Rapidez y buena coordinación en el simulacro de ‘La Masiega’ de Daimiel

Más de una veintena de usuarios de la residencia de mayores han participado en la evacuación

Los usuarios de la residencia de mayores ‘La Masiega’ de Daimiel han experimentado una jornada intensa y diferente por la mañana debido al simulacro de evacuación por posible incendio replegado con el objetivo de comprobar la eficacia y detectar aquellas medidas correctoras necesarias para llevar a cabo un plan de evacuación correcto y actualizado.

Un ejercicio de entrenamiento que por normativa organizan anualmente en el centro con ese fin, como corroboró la directora del centro, Teresa Simón. Para facilitar esta información, la psicóloga Cristina Téllez hizo las funciones de observadora tomando nota del transcurso y cómo se actuó, además de ir minutando el desarrollo y tiempos de las actuaciones para comprobar la agilidad en la salida. 

Una vez saltó se dio la voz de alarma al 1-1-2 a las 10:17 horas aproximadamente, se personaron en poco más de 10 minutos efectivos de seguridad, extinción y voluntarios. Antes, el modus operandi fue “visualizar el incendio y valorar el grado de emergencia”, que ha sido “total en este caso”, precisó Simón. 

La directora destacó la “satisfacción, rapidez y buena coordinación” por parte de todos los agentes que estuvieron involucrados, es decir, Policía Local, Bomberos y Cruz Roja Daimiel. Estos últimos, desplegaron un hospital de campaña en la entrada del centro para atender a los heridos.

Previamente realizaron un triaje en el que han colocado una pulsera verde a las víctimas leves, amarilla a los heridos moderados y roja a los clasificados como graves, y por tanto, estos fueron los primeros evacuados. 

Por su parte, Juan Alcázar, responsable del Parque de Bomberos en Daimiel, incidió en la importancia de la coordinación del personal trabajador de la residencia La Masiega, puesto que son “conocedores de las estancias, recorridos y vías de evacuación”. Una información “vital para que nosotros comencemos a trabajar”.

En ese dibujo de la situación se vio afectada como usuaria, Consuelo Rayo, residente con movilidad reducida en silla de ruedas. Ante este ejercicio, confesó que el riesgo de incendio es algo que le preocupaba, sin embargo y tras esta experiencia que previamente le habían explicado, reconoció “quedarse más tranquila”.