Almodóvar del Campo descubre varios siglos después la figura humana y religiosa de su paisana Francisca Rico

En el homenaje que por el Día de la Mujer hizo la delegación local de AFAMMER
 

La poco conocida figura de Francisca Rico, hermana de san Juan Bautista de la Concepción, fue anoche rescatada por AFAMMER Almodóvar del Campo-Valle de Alcudia durante su anual acto de homenaje a mujeres que han destacado en la historia de la localidad.

Cita desarrollada con motivo del Día Internacional de las Mujeres que reunió a un selecto público para descubrir los rasgos más significativos de la protagonista de la noche, de la que se conserva un retrato en lienzo de hará tres siglos y que recoge una breve semblanza.

Por eso, Mari Carmen Cervera, quien compartió la presentación y el desarrollo del acto con su compañera de directiva Aurora Rey, enfatizó acerca del “reto”, como así dijo, suponía sacar adelante un homenaje ante la escasez documental directa sobre Francisca, de quien se estima nació en el ecuador del siglo XVI y pudo vivir en torno a 70 años.

Pero con datos de contexto histórica, otras reseñas indirectas y los aportes de expertos como fray Javier de María en el terreno religioso o Isabel Fernández desde el ámbito del análisis artístico, junto a la intervención del alcalde José Lozano, se pudo hacer posible.

Fernández del Río describió con precisión el cuadro de la venerable beata del Carmelo que para la ocasión fue trasladado desde su residencia habitual, la ermita de san Antón, hasta el escenario del Teatro, donde recobró toda su dimensión ante el público presente.

La licenciada en Historia del Arte precisó la autoría anónima del lienzo titulado ‘La venerable doña Francisca Rico y que, hace varias décadas, fue restaurado en Madrid por el interés del sacerdote Leopoldo Lozano en su conservación por su interés testimonial.

Apuntó como muy posible que fuera pintado a principios del siglo XVIII, tratándose de una “imagen de culto o devoto” que muestra “a una mujer en actitud orante”, con atuendo “austero” más propio “de una orden religiosa, aunque sabemos que ella nunca fue monja”.

A su lado aparece una mesa sobre la cual aparecen una calavera, un cilicio, tinta y pluma que respectivamente simbolizan lo efímero de la vida, la penitencia y el oficio de escribir y arriba, sobre unas nubes, se representa a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo y a la Virgen.

La también presidenta de la Hermandad de los Santos destacó la pintura como “referente de laicos, en este caso mujeres que generosamente ofrecieron su vida al Señor, viviendo el carisma carmelitano en el mundo”, a través de órdenes terciarias como, en este caso, la de Francisca Rico vinculada a la Virgen del Carmelo.

Una religiosidad que, como puso de manifiesto Rey Aragón, era influencia de haber nacido en el seno de una familia numerosa de hasta nueve hermanos, “tremendamente religiosa” pero no menos caritativa, con holgados recursos económicos y emparentada con Juan de Ávila, a la postre hoy santo y doctor de la Iglesia.

A lo largo del evento, las mantenedoras del acto ofrecieron un dulce relato inmersivo y literario de la vida cotidiana de Francisca, de sus labores en el contexto familiar y en la localidad de la época y otras tareas que muy bien pudo hacer en la vida real.

Se subrayó su carácter enfermizo, algo que como luego contaría fray Javier de María, bien pudo determinar que la hermana de san Juan Bautista de la Concepción no formara parte de ninguna comunidad de religiosas, entre ellas la de santa Teresa pese a reconocer su fe.

Sin embargo, el padre carmelita almodovareño subrayó que “yo me atrevería a decir que este trato con la santa [durante los tres días que se hospedó en el hogar de los García Rico] marcó el modo de vivir de Francisca”, como también influyó san Juan de la Cruz.

Y también explicó que uno de los privilegios de los seglares al pertenecer a órdenes terciarias era ser enterrados en las iglesias de sus titulares y por eso la única venerable de Almodóvar del Campo lo fue en el templo dedicado a la Virgen del Carmen.

Allí se cumpliría, como así también se explicitó durante el acto, la premonición de que a los cinco años de su inhumación su cuerpo seguiría incorrupto frente a los cadáveres enterrados en fechas parecidas y que sí presentaban un lógico estado de descomposición.

Lozano fue el tercero de los asistentes invitados a subir al escenario, en este caso para destacar la analogía en el cargo público con Marcos García, el padre de Francisca, en este caso nombrado según los documentos como alcalde ‘perpetuo’ de Almodóvar del Campo.

El actual regidor habló de los Encierros taurinos que ya por aquel siglo XVI había también de ocupase su predecesor y de lo cual dejó testimonio escrito su hijo Juan, ya en su condición de trinitario de una orden a la que haría grande desde la reforma que articuló.

Y también Lozano García, en un tono más institucional con la jornada del 8 de Marzo, abogó por seguir aportando a la consecución del objetivo de una igualdad real en la sociedad actual, felicitando a AFAMMER por los homenajes anuales que así reivindican a mujeres que, en sus respectivos ámbitos, también lo han procurado.

A lo largo del evento, además del cuadro que presidió el escenario, se mostró un vídeo que animaba a descubrir indicios de la vida de Francisca Rico, además de diferentes fotografías de contexto y entre ellas un árbol genealógico con sus padres y sus hermanos.

También se aportaron tesis que explicarían las razones por las que ella vio antepuesto uno de los apellidos maternos al paterno, algo que por aquella época también no era inhabitual hacerse en función de diferentes condicionantes sociales y familiares.

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