Región

CCOO-CLM ha presentado el informe 'La brecha salarial en Castilla-La Mancha'

La brecha salarial media en Castilla-La Mancha es del 26%, superando el 80% entre quienes tienen menores salarios

"Tras la brecha salarial existe un problema de ausencia de reparto justo de la riqueza y de las obligaciones, tras la brecha está el conflicto capital-trabajo, pero también está el patriarcado y los roles de género"

La Comarca

21/02/2019

(Última actualización: 21/02/2019 22:15)

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La brecha salarial en Castilla-La Mancha entre mujeres y hombres es del 26%, con variaciones importantes en función del sector de actividad y siendo mayor a medida que hay un menor nivel salarial: entre el 10% de hombres y mujeres que menos cobran la brecha salarial asciende al 81%.

Así lo pone de manifiesto el informe “La brecha salarial en Castilla-La Mancha” elaborado por CCOO CLM y que ha sido presentado hoy en rueda de prensa por la secretaria regional de Empleo y Políticas Sociales del sindicato, Mª Ángeles Castellanos, y la secretaria regional de Mujeres e Igualdad, Rosario Martínez.

Tras la brecha salarial existe un problema de ausencia de reparto justo de la riqueza y de las obligaciones, tras la brecha está el conflicto capital-trabajo, pero también está el patriarcado y los roles de género. “Que se valore poco todo aquello que tiene que ver con lo reproductivo, con los cuidados, con lo que hace que la vida merezca la pena ser vivida y en cambio se valore mucho más lo productivo, la maximización de los beneficios monetarios por encima de todo lo demás tienen mucho que ver con la brecha salarial”, denuncia Castellanos.

Asimismo, señala que hay sectores y actividades que están muy feminizadas y los salarios son considerablemente más bajos que en otras actividades masculinizadas. Salarios que en Castilla-La Mancha son bajos, pero dentro de la precariedad salarial generalizada, la situación de las mujeres es aún peor.

Esta brecha está muy determinada por el perfil de las mujeres en el ámbito laboral. El 81% del crecimiento de la ocupación de las mujeres en el último año ha sido a tiempo parcial, con carreras más cortas y con más interrupciones, del total (19.778) de personas asalariadas con alta de inicio en la actividad anterior al año 2000, el 72% son hombres.

Además, las mujeres tienen una presencia muy escasa en los puestos de dirección que son ocupados en un 72% por hombres. Y una presencia mayoritaria (86%) en el sector servicios, en el que se encuentran los salarios más bajos. Dentro de los servicios el mayor número de asalariadas se encuentra en las actividades sanitarias y servicios sociales donde trabajan 45.471 mujeres, lo que supone el 76% del sector.

La presencia de las mujeres es menor en sectores con mejores salarios como es el caso de la industria (solo se ocupan el 10% de las mujeres), donde por cierto la presencia de mujeres es mayoritaria en las tareas de confección y fabricación de textiles. Es decir, en el trabajo remunerado cuidar y coser parecen actividades asignadas a las mujeres al igual que ocurre en el ámbito doméstico.

Además, hay mujeres inactivas que no aparecen en las cifras del paro, 183.300 se declaran inactivas por labores del hogar, ellas suponen el 95% de las personas que declaran que no pueden trabajar porque tienen que atender tareas relacionadas con los cuidados. Solo el 23% de las personas inactivas por jubilación son mujeres mientras que son el 90% entre las inactivas por pensiones distintas de la de jubilación.

La brecha salarial media en la región es del 26%, la ganancia media es de 18.213,71 € en mujeres y 22.871,41€ en hombres, señala Castellanos, quien advierte de que la brecha tiene un comportamiento muy variado si nos fijamos en aspectos como el nivel salarial, la jornada, el contrato, el sector o la ocupación nos encontramos una realidad muy diversa y muy negativa para las mujeres.

“A menor nivel salarial crece la brecha, que es del 81% entre el 10% de los hombres y mujeres que menos cobran, es decir cuando hablamos de pobreza salarial la situación de la mujer es mucho peor”, denuncia la secretaria de Empleo y Políticas Sociales de CCOO CLM.

Si tomamos como referencia el salario mediano la brecha es del 24%. El de las mujeres es de 15.670,87€/año, el de los hombres de 19.380,27 €/año.

Si nos fijamos en los grandes sectores, la Industria tiene los salarios más altos con 25.230,13€ en hombres y 18.566,64€ en mujeres, aquí la brecha alcanza el 36%.

Por provincias Guadalajara, que tiene los salarios más altos, tiene la brecha salarial más alta de la región (36%) y Cuenca, que tiene los salarios más bajos, tiene la brecha más baja (17%).

Por sectores, la agricultura presenta en general salarios muy bajos y brechas muy altas. La brecha media en este sector es del 56%. Ciudad Real con un 79% presenta la brecha más alta.

La Industria extractiva, energía y agua es uno de los sectores con los salarios más altos y también con la brecha muy elevada, 50% de media. Cuenca con un 69% es la provincia con mayor brecha.

En el sector Información y comunicaciones que también presenta niveles salariales medios elevados, la brecha también es elevada con una media del 42%. Albacete con un 52% es la provincia donde esta brecha es mayor.

Respecto al sector de Entidades financieras y aseguradoras, la actividad con los salarios más altos, entorno a los 26.000 euros para mujeres y más de 37.000 entre los hombres, la brecha es del 43%. Ciudad Real con un 50% es la provincia con mayor brecha.

CCOO CLM señala que en el sector de Servicios Sociales, donde se concentra el mayor número de personas asalariadas, sobre todo entre las mujeres, la brecha es del 26%, factor determinante para que la brecha media en la región sea del 26%.

Por tanto “la realidad sectorial es mucho más dura, las brechas permanecen entorno al 50% o por encima en muchos sectores y solo la presencia mayoritaria del empleo en los servicios sociales baja la media al 26%”, subraya Castellanos.

CCOO CLM analiza en este informe la brecha en el desempleo, aquí es menor dado que existe tope, pero es llamativo que siendo mayoría las mujeres en desempleo, en prestaciones son los hombres mayoría.

En lo que respecta a pensiones, Castellanos afirma que el hecho de que los salarios de las mujeres sean bajos y que su trabajo remunerado sea escaso o precario determinan que las pensiones futuras también sean bajas. Las pensiones de los hombres alcanzan las 207.610 y el importe medio es de 1.017,52€, lo que sitúa la brecha de las pensiones en el 41% para el conjunto de la región

Por provincias, y en consonancia con lo que ocurre con los salarios, los importes de las pensiones más elevadas están en Guadalajara (785,47 € las mujeres y 1.200,63 € los hombres) y las más bajas en Cuenca (692,76 € mujeres y 913,14 € hombres)

Respecto a las brechas en pensiones en todas las provincias es muy elevada con Guadalajara a la cabeza con un 53% y Cuenca con la brecha más baja con un 32%.

Si nos fijamos únicamente en las pensiones de jubilación, tan solo el 24% de las mismas las perciben mujeres. El grueso de las pensiones de las mujeres lo ocupa la pensión de viudedad con un 56% del total. Esta es una pensión muy feminizada, el 95% de quienes la perciben en la región son mujeres.

Por su parte, la secretaria regional de Mujeres e Igualdad de CCOO CLM ha indicado que “tenemos un grave problema con la brecha salarial” como muestra el informe elaborado por el sindicato, que evidencia “profundas grietas de desigualdad entre hombres y mujeres, desigualdad que por supuesto se da en el empleo y su calidad, pero también en sus retribuciones, en sus jornadas, en su promoción…”

“Hablar de brecha salarial y desigualdad retributiva, es hablar de desigualdad, y hablar de desigualdad y de discriminación, es hablar de desprotección de derechos humanos, tenemos que tener en cuenta que son derechos fundamentales reconocidos en el ámbito internacional, europeo y estatal”.

Martínez ha explicado que el informe recoge también una serie de propuestas para actuar y que contribuirán a mejorar la situación de las mujeres en el mercado de trabajo y a reducir su vulnerabilidad, para que lo que denominamos siempre, la tan manida “feminización de la pobreza”.

Para reducir y atajar la brecha salarial y de género hay que combatir aspectos como la segregación horizontal, que concentra como sabemos a mujeres en sectores y ocupaciones que en general están menos valorados y peor remunerados, la segregación vertical, y es que como norma general las mujeres ocupamos puestos peor pagados y peor cualificados.

También las enormes dificultades para la conciliación y el escaso uso de la corresponsabilidad real y adecuada al ritmo y necesidades de las personas trabajadoras en la actualidad. La inactividad femenina en el empleo (con cotas de un 58%) en gran medida por tener que asumir las tareas domésticas o de cuidados.

Hemos de combatir igualmente la persistencia de los estereotipos de género, y es que los continuos estímulos que recibimos las personas desde muy pequeñas, hacen que ya desde edades muy tempranas los niños orienten y deriven sus preferencias y gustos hacia unas líneas que derivarán en estudios y profesiones más masculinizados y las niñas hacia otras más feminizadas y con menos oferta laboral.

Para atajar la desigualdad salarial debemos de actuar sobre factores que tienen que ver con la base de discriminaciones de género, y ello debemos de hacerlo a través de la legislación y aplicación de normativa, así como de la Negociación Colectiva. Dada la complejidad de factores que explican la brecha salarial, es necesario que los convenios colectivos se negocien con perspectiva de género; en todas sus fases y dimensiones de la relación laboral, desde el acceso al empleo, las condiciones de trabajo, la formación, la promoción profesional, etc…

Martínez ha denunciado que en ocasiones esta diferencia salarial “es el resultado de prácticas empresariales que directa o indirectamente discriminan a las mujeres, es en estos casos donde debemos de implicar a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social incrementando las actuaciones programadas en material de brecha salarial y de vigilancia del principio de igualdad”.

“La lucha para combatir la brecha salarial es una lucha del feminismo y por supuesto también del sindicato CCOO. Las Secretarías de Mujeres cumplen 41 años luchando y combatiendo contra estas discriminaciones y lo hacemos desde varios frentes, desde la negociación, desde la proposición y también desde la reivindicación”, remarca Martínez, quien recuerda este año también hemos convocado y secundaremos la huelga y paros 8 de marzo, - de 2 horas como norma general y flexibilizando a 24 horas en sectores donde exista algún tipo de conflictividad o las particularidades del sector así lo requiera, al igual que ya lo hiciéramos el año pasado-.

“Este problema no se solucionará hasta que todos y todas seamos conscientes de que a igual trabajo, corresponde igual salario, y que además éste debe garantizar la recuperación de los derechos laborales y un estado del bienestar perdido que permita una vida digna, para todos los trabajadores y por supuesto también para las trabajadoras/. Y que esto pasa, porque se tomen las medidas correctoras necesarias desde las actuaciones públicas y también”, concluye Martínez.