Ana Muñoz, licenciada en Farmacia y especialista en ortopedia, ofrece en Almodóvar consejos para usar correctamente los medicamentos
La sala de actividades del Mercado de Almodóvar del Campo acogía ayer la primera de las charlas didácticas programadas por el Ayuntamiento en el marco de su IX Semana del Mayor, que versó sobre el ‘Buen uso y conservación de los medicamentos’.
Una exposición en torno a muchas situaciones de la vida diaria que corrió a cargo de Ana María Muñoz Aguilar, licenciada en Farmacia y especialista en Ortopedia, quien compartió con los numerosos asistentes consejos prácticos cuya puesta en práctica es importante.
Muñoz Aguilar valoró la oportunidad de contribuir desde su experiencia a ayudar a las personas de edad, por cuanto “a veces nos damos cuenta de que algunas cosas que damos por hechas no son tan habituales o, por lo menos, sí que cometemos errores que se pueden subsanar con un recordatorio sencillo”.
El objetivo, según apuntaba, era ofrecer “una charla muy amena, muy sencilla, muy práctica que nos ayude a recordar qué tenemos que hacer para hacer un buen uso del medicamento y de su conservación tanto en casa como cuando salimos de viaje”.
Algo que para la concejala de Atención a Mayores, Carmen Santos, “es importante respetar siempre porque lo que está en juego es nuestra salud y curación”, agradeciendo a la ponente sus explicaciones y la facilidad de comprensión al público presente de todo lo que refirió.
Así, en su exposición, la farmacéutica subrayó la seguridad y eficacia de los fármacos disponibles en el mercado, recordando que todos pasan por rigurosos estudios de estabilidad que determinan sus condiciones de conservación y su fecha de caducidad.
“Esos estudios se hacen en determinados parámetros y no podemos saltárnoslos a la torera” advertía, poniendo como ejemplo el riesgo de dejar un medicamento en un coche a 40 grados en verano, lo que podría provocar luego que “no esté haciendo el efecto que necesita o incluso ser perjudicial para la salud”.
El eje central de su intervención se centró por tanto en cómo evitar los tres enemigos fundamentales del medicamento, que son “la luz, el exceso de temperatura y la humedad”.
Ante ello, Ana Muñoz, ofreció recomendaciones muy concretas y fáciles de respetar, como la de no guardar los medicamentos en los baños ni en las cocinas, debido a los perjudiciales cambios que se producen en estas estancias ni, como queda dicho, en el interior de vehículos.
Un consejo práctico que despertó especial interés fue el relativo a los viajes, donde fue tajante al aconsejar que los fármacos se transporten siempre en el equipaje de mano. “Los medicamentos deben ir con nosotros, porque es la forma de que vayan más fresquitos”, apostilló.
Finalmente, la ponente dedicó una parte de su intervención a la importancia de la información que proporciona el envase original. Insistió en la necesidad de “guardar los medicamentos en sus cajas de origen”.
Y no solo por la información útil que ofrecen, sino también para “mantener su seguridad hasta que caduca”, señalando el riesgo de juntar en un mismo espacio y sin protección que, por el mero contacto de sus principios activos, pudiera también alterar su beneficio.
Además, se detuvo a repasar el significado de los diferentes símbolos que aparecen en las cajas, animando a los asistentes a familiarizarse con ellos para estar mejor informados.