Fallece Basurto, el 'Tanque Vasco', legendario jugador del Calvo Sotelo Puertollano

Antolín Basurto Angoitia, legendario ariete del Calvo Sotelo ahora fallecido, llegó en el verano de 1960 a Puertollano, en la que era la primera temporada como presidente del mítico Florentino González Torres, siendo entrenador Julio Martialay.

Nacido en la pequeña ciudad vizcaína de Ceberio –cerca de Arrancudiaga, donde nació Zubiaga, otra figura del equipo azul–, con Basurto prosiguieron las buenas relaciones del Club con el País Vasco, pues este año vinieron cinco en total: Edu y Basurto (Sestao), Urrestarazu (Arenas), y Aranguiz y Romero (Baracaldo), de los cuales, Basurto y Urrestarazu fueron los que dejaron un rastro indeleble en Puertollano. Aquí se retiró en 1964 y aquí ejerció de empresario, por ejemplo, con la discoteca Positzen, que todavía recordarán las personas con cierta edad.

Basurto era un delantero centro a la antigua usanza, un “tanque” vigoroso y fuerte, discutido muchas veces, pero muy querido por la afición. Jugó en el Begoña –cuadro de barrio en Bilbao con el que ascendió a Tercera en la campaña 1952-53–, y probó sin suerte por el Athletic de Bilbao, antes de pasar al Real Unión de Irún y Sestao. Si de su clase como futbolista no se podía esperar demasiado, no tenía rival en cuanto a valentía, decisión y potencia de disparo. Aquí estaba su fuerte, aunque era proverbial su falta de tino y hacer lo difícil y espectacular y fallar lo fácil y sencillo: “es verdad que falla mucho, pero eso le ocurre porque tira mucho y siempre está en la brecha, aguantando y recibiendo más golpes que nadie hasta lograr su objetivo” (Lanza, abril de 1962); “Lanzó un balón que se fue a buscar el Mariner II u otro que se fue directo a partir el palo del banderín de córner. La Unión Española de Explosivos le haría un regalo” (Lanza, diciembre de 1962); “Nos demostró nuevamente sus pocas dotes de conductor de línea, y la poca habilidad para controlar el balón, y casi no merece la pena recordar que el buenazo de Basurto sólo nos sirve para eso… ¡para marcar goles! Aunque sea con la puntera. No digamos los que falló, recordemos el que marcó… y en paz estamos” (Lanza, marzo de 1963). En cualquier caso, su presencia en la mente de los aficionados no se borró y buena muestra de ello es que la murga Agítese antes de usar (Carnaval, 2002), lo rememoró cantando esta copla: “Cincuenta años de historia y gestas con Basurto, Chone y Nuevo, con Victorín de portero, Zúñiga, Fabián, Carbelo sintiendo la camiseta; aquellos tiempos, que anhelo, cuando a sacar las entradas íbamos todos al Ruedo”. Se nos ha ido con 85 años. Que la tierra le sea leve.

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