Los murales cervantinos urbanos de Almodóvar del Campo irrumpen este verano como gran atractivo cultural
Almodóvar del Campo ya revive este verano, esta vez al amparo de las eternas noches estrelladas, su alma literaria y artística con visitas teatralizadas nocturnas que recorren tanto el Museo Palmero tras su reapertura y especialmente los nuevos murales cerámicos dedicados a personajes cervantinos con retratos pictóricos del maestro Alfredo Palmero.
Ésta no una visita convencional, sino un pequeño gran viaje escénico y temporal articulado desde el colectivo de Amigos del Museo Palmero y Centro Cervantino (AMPACE), con el apoyo del Ayuntamiento, que discurre por el centro urbano, entre el Jardín Municipal y la Plaza de San Benito, con parada ante cuatro memorables escenarios.
Aprovechando la amplitud del espacio urbano, cada turno semanal de visitas cuenta con la participación aproximada de más de treinta personas, de todas las edades porque son divertidas para todos, a la par que ilustrativas y didácticas, sobre la obra cumbre de Miguel de Cervantes y el pasado del municipio y el Valle de Alcudia en aquel Siglo de Oro.
Carmen Cervera, técnico y guía de AMPACE, conduce con simpatía a los visitantes en cada parada… Hasta que, sin previo aviso, irrumpe la actriz que transforma el relato en teatro, asumiendo el papel de algunos de los personajes, la pastora Marcela o Maritornes en los dos primeros; una mesonera con mucho desparpajo ante el mural del doctor Pedro Recio; y hasta la mismísima Dulcinea, idealizada también a los ojos del Quijote que, junto a Sancho Panza, protagoniza el cuarto y último de los murales.
Personajes dramatizados que agrandan por su naturalidad y carácter positivo, en una revisión complementaria con la que, desde la interpretación, no solo se ameniza un recorrido que gusta a todos sus partícipes, sino que invita a repensar el Quijote con parecido prisma creativo, como el que permitió a Palmero retratarlos en sus lienzos.
“No solo aprendemos, sino que nos divertimos muchísimo”, comenta Cervera, quien se ha encargado de diseñar muy cuidadosamente esta ruta para entrelazar el arte, la historia y la literatura, haciendo fluir todos sus encantos de una manera muy natural, alcanzado así uno de los cúlmenes por los que se apostó por murales tan cuidadosamente elegidos.
Ubicados estratégicamente en puntos como el Jardín Municipal, el Mercado de Abastos, el Mesón ‘El Gallardo Vizcaíno’ o la Plaza de San Benito, cada uno de los retratos escogidos para llevar del lienzo a la cerámica, de entre 126 personajes quijotescos trazados por Palmero, tiene participar vínculo con la comarca natural almodovareña, por enclaves como Sierra Morena, la Fuente del Alcornoque, cercana a la Venta de la Inés, o Tirteafuera.
Los murales, inaugurados durante el Día de la Provincia, son obra del joven diseñador paisano Jesús Leonardo Cuesta García y traen al gran público las célebres pinturas de Palmero de los personajes del Quijote, con guiños además a la etnografía más propia del municipio, su tradición agraria, su naturaleza o su folclore claramente distintivos.
“AMPACE lleva poco tiempo, pero ha empezado con mucha fuerza y con muchas ganas y estamos intentando trabajar para poner en valor la figura de Alfredo Palmero, su obra y el patrimonio tan importante cultural que tiene su Museo, en esa pinacoteca que es su casa natal”, recuerda Cervera, quien valora asimismo el apoyo del Ayuntamiento.
Desde este ámbito institucional, su edil de Cultura y Turismo, Virginia López, quien asistió a la cita del pasado viernes, se refiere a esta apuesta como una forma de dinamizar el municipio, tomando como base el estreno de la iniciativa el pasado verano que se llevaba a cabo en el Museo Palmero.
“Ante el éxito de hace un año, estaba claro que todos debíamos seguir apostando por una acción que tan buen sabor de boca dejó, y ahora, además del Museo, tenemos la gran oportunidad de compartirlo en exteriores, por nuestras calles y plazas y ver por la noche cómo nos juntamos tantas personas, es un acicate para perseverar junto a AMPACE”, dice.
Como apunta, el renovado Museo Palmero acoge asimismo el presente verano visitas teatralizadas que, con otro formato, se realizan a la noche siguiente a los murales, cada sábado, ofreciendo en tete caso otros alicientes como nuevos lienzos hasta ahora inéditos en la localidad y espacios como un encantador patio interior con un pequeño lago.
En total, entre julio y agosto, por los murales y la pinacoteca, se han concebido hasta 16 noches de visitas teatralizadas que, para mejor disfrute, se debe hacer reserva previa de plazas, por teléfono o WhatsApp, a través de los números 681 37 10 12 o del 616 05 86 25. Algunas fechas ya están completas, debido al gran interés que se ha ido despertando.