Región

Ambas asociaciones le presentan sus proyectos

García Molina se reúne con el Teatro de la Sensación y la Red de Teatros Alternativos

El vicepresidente segundo afirma que la cultura tiene valor formativo, pedagógico y económico

García Molina apuesta por un mayor apoyo al teatro alternativo, con convenios puntuales o cambios normativos

La Comarca

07/03/2018

(Última actualización: 08/03/2018 00:47)

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El vicepresidente segundo del Gobierno regional, José García Molina, se ha reunido este miércoles con Miguel Muñoz de Morales, coordinador del Teatro de la Sensación, y Nacho Sánchez Pascual, miembro también del Teatro de la Sensación; y con el presidente y el coordinador de la Red de Teatros Alternativos, Jacobo Pallarés y Miguel Ángel Lozano, respectivamente.

El motivo del encuentro ha sido dar a conocer a la vicepresidencia segunda los proyectos que desde el Teatro de la Sensación están llevando a cabo y la inclusión de algunas salas de teatro de la región en la Red de Teatros Alternativos, actualmente dos, aunque García Molina se ha mostrado confiado en que pueda aumentarse esa cifra porque “juegan una función cultural muy importante en todo el país”.

La educación y la cultura, sostiene el vicepresidente segundo, ayudan a construir identidad, y nos “ayudan a formarnos y tener un mejor criterio para enfrentarnos a la vida”. Además, “la cultura no es solo un adorno, ni algo que nos hace más felices o entretiene”.

García Molina ha señalado que “la cultura tiene un valor añadido, incluso a nivel económico”, porque “cuando la gente de otras regiones, o cuando gente de toda la región, va a Ciudad Real a una sala, no solo consume la entrada del teatro”. Por eso, ha insistido, el valor añadido de la cultura “no es un añadido en el sentido de un adorno; es un valor añadido de verdad: formativo, cultural y económico”.

En ese sentido, el vicepresidente segundo se ha mostrado convencido de que desde los gobiernos, y desde el Ejecutivo regional, han de apoyarse más este tipo de iniciativas y de teatros alternativos, más allá del aspecto simbólico, buscando, por ejemplo, cambios normativos como en otras comunidades autónomas se ha hecho, o con convenios específicos dirigidos a proyectos concretos.

Actividades, en definitiva, que “tienen un retorno cultual, pedagógico y económico”, que no solo le vienen bien a la región, sino que le hacen crecer.