Región

De la mano de Editorial Ledoria, a las 19 horas

‘El monasterio cisterciense de Montesión en Toledo’ de Ventura Leblic se presenta este sábado en la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo

Con la intervención de autor y de Francisco María Fernández Jiménez, académico de número de la RABACHT

La Comarca

08/03/2018

(Última actualización: 10/03/2018 13:52)

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Editorial Ledoria presentará el sábado, día 10 de marzo, a las 19 horas, en la sede de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo (calle de la Plata, nº 20, de Toledo) el libro ‘El monasterio cisterciense de Montesión en Toledo’, de Ventura Leblic, con la intervención de autor y de Francisco María Fernández Jiménez, académico de número de la RABACHT.

El libro

Las páginas de este trabajo muestran la historia del monasterio cisterciense de Montesión, más conocido en Toledo como San Bernardo. Hasta el siglo XV el Císter solo conoció en la ciudad monasterios femeninos, siendo el monje fray Martín de Vargas quien inicio la reforma de la Orden en España con la fundación de Montesión en 1427, en la Vega del Tajo junto a Peña Ventosa, con el apoyo económico del canónigo Alonso Martínez y Alonso Álvarez de Toledo, de familia judeo conversa. Se pretendía con esta fundación la vuelta a la espiritualidad fundacional, creando la Congregación de Castilla a la que se unieron todos los monasterios españoles, excepto algunos de la corona de Aragón.

Se describen las dependencias y bienes monacales que fueron creciendo en los siglos posteriores. Se instaló una de las grandes bibliotecas de Toledo y en su iglesia gótica, se veneraron los restos de San Raimundo de Fitero fundador de la Orden de Calatrava. Después de la desamortización que provocó el abandono y ruina de una parte del monasterio, sus dependencias fueron convertidas en casa de labranza y posteriormente en una mansión aristócrata de campo adornada de lujosas azulejería que aún perduran. Fueron muy populares las aguas medicinales procedentes de la fuente de los Jacintos. Durante la guerra civil se usó de prisión. En la segunda mitad del siglo XX el monasterio fue donado a los cistercienses que hoy lo habitan de nuevo.