Por José Belló Aliaga
En la Sala Ramón y Cajal del Ateneo de Madrid, situado en la madrileña calle del Prado, número 21, ha tenido lugar el Homenaje a Francisco Zamora Loboch y presentación de su novela póstuma La Casa de los Negros, en el Ateneo de Madrid, promovido por la Sección Africanista.
El acto fue coordinado y presentado por Basilio Rodríguez Cañada, Presidente de la Sección Africanista del Ateneo de Madrid, y en el participaron también, por orden de intervención, el hijo del homenajeado, Miguel Zamora Sánchez, músico y escritor; Isabela de Aranzadi, profesora de la UAM y africanista; Barbara Fraticelli, directora del Departamento de Estudios Románicos, Franceses, Italianos y Traducción de la UCM; Inongo Vi-Makomè, escritor y dramaturgo y Justo Bolekia Boleká, catedrático de Filología Francesa de la Universidad de Salamanca, académico correspondiente de la RAE y escritor.
En ausencia de Gloria Nistal Rosique, escritora, africanista y fotógrafa, que se encuentra de viaje, este día concretamente en Taiwán, leyó un texto por ella enviado el Secretario Primero de la Sección Africanista, Miguel Ángel García Raserón; después intervino Máximo Manuel Muñoz Escribano, profesor y escritor, autor, entre otros, del libro Brujerías en Guinea Ecuatorial, y posteriormente el profesor Juan Manuel Riesgo.
Homenaje a Francisco Zamora Loboch y presentación de su novela póstuma La Casa de los Negros, en el Ateneo de Madrid, promovido por la Sección Africanista
El autor, Francisco Zamora Loboch
Francisco Zamora Loboch, nacido en Santa Isabel, Guinea Ecuatorial, de padres annoboneses, fue escritor, músico, entrenador de fútbol y periodista. Como profesional del mundo de la información, trabajó en un buen número de redacciones, entre las que cabe destacar Baleares, Actual, Pueblo, El Sol y El Globo. Se dedicó de forma especial a la prensa deportiva, colaborando con Radio Nacional, el diario As y 20 Minutos. En 1991 recibió el Premio Nacional de Periodismo «Julio Camba». Como escritor, publicó el ensayo Cómo ser negro y no morir en Aravaca (Ediciones B, 1994), los poemarios Memoria de laberintos (Sial, 1999) y Desde el Viyil y otras crónicas (Sial, 2008) y las novelas Conspiración en el green (El informe Abayak) (Sial, 2009), El caimán de Kaduna (Paréntesis, 2012) y La República fantástica de Annobón (Sial, 2017).
La obra presentada
Aunque sea una verdad incómoda y por lo tanto ocultada, escondida, borrada, lo cierto es que en la segunda mitad del siglo XVIII había en Madrid unas seis mil personas esclavizadas. Siempre las hubo, pero es en la Edad Moderna cuando alcanza su auge el tráfico de esclavos de África, fundamentalmente para cubrir la necesidad de mano de obra en las colonias, pero también hubo muchas personas raptadas en su tierra natal que acabaron en la península como un bien más, un símbolo de estatus, de las familias que podían permitírselo. Sin duda, el principal esclavista de nuestro país fue Carlos III, que llegó a poseer más de veinte mil de los llamados negros del rey. Para demostrar las bondades del sistema, en la cínica sintonía del paternalismo ilustrado, creó en Palacio la Casa de los Negros, donde se ofrecía formación y un día a día casi de blancos a unos pocos esclavos escogidos.
De todo esto y de mucho más, con la inteligencia, la lucidez, la belleza y el sentido del humor que siempre acompañaron su vida y sus palabras, nos habla Paco Zamora en el que ya será su último libro. Queden así estas páginas —que recuperan una verdad histórica, que defienden la libertad de cada ser humano, que se enorgullecen de la dignidad de un pueblo—, como su legado y sirvan para recordarle como lo que fue, un gran escritor y un hombre bueno.
José Belló Aliaga