Después de la fiesta, vuelta a la salud

Pasan las fiestas, la diversión, los regalos, la visita anual de los parientes lejanos, las comidas opíparas y, a qué engañarnos, deliciosamente grasientas e hiper calóricas. El lado oscuro de todo ello sale a la luz al comenzar el nuevo año.

Las nutricionistas de [[enlace="http://obbiofood.com/"target="_blank"]][[/enlace]], espacio de alimentación saludable, nos recuerdan que no se trata de sentirnos culpables por haber sucumbido al placer del comer y el beber, pero es recomendable volver al orden y los buenos hábitos en la alimentación.

Han sido días de relajarse, cocinar con ingredientes que muchas veces no están en nuestra dieta de forma habitual, aumentar las cantidades de comida, más desorden en los horarios, e ingerir bebidas alcohólicas. Los kilos de más, son fáciles de suprimir si hacemos un pequeño cambio de hábitos y no los dejamos aposentar.

Enero y febrero son meses perfectos para consumir productos naturales saludables.

Entre las frutas: Limón, Mandarina, Manzana, Naranja, Plátano, Pomelo, Caqui, Chirimoya, Fresa, Fresón, Kiwi y Piña.

Entre las verduras: la alcachofa y los guisantes son estrellas invernales, junto a la variedad de coles, las espinacas, las acelgas (escasamente nutritivas, pero con apenas calorías), y todas aquellas que son perfectas para un buen caldo (por eso precisamente son de invierno): nabo, puerro, zanahoria, cebolla, rábano Daikon - para depurar y descongestionar el hígado - y setas tipo Portobello o Shiitaque - para aportar una gran cantidad de proteína vegetal, fibra y minerales. También podemos acompañar el plato principal del día con algas, como la kombu y la wakame, que nos ayuda a desintoxicar el cuerpo de excesos y metales pesados.

Si se trata de proteína animal, tan presente en la mayoría de platos navideños, podemos reducir su consumo a productos del día una vez por semana o bien ir a carnes blancas, más magras y de mejor digestión y combinación hasta dos o tres veces por semana. Por otro lado, siempre es una opción optar por pescado fresco y de proximidad. Las infusiones y los caldos limpiadores (apio y cebolla) ayudarán a acelerar el proceso. Cuantos más, mejor. La única precaución es tener siempre un plátano en el frutero, agua de coco o agua de mar isotónica, porque al acelerar el proceso corremos el riesgo de perder potasio, algo que siempre avisa en forma de mareo o falta de tono muscular. Un plátano es la solución inmediata para que el potasio recupere sus niveles.

Empezar el año con salud es la mejor manera de arrancar 2020 ¿Te animas?