El presidente de la Diputación de Ciudad Real, Miguel Ángel Valverde, ha asistido esta tarde, acompañado por el alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, y por el vicepresidente de la institución provincial, Adrián Fernández, al primer festejo de la Feria Taurina de la Virgen del Prado, la final del certamen de novilleros sin picadores, incluida por la empresa Eventos Mare Nostrum en el ciclo taurino de la capital y protagonizada por jóvenes promesas del toreo.
Valverde ha destacado el extraordinario ambiente registrado en los alrededores de la Plaza de Toros, con una notable presencia de público joven, y ha valorado especialmente el protagonismo alcanzado por la Escuela Taurina de Ciudad Real, patrocinada por la Diputación Provincial, cuyos alumnos Juan Robles, natural de Fernán Caballero, y Jesús Herrera, novillero peruano que continúa su formación en la provincia, han formado parte del cartel junto al alicantino Rodrigo Villalón.
El presidente de la institución provincial ha señalado que para la Diputación constituye “un verdadero estímulo y un verdadero orgullo” comprobar la evolución de los jóvenes toreros que se forman en la Escuela Taurina y ha puesto como ejemplo la progresión de Juan Robles, así como la trayectoria de Jesús Herrera, quien tiene previsto debutar con picadores el próximo mes de octubre en Perú.
Asimismo, Valverde ha agradecido a la empresa Eventos Mare Nostrum la decisión de incorporar la final del certamen al programa oficial de la feria, ya que, según ha explicado, brinda a los alumnos de las escuelas taurinas la oportunidad de demostrar ante el público “lo que saben, las ganas que tienen y todo lo que han aprendido”.
También ha resaltado la gran respuesta obtenida por esta primera cita taurina, con miles de aficionados en los tendidos, favorecida además por el reparto de localidades realizado por la Diputación entre los municipios de la provincia, una iniciativa que ha contribuido a acercar el festejo a vecinos de todo el territorio provincial y a reforzar el ambiente festivo que se respiraba en el entorno del coso.
Por su parte, el vicepresidente de la Diputación, Adrián Fernández, ha reafirmado el compromiso de la institución con la tauromaquia y con quienes aspiran a abrirse camino en esta profesión. Ha asegurado que para quienes defienden la fiesta resulta “un orgullo” contar con jóvenes de la provincia que mantienen vivo el sueño de convertirse en toreros.
Fernández ha subrayado la importancia de respaldar a estos novilleros desde sus primeros pasos, mostrándoles cercanía, apoyo y afición para que continúen persiguiendo sus objetivos. Y ha definido Ha definido la tauromaquia como una expresión artística en la que se armonizan el movimiento del animal y la capacidad del torero para conducirlo con técnica y sensibilidad, ofreciendo al público un espectáculo que conjuga tradición, emoción y arte.