Opinión

Artículo de Opinión de Unidad Castellana-Puertollano

Igualdad electoral y una persona, un voto

Unidad Castellana

10/05/2019

(Última actualización: 12/05/2019 07:53)

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Parece que muchos no se han enterado que hemos llegado al siglo XXI y ya casi hemos consumido un cuarto de siglo llamado de la posverdad o de la duda imperativa sobre nosotros mismos y sobre todo lo que nos rodea. El refrán castellano es clarividente: Uno no es de donde nace sino de donde pace. Nacemos en un siglo pero pacemos en otro, y nos formamos con los aluviones históricos, económicos, sociales y culturales que, procediendo de todas las latitudes de este pequeño mundo, van configurando nuestro propio sistema de respuestas y de acciones.

¿Quién ha ganado las elecciones generales de 2019? Si esta pregunta se hace en la calle, estoy seguro que todos contestan que el PSOE o mejor dicho Pedro Sánchez porque ha superado al PP en toda España. Y esto no es toda la verdad, porque la izquierda, sin unir los votos de la ultraizquierda, que es Podemos, ha conseguido los mismos diputados que el centro derecha, compuesto por el PP y C´s pero; es curioso, que el centro derecha ha conseguido más de un millón de votos que el PSOE, pero como tenemos un modelo o ley electoral representativo indirecto que castiga gravemente las divisiones, es por lo que se producen estos grandes desajustes entre el voto y la representación del voto.

Por doquier se habla y se comenta que la ley electoral es injusta, que prima el bipartidismo, que beneficia al partido que más votos consigue, que los votos regionalistas periféricos del norte de España valen, hasta cuatro veces más, que los votos del resto de España, que castiga con dureza, la división y las minorías, que es preciso reformarla para eliminar tanta injusticia, pero cuando ese mismo partido alcanza el poder reniega de lo dicho antes y no se acuerda de los daños antes sufridos.

No parece de recibo que a estas alturas de la democracia se siga manteniendo un sistema que tiene nada menos que 49 circunscripciones electorales, que la votación no es directa para elegir al presidente del gobierno, que cuando echamos el voto en la urna no sabemos para qué va a servir. Posiblemente queremos elegir a una persona y, como ocurre muchas veces, ese voto sirve para elegir a uno que no hemos votado ni queríamos votar. No parece razonable que el alcalde de un municipio sea elegido por los concejales y no por los ciudadanos directamente. En definitiva ya está bien de entregar un voto casi en blanco que puede ser manipulado a capricho de los que hemos votado como representantes.

La democracia y la participación de los ciudadanos, en los temas políticos, debe ser lo más rápida posible y con los menos intermediarios posibles. El presidente debe rendir cuentas ante sus votantes y no ante los representantes indirectos elegidos por el pueblo. Estos deben ser votados de otra forma y también directamente para que los mejores representen a los ciudadanos, sean de un partido o sean de otro. Ya deben terminar las listas cerradas.

La incertidumbre siempre es muy peligrosa para todo, pero muy especialmente la incertidumbre política desempeña un papel desestabilizador en la economía de cualquier país. Los gobiernos deben ser fuertes para tomar las medidas que la sociedad actual necesita. No podemos estar pensando quien gobernará y con quién lo hará, el que ha ganado las elecciones debe gobernar pero en este sistema no gobierna el que más votos ha conseguido sino el que más diputados le apoyan.

La doble vuelta electoral disipa todos estos problemas y desde el primer momento el gobierno puede comenzar a trabajar y a poner en marcha su programa electoral, sin necesidad de concesiones a unos y a otros dependiendo de los apoyos prestados y de los favores recibidos. La política no puede convertirse en un mercadeo de concesiones en detrimento de los demás. El noble arte de hacer política es algo mucho más significativo que todo eso. De seguir así y de no atajar, de una vez por todas, este gravísimo problema democrático, nos harán cada día más vulnerables y más débiles ante los que quieren romper nuestra convivencia y nuestra democracia.

Cada hombre o mujer un voto y con el mismo valor. Está demostrado que los votos no todos valen lo mismo. El voto del senado es un verdadero desastre, partidos con diez millones de votos han conseguido cuatro escaños y partidos con un millón ciento setenta mil se les ha asignado nueve escaños Es decir mientras a un partido le cuesta dos millones seiscientos mil votos un escaño, al otro, con solamente ciento treinta mil votos, lo consigue. Es evidente que esto no se puede tolerar en democracia porque rompe con todo el valor del voto, elemento fundamental del sistema.

Todos somos iguales ante la ley y todos tenemos los mismos derechos. Esto es totalmente falso y mucho más cuando hablamos de elecciones. Les voy a contar algo que roza con la demencia y con la más absoluta sinvergüencería. Los partidos que no tienen representación parlamentaria, autonómica o municipal no tienen derecho a debatir en medios de comunicación ni públicos ni privados, más aún, en los paneles colocados por el municipio para pegar los carteles de los diferentes partidos que concurren a las elecciones municipales y autonómicas, por ejemplo en Puertollano, para los partidos que no tienen representación municipal dado se presentan por primera vez y por lo tanto es imposible cumplir este requisito absurdo, se les asigna un pequeñísimo espacio compartido con otros que quieran usarlo, ahora bien, los espacios asignados al PSOE y el del PP son cuatro veces más grandes y colocados en lugares estratégicos. Menos mal que dicen amar la libertad, la justicia y la equidad, al menos eso es lo que predican pero por desgracia no cumplen casi nunca.

¿Acaso es tolerable que en una carrera de cien metros, unos tengan que recorrer los cien metros y otros solamente cincuenta? ¿Alguien puede entender que si todos tenemos que recorrer el mismo camino de los cien metros, a unos, PSOE Y PP se les permita salir antes y a los demás después? ¿Alguien en su sano juicio, puede conceder más espacio publicitario, en los medios públicos y privados a un partido que lleva cuarenta años gobernando, cada año peor como ocurre con el PSOE en Puertollano, y a otros que tienen la misma libertad o al menos pensaban que la tenían dejarles sin publicidad en los medios, que pagamos todos, también los partidos que deseamos presentarnos por primera vez?

No amigos, esto tiene que cambiar en beneficio de la democracia y de la libertad. Cuando se concurre a una elección libre todos tienen que tener los mismos derechos y las mismas obligaciones porque de no ser así se está viciando, en origen, la democracia y la participación, lo diga la ley o no lo diga. No es de recibo que un presidente, un alcalde, siga en su puesto y se presente a la elecciones. Primero dimite y deja el sillón y los beneficios que él conlleva; en segundo lugar compite en igualdad de condiciones con aquel otro que, constitucionalmente, tiene el mismo derecho y por supuesto las mismas obligaciones.

Ustedes del PSOE y del PP están permitiendo que se corrompa la democracia participativa y están poniendo palos en la rueda de la democracia real con sus acciones poco dignas y totalmente arbitrarias. Claro está, a ustedes todo esto les beneficia, porque tienen que hacer menor esfuerzo para recorrer solamente los cincuenta metros en lugar de los cien metros que tenemos que recorrer todos los demás para poder llegar a la meta. ¿Pero se han parado a pensar en el daño que están haciendo? Los ciudadanos esto no lo saben y los medios de comunicación no lo dicen por miedo o por temor a represalias de todo tipo.

Una vez más les digo: no prediquen la igualdad, la libertad cuando ustedes no son capaces de cumplir estos principios básicos en democracia. Todos los partidos tienen que tener los mismos derechos y las mismas libertades cuando se convocan las elecciones y se participa en un proceso electoral que jamás tienen que estar amañado en su inicio, y digo amañado, porque muchos partidos no tenemos el mismo trato público que tienen ustedes con nuestro dinero.

Unidad Castellana-Puertollano