Grupo Fuente Agria de Puertollano, en contra del Santo Voto como fiesta local pero a favor de que amplíe su calendario

Una consulta popular, que deberá avalar el Consejo Ministros, es la que decidirá si se mantiene una de las dos fiestas locales anuales que se celebran en la Feria de Mayo y en las Fiestas Patronales de Septiembre o se decide por cambiar alguna de ellas por la del Día del Santo Voto.

Esta especie de referéndum no está exenta de polémica y muchos no están de acuerdo con su celebración como es el caso de la Asociación de Coros y Danzas Fuente Agria de Puertollano que lo considera una pérdida de tiempo ya que “al menos pasarán dos años hasta que resuelva el Consejo de Ministros” en un momento en el que “urge revitalizar esta tradición dándole mayor contenido de cara a que de ser una fiesta de interés turístico en la región pase a tener un reconocimiento aún mayor para ser de ámbito nacional”.

Raúl Muela, presidente de esta asociación puertollanense, considera que “motivos para ello no faltan” ya que esta tradición que ha sido declarada recientemente Bien de Interés Cultural Inmaterial del Patrimonio Histórico Español (BIC) es la “segunda fiesta más antigua de Castilla-La Mancha que se siguen celebrando, después de la Fiesta de las Mondas de Talavera, y también la fiesta votiva más importante y más antigua de Europa”.

A su juicio “el Santo Voto se está convirtiendo en una fiesta de jubilados y de personas mayores y ahora es el momento de conseguir involucrar también a la juventud. El Voto no se tiene que quedar simplemente en recoger el panecillo y el guiso, y poco más, sino que hay que fomentarlo desde la base con el conocimiento y divulgarlo entre los más jóvenes, con estudios, dibujos, concursos…, y aquí los grupos folclóricos tenemos también una parte fundamental ayudando y fomentando todo esto”.

Su asociación “lleva ya una década pidiendo que la celebración del Santo Voto cambie” y para ello han dado ya los primeros pasos. “En noviembre de 2018, la Federación de Folclore a la que yo pertenezco, explica Muela, entregó una insignia de oro al Ayuntamiento de Puertollano por el Santo Voto en la localidad de Villarrobledo. Al acto asistieron la entonces alcaldesa Mayte Fernández, Ana Muñoz, actual viceconsejera de Cultura que por entonces era edil de esta área en el Ayuntamiento de Puertollano y la concejal de Festejos, Celia Villaverde. Allí aproveché para hablar con ellas, les dije que el Santo Voto tenía que cambiar, les expuse la idea que habíamos consensuado en nuestro grupo y quedamos en reunirnos en el Ayuntamiento con el resto de grupos folclóricos de Puertollano para que cada uno aportase sus ideas. Desde entonces hemos mantenido distintas reuniones con este tema, la última de ellas antes del Voto de este año en la que la alcaldesa, Isabel Rodríguez, nos anunció su intención de que la ciudadanía votara si hacemos el Voto fiesta local y yo le informé de lo que se podría hacer y de cómo podría quedar el voto sin necesidad de convertirlo en un día festivo”.

En esa reunión Raúl Muela afirma que entregó un dossier con el que queda “meridianamente claro” por qué no hace falta hacerlo fiesta local sino alargar su celebración ampliando su calendario. “Desde el lunes se pueden hacer actividades en los colegios para que los niños conozcan bien esta tradición y además el miércoles se podrían cantar los mayos a la Virgen como es tradicional y por la noche, como se ha hecho este año, un encendido de ollas simbólico. El jueves por la mañana se puede mantener esa llama encendida e incluso entregar el Voto a los más necesitados”.

Pero las celebraciones continuarían el viernes con los nombramientos de las damas y los caballeros de la Orden del Santo Voto, el sábado con el festival del Santo Voto, mercadillo medieval y otras actividades, hasta llegar al domingo en el que se repartiría el Santo Voto para todo el mundo. “Incluso, para que no sea solo el Ayuntamiento, en esta mañana se podría contar con la participación de cuadrillas de peñas, colectivos y asociaciones para hacer organizadamente y previa inscripción en el Ayuntamiento, nuestros votos particulares, comidas hechas por cada grupo con cocinas de gas, a lo largo del Paseo de San Gregorio. Si queremos llegar a que el Voto sea de interés turístico nacional hay que hacerlo atractivo a la gente que pueda venir durante un fin de semana completo, viernes, sábado y domingo, sin olvidarnos de fomentar también el tema religioso porque de ahí viene nuestra tradición”.

La Asociación Fuente Agria de Puertollano sueña con conseguir una Fiesta del Santo Voto que, sin ser Fiesta Local, aglutine durante toda una semana distintas actividades e ideas como la de un pregonero que, a la antigua usanza, recorra toda la provincia anunciando esta festividad para conseguir que Puertollano se convierta durante esos días en una ciudad turística con el Santo Voto como el imán que atraiga al turismo nacional e internacional.

Por otra parte, la pandemia no ha impedido que esta asociación celebre su habitual Festival Internacional de Folclore ya que, con mucho esfuerzo y trabajo, han conseguido un rotundo éxito al hacerlo de forma virtual durante 3 días y con la participación de 28 grupos de todo el mundo.

“Hubo que cerrar el cupo porque se pusieron en contacto con nosotros muchos más grupos pidiendo participar” subraya Muela. No obstante y a pesar de este exitoso balance, la idea es de celebrarlo en cuanto sea posible con su formato habitual. “Nosotros lo que queremos es salir a actuar y lo que ha ocurrido este año es algo puntual y excepcional porque lo que queremos es que los grupos de folclore estén presentes. Pero como este año la única forma de hacerlo era a través de las redes, y ya que hay algún precedente con otros grupos, nos pusimos manos a la obra para organizarlo”.

El evento de este año ha requerido un sobreesfuerzo de este colectivo ya que “da mucho más trabajo que un festival en vivo”, además de contactar con los grupos, recepcionar sus envíos y organizarlo todo, “es necesaria la implicación de muchas más personas de nuestra agrupación a la hora de manejar programas de edición, hacer de presentadores, preparar las fichas de los distintos grupos o haciendo los tutoriales que permitieron a los grupos participantes bailar la Jota de Ballesteros al final del festival como estuviésemos todos juntos en el escenario”. Así concluía este inusual festival que ha sido seguido por muchos amantes del folclore a través de las redes sociales, los mismos que confían en que, a pesar de su indudable éxito organizativo, de participación en cuanto a grupos y de seguimiento por parte de los internautas, sea el primero y el último de estas características. “Queremos volver a subir a un escenario cuanto antes para volver a estar físicamente frente a nuestro público” concluye Raúl Muela.