Puertollano

Entrevista con el inspector jefe de la Policía Local de Puertollano

Antonio Fernández: Un jefe de Policía Local orgulloso de ser de Puertollano, de las 630 y de su escudo

“Siempre me he sentido orgulloso de llevar mi escudo y mi bandera, y me duele cuando se mancha la imagen de donde soy, de Puertollano”

La Comarca

08/02/2019

(Última actualización: 09/02/2019 19:10)

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Antonio Fernández Pérez, más de 22 años en la policía local de Puertollano, comenzó como agente el 13 de noviembre de 1996, ascendió a oficial en el 2006, a subinspector en el 2009 y a inspector en el 2015, hasta que en septiembre del año pasado fue nombrado inspector jefe de la Policía Local tras la marcha del hasta entonces intendente jefe, Miguel Ángel Caballero, para ocupar el puesto de coordinador provincial de Emergencia en Ciudad Real.

Entre sus méritos profesionales destaca que en julio de 2016 fue condecorado con la medalla al mérito profesional, en categoría plata, además de que en abril del 2017 y en marzo de 2018 resultaba distinguido por el Ayuntamiento de Puertollano con el premio al servicio y a la constancia en la Policía Local.

Nacido en Puertollano cursó sus estudios en el colegio Severo Ochoa y en el Instituto Dámaso Alonso y se licenció en Derecho en la UNED, una carrera que nunca ejerció y que cursó a distancia cuando ya estaba trabajando en la Policía Local de Puertollano.

A pesar de su profesión, no tiene a nadie en su familia vinculada con la policía, ni él pensó nunca en que llegaría a dirigir este cuerpo policial en Puertollano, su padre era de Alamillo y su madre de la localidad jienense de Quesada. En privado y en público se confiesa enamorado de Puertollano, de la policía local y de la barriada en la que nació y reside, 630, está casado y es padre de dos hijos, un niño de 7 años y una niña de 11, de los que el niño ya “apunta un poco maneras” para seguir los pasos de su padre en un posible futuro policial, nos confesaba Antonio en la entrevista que amablemente nos concedía esta misma mañana en su despacho y que a continuación les ofrecemos.

¿Cuál ha sido tu principal experiencia en estos casi cinco meses como inspector jefe?

Que siempre había visto los toros desde la barrera y no es lo mismo que verlos desde la Jefatura y ser el palo de arriba en este palomar, que se suele decir, teniendo que afrontar los problemas y dar la cara día a día en todos los aspectos. Aunque la verdad es que no ha sido muy complicado porque afortunadamente me he encontrado con una gran aceptación de toda la plantilla y se lo tengo que agradecer. Estoy muy contento con ellos y con ellas, estoy encantado.

Hasta ser nombrado inspector jefe estabas muy implicado con la educación vial como agente tutor ¿y ahora?

La educación vial se había dejado un poco y la vamos a retomar. De hecho ya la estamos retomando porque es fundamental, hemos vuelto a participar en las charlas de Protección Civil y vamos a volver a ir a colegios e institutos en un par de meses para dar clases teóricas y estar ahí, tal y como se ha venido haciendo durante los últimos 25 años.

¿Qué es lo que más te gusta de tu nuevo puesto trabajo?

Lo que más me gusta de mi nuevo puesto de trabajo es que para mí constituye un reto por la responsabilidad que conlleva. Aquello de que cuando entraste con veinte añitos y veías a tu jefe tan lejano ahora, al llegar a ese puesto, se ha convertido en un reto diario, pero aunque me ha costado algunas horas de sueño el asimilarlo, ya voy durmiendo.

Has ocupado esta plaza como interino ¿piensas presentarte al concurso oposición para su asignación definitiva?

Si sale esa posibilidad por supuesto que sí. Habrá que ver si dentro de dos años esa plaza puede salir o no.

Son momentos difíciles y conflictivos para la policía local, con muchas reivindicaciones y carencias ¿Qué es lo que consideras más urgente de solucionar y cuál sería tu reivindicación personal?

Sin duda el número de efectivos porque el 1 de enero ha entrado en vigor el decreto de jubilación anticipada y había siete previstas, seis parece ser que se van a jubilar anticipadamente y alguno más que ha venido por enfermedad de forma inesperada. Entonces yo imagino que en la próxima oferta de empleo se van a ir cubriendo todas esas necesidades porque no es solo un problema de la policía local de Puertollano, sino de toda la policía local de España.

¿Y sobre los conflictos laborales?

Ahora mismo podemos decir que es un conflicto latente. No llegamos al punto en que se encontró, está ahí de forma latente pero la verdad es que el clima ahora mismo no es malo. Las reivindicaciones seguirán, los sindicatos seguirán haciendo lo que tienen que hacer, pero a día de hoy el clima en ese aspecto no es malo.

Los sindicatos pedían soluciones antes de las próximas elecciones ¿Temes que ese conflicto latente puede volver a dar la cara aprovechando la precampaña o campaña electoral?

Cuando hay un conflicto latente basta cualquier chispa para que vuelva a saltar. Yo ahora mismo estoy un poco tranquilo, porque creo que internamente estamos funcionando bastante bien y eso ayuda al trabajo diario, a que se relajen los conflictos… y además pienso que las reivindicaciones tienen que tener una parte que se sepa separar del trabajo de la policía.

¿Los policías locales os sentís suficientemente valorados?

Hay un sentimiento general de que somos los menos deseados y los más buscados, porque la policía hace cosas que no sientan bien, como poner multas que son necesarias, pero luego cuando alguien tiene un problema enseguida echa mano de la policía local. Entonces el trabajo de la policía, no ahora siempre, es un trabajo poco reconocido y poco valorado.

¿De entre vuestras principales responsabilidades y cometidos cuál os ocupa el mayor tiempo?

Es difícil decir de cuál se trata porque se ha diversificado mucho el trabajo, ya que si antes eran accidentes y circulación, ahora se han reducido mucho. En la celebración de nuestro patrón, el próximo 1 de marzo, informaré de que ha disminuido considerablemente el número de accidentes en rotondas gracias a la campaña informativa que venimos haciendo desde hace dos años. Y el tráfico ha bajado también algo su intensidad, con algunos atascos solo en horas puntuales.

Pero nuestra tarea se va diversificando cada día más porque, por ejemplo, con la ordenanza de Medio Ambiente estamos haciendo también actuaciones con animales. No obstante, la Unidad que más trabajo tiene podría decir que es la de atestados, porque van a juzgados..., se envían electrónicamente, y es lo que más tiempo nos lleva.

Y ahora que hablamos de atestados y de rotondas ¿Por qué hay tantos accidentes en la rotonda de la Virgen de Gracia?

Porque es con diferencia la que más intensidad de tráfico soporta de toda la ciudad. Pero empezamos con 40 accidentes en el primer año de su construcción, el año pasado fueron 13 y este año creo que también han disminuido un poquito. Aunque todavía seguimos sin saber circular correctamente por las rotondas, para salir de la rotonda de la Virgen de Gracia no utilice el carril izquierdo sino el derecho.

Y los dos focos principales de accidentes en esta rotonda son la salida hacia la plaza de Alcolea o “Cuatro Caminos” y la de la Avenida de Ciudad Real.

¿Los lectores y cámaras de tráfico funcionan bien?

A día de hoy funcionan correctamente todas ellas. Tanto los lectores de las calle peatonales, que hacen fotos, como las cámaras cuyas grabaciones han servido ya para aclarar algunos accidentes y sucesos porque se aportan a los Juzgados. Son muy útiles porque solo graban, no multan, ni vigilan a nadie, ni se ve nada que no se tenga que ver, y sirven para ayudar a las investigaciones de la policía nacional e incluso guardia civil.

Así se han utilizado, por ejemplo, en alguna persecución policial para avisar por donde va el presunto delincuente. El operador puede poner la cámara que está en las 630, puede poner la otra y avisar de que va por tal o cual calle y va viendo por donde va. Se ve el coche que ha pasado, a la hora que ha pasado y hacia donde ha ido, que es aún más importante.

Para vosotros ¿qué es lo más agradable y reconfortante en el trabajo y lo que menos?

Yo imagino que, para todos y para todas, lo menos agradable es denunciar, porque a nadie nos gusta que nos denuncien, somos conscientes de eso, pero cuando tú denuncias a alguien es, por ejemplo, porque hay un vado permanente ocupado y otra persona no puede sacar si coche, o cuando multas a alguien porque se ha saltado un semáforo es porque puede atropellar a una persona. Entonces, nunca es agradable.

Y lo más reconfortante para mí es la gratitud de muchos ciudadanos y sobre todo, en la educación vial, cuando ves a jóvenes de 18, 20 o 22 años y te saludan porque se acuerdan de que eres el policía que le estuvo dando una charla de educación vial.

A propósito ¿Cómo calificarías el tráfico en Puertollano? ¿Hay educación vial?

En cuanto al tráfico, hay una menor densidad y no son muchos los problemas. Ya no hay esos atascos que antes había en el Puente de San Agustín, ojala los hubiera porque era por los muchos trabajadores que pasaban por ahí, aunque sí que es cierto que algunos días en horas puntuales también los hay.

También hay que tener en cuenta la orografía de nuestra ciudad que no da muchas opciones. El Paseo de San Gregorio es la arteria principal y casi todo el tráfico pasa por ahí, si a esto le añadimos algunos malos hábitos se entiende que en esa zona haya ciertos problemas en ocasiones.

Y sobre si hay educación vial, bueno. Para eso está la disciplina del tráfico también. Hay malos hábitos, sobre todo en algunas zonas que hay que tratar de erradicar.

¿Y sobre la delincuencia que nos puedes contar?

Ahí me remito a los datos de Policía Nacional. Lamentablemente en Puertollano nos estamos encargando de manchar la imagen de nuestra ciudad, pero yo creo que es una ciudad tranquila y una ciudad para vivir. Pasan cosas, ya, pero en el resto del mundo también. Tampoco hay que llevarse las manos tanto a la cabeza porque de vez en cuando ocurren cosas como en todos los pueblos, como en todas las ciudades, pero ahí están los índices de delincuencia que dicen que el de Puertollano es bueno.

¿Hay suficiente colaboración entre las distintas fuerzas policiales de Puertollano?

A día de hoy, encantado. Llegó hace algunos meses un nuevo capitán de Guardia Civil y sigue siendo un lujo trabajar con ellos. Y hay un comisario reciente de Policía Nacional con el que, en el poco tiempo que lleva aquí, ya hemos estrechado la colaboración y la vamos a seguir estrechando trabajando conjuntamente manteniendo un contacto directo y casi diario.

¿Tienes algún recuerdo especial, con cariño, de alguna de alguna vuestras actuaciones policiales?

Sí, cuando se ha salvado alguna vida el momento en el que llegan llorando unos, llorando otros y abrazándose, eso no tiene precio. Ha habido muchas veces, pero eso no sale a relucir. Ahora en el patrón, cuando se vaya a condecorar, es cuando salen esas cosas y cuando llegan escritos del médico de la UCI que dicen que su agente le ha salvado la vida a una persona por hacerle la reanimación cardiopulmonar. Eso es lo más gratificante, pero también hay un gran problema en ese sentido porque el trabajo de la policía local es un gran desconocido.

Lamentablemente a nivel popular Policía Local es igual a multas porque su trabajo diario es un gran desconocido, hay un gran trabajo y mucho seguimiento que se hace en muchos sitios y a muchas horas y que la gente no sabe, como que hay animales que no deben ir en ciertas condiciones en algunas sitios, y eso la gente no lo sabe.

¿Cómo ves tu futuro personal en esta profesión?

En estos pocos meses que llevo como inspector jefe de la policía local sigo con las mismas ganas e ilusión y pienso en no perderlas, porque sigo igual que cuando entré con 20 años, que no las he perdido y voy a hacer ya 23 en el cuerpo. En todo ese tiempo no ha habido ningún momento en el que decaiga ese ánimo y pienso que no lo va a haber.

¿Te ves jubilándote como jefe de la Policía Local?

Vamos a ir viendo cómo va funcionado esto de la Jefatura pero, a día de hoy, no tengo otra cosa distinta. Soy de Puertollano, me gusta Puertollano, estoy orgulloso de ser de Puertollano y de las 600. Siempre me he sentido orgulloso de llevar mi escudo y mi bandera, y me duele cuando se mancha la imagen de donde soy, de Puertollano.