Esta tarde en la Plaza de Toros de la capital se han realizado los primeros actos de reinauguración de la Escuela Taurina en la que han participado la concejal de Festejos, Fátima de la Flor, y el diputado nacional y teniente de alcalde, Ricardo Chamorro.
En su emotivo discurso, De la Flor hizo un paralelismo entre el toreo y la enseñanza taurina, mencionando que “el desmayar de las banderillas” simboliza el remate de una labor docente que permitirá a los alumnos de la escuela alcanzar el sueño de convertirse en toreros consagrados. Resaltó que, aunque el objetivo taurino es claro, el fin último de la escuela es también formar a los jóvenes para enfrentar la vida con carácter y preparación, transformando sus ilusiones de infancia en gestos de maestros.
“La fama y buen hacer del torero, aunque sea más débil que la del insolente, debe escucharse más fuerte, con mayor rotundidad y en el sitio adecuado: la plaza de toros”, afirmó De la Flor, señalando que este aprendizaje no será fácil ni rápido, pero que los estudiantes cuentan con el respaldo de instituciones comprometidas con la tauromaquia, como el Ayuntamiento de Ciudad Real y la Diputación Provincial, ambas gobernadas por VOX y el Partido Popular.
Por su parte Chamorro agradeció el trabajo de las instituciones como Diputación y Ayuntamiento para llevar a cabo la reinauguración de la Escuela Taurina. Resaltando el trabajo de sus compañeras María Jesús Pelayo, vicepresidente de la Diputación y la persona que ha firmado el expediente para que la Escuela sea una realidad; y Fátima de la Flor, concejal de Festejos de la capital y responsable de la plaza de toros.
Chamorro: “Ahora hay que trabajar, darle una buena formación a los alumnos y que se curtan en la tauromaquia. Esta escuela será una referencia”. Terminó deseando la mayor de las suertes a los 25 alumnos que comienzan dentro de unos días con su formación en el arte del toreo.