Región

Con una técnica microinvasiva

El Hospital Virgen de la Luz de Cuenca comienza a realizar implantes microscópicos para la cirugía de glaucoma

La doctora María Rojo, facultativa del Servicio de Oftalmología del hospital conquense, lleva a cabo esta intervención de cirugía mínimamente invasiva que permite reducir la presión intraocular

La Comarca

18/01/2019

(Última actualización: 20/01/2019 16:56)

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El Servicio de Oftalmología del Hospital Virgen de la Luz de Cuenca, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, ha comenzado a realizar una técnica microinvasiva para la cirugía del glaucoma que permite reducir la tensión ocular y que presenta menos riesgos y menos posibilidad de complicaciones.

El glaucoma es una enfermedad del ojo que reduce la visión de una manera gradual y no suele presentar síntomas. Se produce generalmente cuando el ojo no drena el fluido como debiera y la presión intraocular aumenta provocando daños en el nervio óptico.

La mayoría de los tratamientos del glaucoma están dirigidos a controlar ese factor de presión intraocular elevada y se orientan a frenar su progresión, ralentizando el deterioro progresivo del nervio óptico y la pérdida de campo visual, para la cual se usan, principalmente, fármacos en forma de colirio, cirugía láser y cirugía tradicional.

Gracias al nuevo tipo de cirugía que ha comenzado a realizarse en el Hospital Virgen de la Luz de Cuenca se consigue disminuir la presión intraocular de una forma rápida con la colocación de dos microimplantes en el canal de Schlemnn, que favorecen el drenaje del humor acuoso y reducen la tensión ocular.

La doctora María Rojo, oftalmóloga del ‘Virgen de la Luz’, subespecialista en Glaucoma, ha comenzado a realizar esta nueva técnica quirúrgica a los pacientes conquenses, con la colaboración del resto de facultativos del Servicio, y según ha explicado se trata de una técnica que está dando muy buenos resultados ya que consigue bajar la tensión ocular y se puede usar incluso antes de llegar a la cirugía tradicional de glaucoma.

“Logramos comunicar la cámara anterior del ojo con el canal de drenaje gracias a dos microimplantes microscópicos. Se trata de una técnica sencilla, muy poco invasiva y la recuperación del paciente es inmediata, casi como una catarata y si, posteriormente, es necesaria una nueva cirugía no existe ningún tipo de problema”, ha explicado la oftalmóloga.

En la actualidad, se calcula que se podrá operar a unos cuatro pacientes al mes, priorizando los casos en función de las necesidades específicas de cada uno de ellos ya que, principalmente se trata de una técnica orientada a corregir glaucomas leves o moderados.