Cosmología, límites técnicos a la observación y ética en la exploración espacial, protagonistas el 7 de septiembre en el Centro 'Savia' de Daimiel
El día 7 de septiembre a partir de las diez de la mañana se celebrará la VII Jornada de Astronomía, organizada por la Asociación Daimieleña de Astronomía —ADA—. Esta podría haber resultado ser la décima jornada, pero, debido a la tristemente famosa pandemia de la COVID-19, se perdió la ocasión de realizar dos de estos encuentros. Además, por diversos imponderables, se ha debido adelantar la celebración casi un mes respecto a la anterior, por lo que coincide con el final de las Ferias y Fiestas 2024 y, por tanto, se simultanea con otros eventos que restarán público.
Y, sin embargo, pese a todo, se conmemorará el vigésimo aniversario. Un vigésimo aniversario en el que están volcando todas las energías haciendo lo que, efectivamente, han estado haciendo estos 20 años: divulgar la astronomía y recuperar la cultura celeste, opacada por la contaminación lumínica, por la desconexión aparente —falsa, mejor— entre la medida del tiempo y los cielos, por el aumento de lo «irracional» en el ámbito social y por todo aquello que limita nuestra cultura general o la percepción de la importancia del conocimiento riguroso, racional y organizado.
Desde ADA siguen luchando por que la cultura celeste tradicional perdure y se vea, además, enriquecida, con los nuevos conocimientos y avances que se van produciendo y que no siempre es fácil de integrar en la sociedad. El tema de esta jornada será, como el título indica, los límites de la ciencia. Es, creo, tan difícil definir estos límites como tratar de aprehender todos los conocimientos actuales de la Humanidad. Sí, son finitos, aunque inabarcables; lo que nos resta por aprender no deja de ser, al menos en apariencia, tan grande como el propio Universo —que de su finitud o infinitud se hablará hoy—. Con los límites ocurre algo similar. Las actuales fronteras de la ciencia se asemejan, quizá, a un fractal, de contenido limitado, pero de una longitud tal que nos lleva a una dimensión fraccionaria.
Ante tal panorama, tan extenso que llega a dar vértigo, han tenido que seleccionar tres puntos de vistas constreñidos a la duración de la jornada. En cuanto a la Ciencia, así, con mayúsculas, proponen entender algunos retos de la actual Cosmología. Además, parte de las limitaciones de entendimiento y, por tanto, de la resolución de los problemas planteados en cada avance del conocimiento, proviene del sistema sensorial, por lo que otro componente de este evento serán las limitaciones técnicas observacionales, en concreto de lo que en astrofísica podemos «ver», —entendido tal verbo como las percepciones en el ámbito electromagnético y la actual ampliación a otros ámbitos—.
Por último, y creo que bastante relacionado con la filosofía de ADA, así lo han planteado en los diversos prólogos a las jornadas, la ética en estos avances científicos y tecnológicos —o supuestos avances, como se nos vende en algún caso—. Por supuesto, contarán también con una observación nocturna, ya tradicional. Este año coincidirá, casi, con el «Paseo por las estrellas» que tendrá lugar la noche anterior como parte de las Ferias y Fiestas, por lo que el programa astronómico para ese fin de semana será bastante intenso.
En una de estas observaciones, en el «Paseo», realizarán un encuentro bastante parecido a los que realizamos durante todo el año. Al día siguiente, tratarán de tener un evento similar, pero intentarán realizar una práctica de medida de la hora nocturna a partir de observaciones de la Osa Menor y unos pequeños cálculos; esta observación tendrá bastante de tradicional de pastores y agricultores, de Cervantes y de Cristóbal Colón, cumpliendo así con lo de recuperar la cultura del cielo. Como es habitual, también se podrá visitar la sede, donde, además de una exposición sobre «Mujeres astrónomas», se podrán ver fotografías de algunos de los socios, equipos varios, la biblioteca y varias curiosidades relacionadas, claro, con el mundo de la Astronomía.