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Nota de prensa

Más de 500 millones de niños ‘invisibles’ viven en países que no pueden medir los avances de los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Los últimos datos sobre los avances en el desarrollo de la infancia muestran que más de 500 millones de niños viven en países donde los ODS se están convirtiendo en inalcanzables

La Comarca

07/03/2018

(Última actualización: 08/03/2018 00:47)

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Las primeras evaluaciones sobre los avances hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) confirman una falta alarmante de datos en 64 países, así como un progreso insuficiente hacia los objetivos de la Agenda 2030 en otros 37 países en los que sí se puede recabar información.

Progreso para la Infancia en la era de los ODS es el primer informe temático de UNICEF que analiza el desempeño de los países hacia el cumplimiento los ODS a nivel global para los niños y los jóvenes. El informe alerta de que 520 millones de niños viven en países que carecen totalmente de información sobre al menos dos tercios de los indicadores de los ODS relacionados con infancia, o que carecen de suficiente información para evaluar su progreso – por tanto, haciendo que esos niños sean ‘invisibles’.

En los casos en los que hay suficientes datos, la magnitud del reto que suponen los ODS sigue siendo abrumadora. El informe señala que 650 millones de niños viven en países donde al menos dos tercios de los ODS son inalcanzables, a menos que se produzca un rápido progreso. De hecho, en esos países para el año 2030 podrían afrontar situaciones adversas en su vida incluso más niños que ahora.

“Más de la mitad de los niños del mundo viven en países donde o no podemos recabar información sobre los avances de los ODS, o donde podemos, pero se está haciendo de una manera equivocada”, explica Laurence Chandy, director de la sección de Datos, Investigación y Políticas de UNICEF. “El mundo debe renovar su compromiso hacia las metas de los ODS, empezando por su compromiso para medirlos”.

El informe hace seguimiento de los avances en cinco dimensiones de los derechos de los niños: salud, aprendizaje, protección frente a la violencia y explotación, un entorno seguro e igualdad de oportunidades. Además, mide lo lejos que está el mundo actualmente de alcanzar los objetivos globales, en términos de coste humano.

Las previsiones indican que aquí a 2030:

• 10 millones más de niños morirán por causas evitables antes de cumplir los cinco años;

• 31 millones de niños sufrirán retraso en el crecimiento debido a la falta de nutrición adecuada;

• 22 millones de niños no podrán recibir enseñanza preescolar;

• 150 millones de niñas se casarán antes de los 18 años;

• 670 millones de personas, muchos de ellos niños, no dispondrán de agua potable.

“Hace dos años, el mundo acordó una agenda ambiciosa para proporcionar a cada niño una mejor oportunidad en la vida, con análisis puntero de la información para dirigir el camino”, recuerda Chandy. “Sin embargo, lo que nuestro informe exhaustivo sobre los avances de los ODS para la infancia revela con toda claridad es una falta de información deplorable. La mayoría de los países no disponen de la información para al menos poder evaluar si están o no en el camino adecuado. Los niños en todo el mundo cuentan con nosotros – y nosotros ni siquiera podemos contar a todos ellos”.

El informe hace un llamamiento para que se produzcan nuevos esfuerzos para resolver la falta de datos a nivel global, al tiempo que reconoce que desarrollar recursos e instituciones de datos sólidos requiere tiempo e inversión. El informe identifica tres principios para conseguir este trabajo:

• Construir mecanismos de medición en los sistemas de prestación de servicios, tanto de salud, educación, servicios sociales o control fronterizo;

• Llevar a cabo un esfuerzo coordinado para garantizar que todos los países tengan un mínimo de cobertura de información sobre los niños, independientemente de sus recursos y capacidades;

• Establecer normas compartidas más fuertes sobre indicadores relacionados con infancia, incluyendo enfoques comunes para medir nuevas amenazas contra los niños, captando poblaciones infantiles que faltan y compartiendo información que permita que los niños más vulnerables puedan ser fácilmente identificados, a la vez que se protege su privacidad.

Aunque cada gobierno es el responsable final de generar los datos que permitan orientar y medir el cumplimiento de los objetivos, la comunidad internacional tiene la obligación de apoyarles para garantizar que los objetivos de la Agenda 2030 se cumplan.