Nacional

La vivienda ofrece una rentabilidad bruta del 7,4% frente al 7,3% de hace un año

La rentabilidad de la inversión en vivienda se estanca y solo crece una décima en 2018

Los locales comerciales siguen siendo el producto más rentable (8,8%), seguido de oficinas (8,4%), viviendas (7,4%) y garajes (6,2%)

El Bono del Estado a 10 años sigue ofreciendo una rentabilidad inferior (1,4%)

La Comarca

16/01/2019

(Última actualización: 18/01/2019 09:48)

Imprimir

La rentabilidad bruta de la compra de una vivienda para ponerla en el mercado del alquiler se ha mantenido estable durante 2018, al crecer una única décima hasta el 7,4%. Hace un año el retorno ofrecido se situaba en el 7,3%. Aún así, según el estudio realizado por idealista, la rentabilidad obtenida multiplica por cuatro, en el peor de los casos, las tasas que ofrecen los Bonos del Estado a 10 años.

Según este estudio, que relaciona los precios de venta y alquiler de distintos productos inmobiliarios para calcular su rentabilidad bruta, el local comercial se mantiene como la inversión inmobiliaria más rentable. Comprar un local en España para alquilarlo ofrece una rentabilidad bruta del 8,8%, frente al 8,4% que daban hace un año. Las oficinas ofrecen un rendimiento del 8,4% (hace un año era del 7,8%) y en el caso de los garajes la rentabilidad se ha situado en el 6,2% frente al 5,5% de hace 12 meses.

Rentabilidad de la vivienda

Entre las capitales españolas, Lleida es la que resulta más rentable, con un 7,6%. Le siguen Santa Cruz de Tenerife (7,2%), Huelva (6,8%) y Almería (6,7%). La caída del precio del alquiler en Barcelona ha reducido su rentabilidad hasta el 4,8%, mientras que en Madrid se ha situado en 5,1%.

Sin embargo, las rentabilidades más bajas de España son las que obtienen los propietarios de viviendas en alquiler en San Sebastián (4,2%), Ourense (4,3%), Pamplona y A Coruña (4,7% en ambos casos).

Rentabilidad de los locales comerciales

Los locales son el producto que mayor rentabilidad tiene en todas las capitales. El mayor retorno se obtiene en Málaga (12,9%). Le siguen las rentabilidades de Pontevedra (11,4%), Lleida (11,1%), Oviedo (10,4%) y Lugo (10,2%). A continuación se sitúan las ciudades de Huelva (9,4%), Zaragoza (9,3%) y Las Palmas de Gran Canaria (9,3%). En Barcelona la tasa está situada en el 8,5% mientras que en Madrid queda en 7,3%.

Salamanca ofrece los locales con menor atractivo para el inversor (sólo 6,2% de rentabilidad), seguida por A Coruña (6,4%), Cádiz (6,5%) y Cáceres (6,9%).

Rentabilidad de las oficinas

Las oficinas de Sevilla presentan el retorno más jugoso de entre las capitales, con un 8,5% de rentabilidad bruta. Le siguen Lleida (7,8%), Zaragoza (7,7%) y Pamplona (7,7%). En Madrid la rentabilidad asciende al 6,6%, mientras que en Barcelona baja hasta el 6%.

En el lado opuesto encontramos las rentabilidades de Santander (5,6%), A Coruña (5,7%), Granada (5,8%), Bilbao (5,8%) y Valencia (5,9%). El mercado de oficinas no es tan uniforme como el de otros productos, por lo que resulta imposible obtener datos estadísticos de más de la mitad de capitales españolas.

Rentabilidad de los garajes

Los garajes son, en contraposición, el producto menos rentable para el inversor en muchas capitales. La mayor rentabilidad se obtiene en Málaga (9,9%), seguida por Almería (7,3%) y Burgos (6,8%). En Barcelona la tasa de retorno se sitúa en el 3,7%, mientras que en Madrid está en el 3,4%.

La capital con los garajes menos rentables es Granada, con un 2,6%, seguida por Salamanca (2,7%), Bilbao (2,9%) y Oviedo (3%).

Para la elaboración de este estudio, idealista ha dividido el precio medio de venta ofertado entre el precio de alquiler que solicitan los propietarios en los diferentes mercados referente a los índices trimestrales de viviendas, locales, garajes y oficinas correspondientes al cuarto trimestre de 2018. El resultado obtenido es el porcentaje bruto de rentabilidad que proporciona a un propietario alquilar su vivienda. Este dato facilita el análisis del estado actual del mercado y es un punto de partida básico para todos aquellos inversores que quieran comprar activos inmobiliarios con el fin de obtener beneficios.