Visita a la Catedral de Zamora

Joya arquitectónica, magnifico ejemplo de arte románico

Por José Belló Aliaga

La Catedral de Zamora, llamada Catedral de San Salvador, es una joya arquitectónica ubicada en la ciudad homónima de España, y situada en su punto más alto, siendo un magnífico ejemplo del arte románico.

Con su imponente estructura y su rica historia, esta catedral ha sido testigo de siglos de acontecimientos y es considerada uno de los principales puntos de interés cultural en la región.

La Catedral de Zamora ha sido declarada Monumento Nacional en 1889.

Recorrido por la Catedral y el Museo Catedralicio de Zamora

Contexto histórico de la construcción de la Catedral de Zamora.

La construcción de la Catedral de Zamora se llevó a cabo en un período de gran relevancia histórica, en el siglo XII, durante la época de la Edad Media en la península ibérica.

En este contexto, la ciudad de Zamora experimentaba un auge cultural y económico, lo que permitió que se iniciara la edificación de este majestuoso templo.

El proceso de construcción de la Catedral de Zamora estuvo influenciado por el estilo románico, caracterizado por su robustez y solidez estructural.

Este estilo arquitectónico refleja la importancia religiosa y política de la época, siendo la catedral un símbolo de poder eclesiástico y un centro de devoción para los habitantes de la región.

Características arquitectónicas y artísticas de la Catedral.

La Catedral de Zamora, es una espléndida muestra de la arquitectura románica y posee características distintivas que la hacen única.

Este templo se compone de tres naves y cuenta con un transepto y tres ábsides semicirculares, configuración típica de las construcciones religiosas de su época.

Sin embargo, lo que realmente la distingue de otras catedrales es su cimborrio.

Este elemento arquitectónico, compuesto por 16 arcos dobles, soporta una cúpula escamada, convirtiéndose no solo en el símbolo de la ciudad de Zamora sino también en una característica única en la arquitectura religiosa.

Además, la catedral posee una única torre-campanario de planta cuadrada, que se erige majestuosamente y complementa el conjunto arquitectónico.

Esta combinación de elementos hace de la Catedral de Zamora una joya del románico y un punto de interés no solo para los fieles sino también para los amantes de la arquitectura y la historia.

La Catedral de Zamora también se destaca por su portada principal, conocida como la Puerta del Obispo.

Esta portada, de estilo románico, está decorada con esculturas que representan escenas religiosas y figuras simbólicas.

Interior de la Catedral de Zamora

En el interior de la catedral, se pueden admirar capiteles historiados que narran historias bíblicas y escenas de la vida cotidiana en la Edad Media.

Otro aspecto notable de la Catedral de Zamora es su claustro, un espacio tranquilo y armonioso que invita a la reflexión y al recogimiento.

El claustro, de planta cuadrada, cuenta con columnas decoradas con capiteles esculpidos y arcos de medio punto.

Además, la catedral alberga valiosas obras de arte, como retablos, pinturas y esculturas, que dan cuenta de la riqueza cultural y espiritual de la época en que fue construida.

La Catedral de Zamora es un tesoro arquitectónico que cautiva a quienes la visitan, no solo por su imponente presencia física sino también por la riqueza de detalles artísticos y simbólicos que encierra en su estructura.

El interior de la Catedral de Zamora es impresionante y está repleto de detalles arquitectónicos y artísticos que reflejan la grandeza de esta construcción románica.

Al entrar a la catedral, se puede apreciar la majestuosidad de sus naves, que están sostenidas por robustas columnas y arcos de medio punto.

La bóveda de crucería cubre los espacios con elegancia y proporciona una sensación de amplitud y solemnidad.

En el altar mayor, se destaca el retablo principal, una obra maestra del arte sacro que narra escenas de la vida de Cristo y de la Virgen María. Este retablo, ricamente decorado y dorado, es una pieza central en el espacio litúrgico de la catedral.

Los capiteles historiados que adornan las columnas del interior cuentan historias bíblicas y escenas de la vida cotidiana en la Edad Media, ofreciendo una ventana a la rica iconografía de la época.

Además, la catedral alberga capillas laterales dedicadas a diferentes advocaciones marianas y santos, cada una decorada con retablos, esculturas y pinturas de gran valor artístico y devocional.

El coro de la catedral, ubicado en un lugar elevado en el transepto, es otra joya arquitectónica y artística. Tallado en madera y decorado con detalles intrincados, el coro es un espacio destinado al canto litúrgico y a la participación activa de los fieles en la celebración de la Eucaristía.

En resumen, el interior de la Catedral de Zamora es un verdadero tesoro que invita a contemplar la belleza del arte románico y a sumergirse en la historia y la espiritualidad que emana de sus muros.

Capillas interiores

La Catedral de Zamora cuenta con varias capillas interiores que ofrecen espacios íntimos dentro de su imponente estructura.

Algunas de las capillas más destacadas son:

Capilla de San Ildefonso: Esta capilla alberga el sepulcro del santo patrón de Zamora, San Ildefonso. El retablo principal está dedicado a este santo y cuenta con esculturas y pinturas que narran su vida y milagros.

Capilla de la Virgen del Carmen: En esta capilla se encuentra una imagen de la Virgen del Carmen, una advocación mariana venerada por los fieles. El retablo y las pinturas que la rodean reflejan la devoción a la Virgen María bajo esta advocación.

Capilla de San Juan Evangelista: Esta capilla está dedicada al apóstol San Juan Evangelista y contiene obras artísticas que representan pasajes de su vida y evangelización. El retablo principal destaca la figura del santo y sus símbolos iconográficos.

Capilla del Sagrario: En esta capilla se guarda el Santísimo Sacramento y es un espacio destinado a la adoración eucarística. El retablo del Sagrario es una pieza central en esta capilla, decorada con motivos religiosos y simbólicos.

Estas son solo algunas de las capillas interiores que se pueden encontrar dentro de la Catedral de Zamora.

Cada una de ellas ofrece un ambiente único para la oración, la contemplación y la veneración de los santos y advocaciones marianas presentes en la tradición católica.

El coro de la Catedral de Zamora

El Coro de la Catedral del Salvador de Zamora, conocido por ser un relato de la Salvación , es uno de los ejemplos más destacados de talla gótica en toda España.

Este coro, ubicado dentro de la catedral, está compuesto por un conjunto de sillerías distribuidas en dos niveles, una obra atribuida a Juan de Bruselas .

La sillería del coro no solo es notable por su arte y belleza, sino también por el mensaje teológico y las referencias artísticas que encierra.

El proceso creativo detrás del coro, así como su significado teológico, han sido objeto de estudio y admiración.

José Ángel Rivera de las Heras, delegado diocesano, ha reconstruido este proceso creativo, poniendo en relieve las influencias artísticas y el profundo mensaje religioso que subyace en esta obra maestra gótica.

La sillería coral, por tanto, no solo es una pieza artística de gran valor, sino que también funciona como un relato visual de la Salvación, enriqueciendo la experiencia espiritual y cultural de quienes visitan la catedral.

Además, este coro se estudia desde diferentes perspectivas, comenzando por el lado septentrional o coro del deán y continuando por el lado meridional o coro del chantre, lo que permite una comprensión integral tanto de su estructura física como de su contenido simbólico.

La sillería baja y la alta conforman este conjunto, cada una con detalles y elementos que merecen atención detallada.

En resumen, el Coro de la Catedral de Zamora es un tesoro del arte gótico español que ofrece a los visitantes no solo una experiencia estética de primer nivel, sino también un viaje a través de los mensajes teológicos y las historias bíblicas representadas en su sillería.

Es un testimonio del ingenio y la devoción que caracterizan al patrimonio religioso y cultural de Zamora.

Museo catedralicio y sus colecciones

El museo catedralicio de la Catedral de Zamora alberga una impresionante colección de arte sacro y piezas históricas de gran valor. Entre sus colecciones destacan obras de arte religioso, manuscritos antiguos y objetos litúrgicos utilizados a lo largo de los siglos en la catedral.

Destacan las pinturas religiosas de renombrados artistas de la época, que reflejan la devoción y la riqueza artística de la tradición católica en Zamora.

Los manuscritos antiguos presentes en el museo ofrecen una mirada única a la historia escrita de la catedral y la importancia de la religión en la región a lo largo de los siglos.

Los objetos litúrgicos, como cálices, custodias y ornamentos sagrados, son testimonio de la solemnidad y el esplendor de las ceremonias religiosas celebradas en la catedral a lo largo de su historia.

Visitar el museo catedralicio es sumergirse en la rica historia y el arte sacro de la Catedral de Zamora, descubriendo la devoción y la maestría artística que han caracterizado a este monumento a lo largo del tiempo.

Eventos históricos y restauraciones de la catedral

A lo largo de los siglos, la Catedral de Zamora ha sido escenario de diversos eventos históricos que han dejado una huella imborrable en su arquitectura y significado.

Desde batallas y conflictos hasta procesiones religiosas y ceremonias importantes, cada acontecimiento ha contribuido a enriquecer la historia y el valor cultural de este majestuoso monumento.

Una de las restauraciones más importantes tuvo lugar en el siglo XIX, cuando se llevaron a cabo trabajos de conservación y embellecimiento que permitieron preservar la esencia original de la catedral.

En el siglo XX, se realizaron nuevas restauraciones que se centraron en la consolidación de estructuras, la recuperación de elementos decorativos y la mejora de la accesibilidad para los visitantes.

Estos procesos de restauración han sido fundamentales para mantener la Catedral de Zamora en óptimas condiciones y garantizar su permanencia a lo largo del tiempo, permitiendo que generaciones presentes y futuras puedan disfrutar de su belleza y significado histórico.

Impacto turístico y actividades relacionadas con la Catedral de Zamora

La Catedral de Zamora es un destino turístico de gran importancia, atrayendo a visitantes de diferentes partes del mundo que desean conocer su historia y belleza arquitectónica.

Los turistas pueden disfrutar de visitas guiadas que brindan información detallada sobre la construcción y los elementos artísticos de la catedral, lo que enriquece la experiencia de la visita.

Además de las visitas convencionales, la catedral organiza eventos culturales y conciertos que permiten a los visitantes disfrutar de la riqueza cultural de este monumento histórico.

En los alrededores de la catedral, se encuentran tiendas de souvenirs y restaurantes que ofrecen la posibilidad de degustar la gastronomía local, completando así la experiencia turística.

El impacto turístico de la Catedral de Zamora beneficia a la economía local, generando empleo en el sector turístico y promoviendo el desarrollo de actividades relacionadas con el patrimonio cultural.

José Belló Aliaga

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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