La joven artista Elena Ruiz ilustrará el cartel de las fiestas patronales de la Virgen de la Paz en Cabezarrubias

Pese a su corta edad cuenta con un amplio recorrido

La joven artista Elena Ruiz Ruiz ha sido elegida como ilustradora del programa de las Fiestas de la Virgen de la Paz en Cabezarrubias del Puerto. Elena ha sido elegida por la Concejalía de Cultura y Festejos para esta labor, consolidando su compromiso con la Cultura Local.

Por tercer año consecutivo, las fiestas patronales de la Virgen de la Paz cuentan con un programa propio, una iniciativa que busca poner en valor a la patrona y dotar a las celebraciones del reconocimiento que merecen. La propuesta ha sido acogida con gran ilusión por los vecinos, quienes valoran positivamente que se cuente con una programación oficial de las fiestas.

Elena Ruiz Ruiz, pese a su corta edad, cuenta con un amplio recorrido artístico. Ha sido ganadora del II y III Concurso de Dibujo del Día del Minero y del concurso de Christmas de la Asociación Española Contra el Cáncer, concurso de Christmas de la ciudad de Puertollano durante varios años, siendo este 2025 el último galardón en este concurso. Además, participa desde hace tres años en el grupo de teatro “300 Alas Blancas” y recibe clases de pintura con Jesús y Ángeles. Su trayectoria refleja un profundo interés por el arte y la creatividad, así como un compromiso activo con las tradiciones de Cabezarrubias del Puerto, participando en la elaboración de las Cruces de Mayo y decorando fachadas con sus dibujos entre otras tradiciones.

Al recibir la noticia de su selección, Elena aceptó de inmediato este encargo y se puso manos a la obra en la elaboración de la portada, que muy pronto podrá ser disfrutada por todos los vecinos, vecinas y visitantes.

Desde la Concejalía de Cultura y Festejos felicitamos a Elena y a sus padres por este reconocimiento a su talento y agradece su implicación. Transmitir las tradiciones y la cultura local desde la infancia es fundamental para fortalecer el vínculo con nuestra pueblo, y Elena es un claro ejemplo de ello.