Apartarse de la persuasiva retórica
Cuenta Marco Aurelio en su Obra “” Libro I (7) qué de , (filósofo estoico) uno de sus preceptores, junto a , (ambos ejercieron poderosa influencia sobre nuestro personaje), que aprendiera a no dejarse seducir por el atractivo de los Sofistas, apartarse de ellos y de su estilo, hoy, de moda en la mayoría en nuestro gobierno.
Como autor rebelde y solitario como el francés Gustave Thibon, le aplaudo en la definición realizada de estos embaucadores sofistas como: “”.
¿Verdad, qué les suena este ejemplo de uso diario en nuestros políticos?
Consecuentemente, ante los nombres de estos tres personajes, la sofistica actual con sus protagonistas, despliega de nuevo sus alas para rememorar una nueva versión de comunicación de características “caudillescas”, la cual pretende hacernos creer que debemos aceptar sin rechistar a aquellos que intentan poner a nuestros pies las luces del firmamento, no permitiéndoselo por nuestra parte.
Pero tampoco se lo crean. En el mejor de los casos, en lugar de luces del firmamento arrastraremos un candil como el sabio Diógenes a la búsqueda en nuestro caso, de políticos justos.
Si no, echen un vistazo a la larga lista de “inexactitudes-medias verdades” que aparecen o se escuchan permanentemente de sus labios.
Bastaría con mirar alrededor de este agujero negro llamado economía y desempleo en el qué estamos inmersos.