El alcalde de Daimiel pide el apoyo del diputado regional del PP Santiago Lucas-Torres en sus reivindicaciones al Gobierno regional
El alcalde, Leopoldo Sierra, ha recibido este martes en el Ayuntamiento de Daimiel al vicepresidente de las Cortes regionales y diputado autonómico del Partido Popular, Santiago Lucas-Torres, para trasladarle y pedirle su apoyo en varios temas que “condicionan la acción política” del Consistorio daimieleño.
Sierra le ha solicitado a Lucas-Torres su intermediación para liquidar la deuda de GICAMAN que todavía condiciona la disolución de EMUMASA. Negociaciones que se han retomado con su colaboración en los últimos meses y que, de llegar a buen puerto, permitirían “mejorar la liquidez del Ayuntamiento y afrontar inversiones que ahora mismo están paralizadas” por este motivo.
El alcalde daimieleño también le ha pedido su ayuda para que la Junta de Comunidades pague sin retrasos los convenios concertados en el área de Servicios Sociales. Un asunto que “condiciona la operatividad de las arcas municipales”, como viene denunciando Sierra en los últimos años.
Y el otro asunto que se ha puesto encima de la mesa es la nueva convocatoria de los Planes de Sostenibilidad Turística, en cuya pasada edición el Ayuntamiento de Daimiel quedó fuera “pese a la buena nota que obtuvo su proyecto por parte del Gobierno nacional”.
Sierra ha pedido la mediación de Lucas-Torres para que los daimieleños no sufran “el olvido y el castigo” que, entiende, inflige el Gobierno regional a las iniciativas del Consistorio solo “por tener una ideología diferente”.
Compromisos de Lucas-Torres
El vicepresidente segundo de las Cortes regionales ha tomado nota de todos ellos y se ha comprometido a implicarse en su solución porque la gestión financiera realizada por Sierra desde llegó al Gobierno local es, a su juicio, “la mejor que ha tenido un municipio de Castilla-La Mancha en estas últimas cuatro legislaturas”.
Lucas Torres ha recordado que la deuda del Ayuntamiento de Daimiel ha pasado de 38 millones a 13 millones en este periodo. Por este motivo, el pago de la “pequeña parte” que ahora queda pendiente con GICAMAN no puede condicionar el desarrollo de la localidad, después de solventar una deuda que “dejaron otros”. Ese acuerdo pasaría por flexibilizar el pago del millón y medio de euros por amortizar. “Los vecinos de Daimiel se lo merecen”, añadía.