Lola Merino denuncia en Daimiel que la nueva planificación hidrológica del Gobierno de España es "un ataque sin precedentes a la región"

La diputada autonómica del PP afirma que “el agua ha sido la gran mentira del Gobierno regional" y le exige "que asuma su responsabilidad en la defensa de los intereses hídricos de la región"

La diputada regional del Partido Popular, Lola Merino, ha advertido hoy en Daimiel del “grave perjuicio” que, a su juicio, supondrá para Castilla-La Mancha la nueva planificación hidrológica impulsada por el Gobierno de Sánchez, al considerar que representa “un ataque sin precedentes” contra agricultores, ganaderos y regantes de la región.

Durante su comparecencia, Merino aseguró que la planificación hidrológica publicada en el Boletín Oficial del Estado establece “un recorte drástico de las dotaciones de riego y de las superficies regables”, lo que, según afirmó, obligará a numerosas explotaciones agrarias a pasar de regadío a secano.

“La sostenibilidad de la que habla el Gobierno es una mentira. Esto no va de sostenibilidad, sino de hacernos insostenibles”, señaló Merino, quien denunció que la reducción del acceso al agua compromete no solo la viabilidad del sector primario, sino también el futuro económico y demográfico de los municipios rurales.

La diputada popular subrayó que el agua es un recurso esencial para garantizar el desarrollo de la agricultura, la ganadería y la industria agroalimentaria de Castilla-La Mancha. “Nos quitan el agua para regar y, por tanto, nos quitan el agua para vivir y desarrollarnos, mientras otros territorios planifican cómo crecer y generar riqueza”, afirmó.

Merino sostuvo que detrás de esta planificación existe “una decisión política” y señaló directamente como responsables al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y al presidente regional, Emiliano García-Page.

“Detrás de cada hectárea que se quedará sin regar, de cada explotación a la que le cerrarán el pozo y de cada joven al que se le niega incorporarse al sector agrario, hay una decisión política”, remarcó.

Asimismo, criticó la gestión del Gobierno regional en materia hídrica durante los últimos años. En este sentido, recordó que García-Page prometió en 2019 la regularización de 1.600 pozos de explotaciones prioritarias y aseguró que, once años después, “no se ha regularizado ninguno”.

Merino alertó además de la situación de los pozos regularizados en el marco del Plan Especial del Alto Guadiana, que, según indicó, podrían verse abocados al cierre en 2027 al finalizar sus concesiones si no se adoptan medidas.

También lamentó la falta de avances en el Pacto Regional por el Agua firmado en Castilla-La Mancha por más de 40 entidades, asegurando que “Page lo ha guardado en un cajón sin que se haya hecho absolutamente nada”.

Para concluir, Lola Merino afirmó que “el agua ha sido la gran mentira del Gobierno de García-Page” y exigió al Ejecutivo autonómico que asuma su responsabilidad en la defensa de los intereses hídricos de Castilla-La Mancha.

“Esperamos que Emiliano García-Page defienda a Castilla-La Mancha. Esa es su responsabilidad. Sin agua, en esta tierra no podemos vivir”, concluyó.