Puertollano

Puertollano y el nacimiento de las Comisiones Obreras

La huelga de 1962 en Puertollano (II): “No se atreven a secundar las consignas...”

Continuamos con la entrega por capítulos del texto de la conferencia impartida por el historiador de Puertollano Luis Pizarro en el año 2012 con motivo entonces del 50 aniversario de la huelga de 1962 en Puertollano, también conocida como la huelga de los 30 duros y de la creación de las primeras Comisiones Obreras en esta localidad

Luis F. Pizarro Ruiz

10/05/2019

(Última actualización: 12/05/2019 07:52)

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De todas maneras, tenemos que saber que a la huelga de mayo de 1962 se llegó en Puertollano en el marco de un proceso general que comenzó en Asturias: “El 7 de abril de 1962 se declara la “huelgona”, que durará unos dos meses. El conflicto estalla en el pozo “Nicolasa” o San Nicolás, entonces perteneciente a la empresa Fábrica de Mieres, como consecuencia del despido de un grupo de picadores que protestaban contra la aplicación de un nuevo sistema de regulación y cronometraje que perseguía incrementar el tiempo útil de trabajo y la productividad pero no los salarios” (1).

En Puertollano la huelga no surgió en mayo de una manera aislada, sino que formó parte de un conjunto de perturbaciones previas, como hemos podido documentar. En los documentos de la antigua Empresa Nacional Calvo Sotelo podemos leer que, entre los motivos para justificar las “irreparables pérdidas” en la producción de pizarra, que bajó de las 463.933 Tm de 1961 a las 413.028 de 1962, estaban “las innumerables alteraciones de tipo laboral que sucediéndose cada vez con mayor frecuencia, desembocaron en la huelga antes aludida, así como las consecuencias derivada de la misma” (2).

En el Archivo Histórico Provincial hemos encontrado documentos que atestiguan esas alteraciones, como por ejemplo, uno del 6 de marzo de 1962, en el que el secretario general de la Organización Sindical, nacido en Almansa que también fue alcalde de Albacete, Pedro Lamata Megías, se dirige a Julián Calero, delegado sindical de la provincia, en los siguientes términos:

"Persiste el ambiente de descontento y de inquietud en la masa trabajadora de Puertollano, y principalmente en las explotaciones mineras. Los obreros del denominado "Pozo ESTE", propiedad de la Empresa Nacional "Calvo Sotelo", han disminuido el rendimiento a unos 122 vagones, so pretexto de que también a ellos les han reducido el importe de las primas que venían percibiendo. Se señala también que las noticias difundidas por Radio España Independiente en torno a los conflictos registrados en distintas empresas del Norte de España y de Levante se comentan con detalle entre la población trabajadora de Puertollano, aunque no se atreven a secundar las consignas de la misma emisora" (3).

Documento muy interesante, que, al margen de que nos permite conocer la importante influencia de los mensajes transmitidos a través de la radio clandestina ─Radio España Independiente, conocida como Radio Pirenaica, fue creada por el Partido Comunista de España en 1941 (4) ─, también nos sirve para comprobar la confianza, sin ninguna base objetiva, que los organismos sindicales provinciales tenían en que los mineros de Puertollano no se atreverían a secundar las huelgas del resto del país.

La misiva citada fue contestada por Calero el 13 de marzo de 1962, y en ella se relataban no uno sino dos incidentes:

“[...] el incidente se produjo porque un trabajador insultó gravemente a un ingeniero y el despido del obrero provocó una reacción en los demás que se negaron e bajar al pozo. Una intervención tan eficaz como todas las suyas, del camarada Calatrava (5), Delegado Comarcal, bastó para que desistieran de su propósito. Luego, ya en mi presencia, reunimos a los hombres del pozo, nos expusieron todos sus problemas, que ya conocíamos, y la cosa quedó terminada de momento.

Como ves, el incidente que comento fue la causa inmediata; la razón de fondo era el mal trato del ingeniero y la falta de contacto de la empresa y los trabajadores. Luego del escrito que te remito, no trasladaron al ingeniero, pero sí parece que las cosas ven mejor.

Hace unos días hemos estado abocados a otro incidente que también se solucionó de momento, poniéndonos al habla con la Dirección de la Empresa y a ésta con los trabajadores.

Se trata de que, como se ve en el escrito, los mineros del "Pozo Este", cobran menos primas que los del pozo “Calvo Sotelo", y la Empresa siguiendo su normal forma de hacer, solucionó el problema trasladando del Pozo Calvo Sotelo al mejor ingeniero, el más querido y dos trabajadores e igualando a los de los dos pozos por el más bajo, es decir, por las primas que cobraban los del pozo “Este”.

Como comprenderás fácilmente, el descontento de los del Calvo Sotelo fue aún mayor que el de los otros. De todas formas, el asunto se solucionó y, si las cosas siguen como hasta ahora, mejorando las relaciones de empresa y técnicos con los trabajadores, al menos por un poco tiempo tendremos paz (6).

Naturalmente, eso de la paz no era sino una entelequia más de las autoridades franquistas, dispuestas a engañar hasta sus propios correligionarios. Así, la añagaza se desmontó tan rápidamente como al día siguiente en el que Calero volvió a recibir otro escrito de Lamata en estos términos:

"Al realizar el pago de salarios, correspondientes a la semana del día 22 del mes anterior, al personal que integra el Grupo de Minas de la Empresa “NACIONAL CALVO SOTELO", en Puertollano (Ciudad Real), los obreros del Pozo "Calvo Sotelo" exteriorizaron públicamente su disconformidad, al percibir por el concepto de primas una disminución muy notable en relación con las cuantías de otros pagos. Como en la ampliación de este beneficio no aprecian, según ellos, la debida equidad, ya que en esta disminución se ven afectados en un 60% (el personal que no trabaja a destajo) mientras que al resto se le ha subido dicha prima, surge, por lo tanto, el conflicto laboral que aunque en la actualidad tiene caracteres pacíficos, llegando a crear una Comisión para exponer sus quejas a la Empresa, se teme repercuta en el rendimiento normal o llegue a ser un conflicto mayor, si la Empresa no acuerda una medida favorable a los deseos de los interesados" (7).

Por este documento se prueba la existencia de comisiones entre los trabajadores, con anterioridad a la declaración de la huelga de los treinta duros. Independientemente, era evidente, ya el 14 de marzo de 1962, que algo de mayor calado iba a pasar, por más que Calero, en el informe que tardó seis días en mandar, es decir, el 20 siguiente, siguiera quitando hierro a una situación que distaba mucho de ser tranquilizadora:

Como te señalaba en mi informe anterior de fecha 13 del actual, íntimamente relacionado con este que hoy me solicitas con fecha 14 de los ctes. (sic), el incidente que se quiso plantear en "Calvo Sotelo" se solucionó satisfactoriamente. Hubo un día, en efecto, una baja en la producción de 42 vagones que, al día siguiente y como condición impuesta por nosotros para negociar, se recuperaron íntegramente.

Ten la seguridad que todos los acontecimientos laborales los seguimos muy de cerca y sobre la marcha tratamos de solucionarlos, hasta ahora con éxito casi siempre (8).

Pero el supuesto éxito iba a durar poco.

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Enlace al capítulo anterior - La huelga de 1962 en Puertollano (I): Desasosiego y zozobra en los trabajadores

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(1) http://www.nocierreslosojos.com/los-conflictos-sociales-de-los-mineros-asturianos

(2) ARP, Memoria de ENCASO 1962, Pozo Calvo Sotelo, p. 67.

(3) AHP, AISS, 635.

(4) En Puertollano, la emisora era controlada en la estación del trenillo de la Calzada, donde estaban los emisores para cortar la señal (información de Pilar Sierra Tapiador, en entrevista de Jesús Camacho y Herminio Sobrino, grabada por Julio López Espeso, 28 de junio de 2012.

(5) Arias Fernández, Modesto, 2005, pp. 159-160. “El 18 de febrero de 1965, Joaquín Calatrava Carranza, primer teniente de alcalde y delegado comarcal de Sindicatos, tomó posesión en Ciudad Real de la Delegación Provincial de Mutualidades Laborales, por lo que debió dejar la Corporación Municipal, para la que había sido elegido, sucesivamente, en 1951, 1957 y 1963, siendo condecorado el 20 de julio de 1966 con la Cruz de Caballero de la Orden de Cisneros”.

(6) AHP, AISS, 635.

(7) AHP, ibíd.