Nacional

Los habitantes del medio rural suponen el 20% de los votos

Unión de Uniones recuerda a los partidos políticos que el voto rural puede ser decisivo

La ONU estima que la concentración en las ciudades llegue a superar el 65% en 2050

La Comarca

21/02/2019

(Última actualización: 21/02/2019 22:13)

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Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, ante la puesta en marcha de la precampaña por parte de todos los partidos políticos, quiere llamar la atención sobre el peso del medio rural como electorado, que en muchas ocasiones acaba por decantar hacia donde se inclinan las mayorías, sobre todo en regiones tan marcadamente rurales como Castilla-La Mancha y con un escenario político tan fragmentado como el actual.

Unión de Uniones, quien ya ha he hecho hincapié anteriormente en que el medio rural ocupa el 80% del territorio estatal, quiere recordar también que hay casi 7.400 pueblos rurales, en donde viven más de 9,5 millones de ciudadanos y que suponen más del 20 % de los votos. Esto hace del voto rural, dentro de su pluralidad, imprescindible en las urnas.

En Castilla-La Mancha el voto rural es aún más trascendental, ya que casi un 32 % de la población vive en los 845 pueblos de la región que tienen menos de 5.000 habitantes.

La organización quiere que los partidos lleven en sus programas propuestas que ayuden a cambiar el modelo social existente, que acentúa cada vez más el desequilibrio entre los ciudadanos urbanos y rurales. “Se equivocan tanto los que piensan que el medio rural es solo caza y toros, como los que piensan que atacar ciertas tradiciones no tiene un coste” –aclaran- “nuestras demandas como ciudadanos van mucho más allá”.

En este sentido, Unión de Uniones señala la incongruencia de grandes núcleos masificados, con alquileres imposibles de pagar, contaminación, colapsos circulatorios y generadoras de montañas de residuos, frente a grandes áreas de despoblación por la ausencia de expectativas personales y profesionales y las deficiencias de infraestructuras en servicios básicos y esenciales.

Según datos de la ONU, la concentración en las ciudades tiene previsto aumentar en los próximos años su porcentaje hasta superar el 65%. Unión de Uniones cree que es ahora cuando se puede atajar este desequilibrio, empleando recursos para dotar adecuadamente a los municipios rurales, superar la brecha digital y planificar cómo dinamizar las actividades que generan riqueza y desarrollo, tanto en el ámbito agrario, como en el turismo, la industria y los servicios.

“Últimamente parece que la despoblación se ha colado en la agenda política” – señalan desde Unión de Uniones – “Pero no es suficiente debatir. Para frenar la despoblación y disminuir la brecha que nos separa a los habitantes de los pueblos de quienes viven en las capitales; hay que diseñar, ordenar en el tiempo y poner en marcha con fondos suficientes medidas concretas y precisas” – afirman.

El envejecimiento y la despoblación van de la mano

La organización subraya también que, mientras que en los pueblos por debajo de 2000 habitantes solo un 11 % son jóvenes, en las poblaciones de más de 10.000 la tasa está en más del 16%. Y cuanto más pequeños, más se acentúa esta diferencia.

Lo contrario sucede con la población por encima de 65 años, que suponen más del 28% en los municipios menores y solo el 18 % en los mayores. Por ello Unión de Uniones considera una necesidad fundamental para toda la sociedad apostar por que los jóvenes encuentren oportunidades en el medio rural.

“Creemos que esto tiene que cambiar porque el modelo no funciona. Es la pescadilla que se muerde la cola” – insisten –“Hay que reaccionar, si no, los pueblos terminarán muriendo. A la vez que se generaran mayores bolsas de pobreza y muchos ciudadanos no se podrá vivir en las ciudades ni pagar el coste de la vivienda.”

Igualmente, la organización hace un llamamiento a los ciudadanos del medio rural para que, llegado el momento de votar, se informen bien de lo que los partidos llevan en sus programas respecto a los temas que tienen que ver con el desarrollo rural y la puesta en marcha de medidas precisas que eviten el abandono de sus pueblos.