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El director de la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) ha presentado hoy los planes de actuación y el balance de inspecciones y sanciones en la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha

La cuarta parte de las inspecciones realizadas por AICA se llevaron a cabo en Castilla-La Mancha

AICA intensificará en Castilla-La Mancha su vigilancia para combatir la morosidad en el sector agroalimentario, a través de una campaña para comprobar el cumplimiento de los plazos de pago

La Comarca

06/03/2018

(Última actualización: 06/03/2018 21:43)

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El director de la Agencia de Información y Control Alimentario (AICA), Jose Miguel Herrero, ha presentado hoy en Toledo, los planes específicos de actuación de AICA en la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha para 2018, así como el balance de inspecciones y sanciones del último ejercicio.

Castilla-La Mancha es la primera Comunidad Autónoma donde se han llevado a cabo más inspecciones de oficio en el sector vitivinícola por parte de AICA. Casi la mitad de las realizadas en España se han llevado a cabo en Castilla La Mancha.

Hasta 2017, AICA realizó 425 inspecciones en Castilla La Mancha, 287 de ellas en el sector vitivinícola, lo que representa un 43% de las inspecciones realizadas a nivel nacional y un 67% de todas las inspecciones realizadas por AICA en CLM.

El sector oleícola ha sido el segundo en número de inspecciones. En esta Comunidad, AICA ha investigado otros sectores como cereales, frutas y hortalizas, cárnicos o lácteos, siendo la Comunidad Autónoma con más inspecciones para comprobar la existencia de contratos durante 2017, dentro de la campaña específica de vigilancia de contratos que llevó a cabo la Agencia.

Las investigaciones culminaron con la imposición de 8 sanciones a empresas castellano manchegas por incumplimiento de la Ley de la Cadena, la mayoría de ellas se impusieron por incumplir los plazos de pago, especialmente, en el sector vitivinícola.

“Como consecuencia del programa de vigilancia del sector vitivinícola llevado a cabo en 2016/2017 hemos observado que las bodegas castellano manchegas han hecho un esfuerzo por cumplir la Ley de la Cadena Alimentaria, generalizándose el uso de los contratos por escrito y ajustándose al plazo marcado por la Ley. Hay que tener en cuenta que varias de las inspecciones (de oficio y por denuncia) realizadas en Castilla-La Mancha acaban siendo sancionadas en otras Comunidades Autónomas donde las empresas tienen las sedes sociales”, ha señalado el director de la Agencia de Información y Control Alimentarios.

“Durante este año 2018 AICA seguirá vigilando atentamente las entregas de uva a las bodegas de Castilla-La Mancha para comprobar que se firman contratos por escrito y que se cumplen los plazos de pago marcados. Además, investigará los plazos de pago entre los distribuidores y las bodegas”, ha añadido Jose Miguel Herrero.

En cuanto a las denuncias por venta a pérdidas, práctica prohibida por la Ley del Comercio Minorista y que es competencia de las Comunidades Autónomas, AICA ha trasladado a la Administración regional competente las 20 denuncias recibidas para que las investigue.

AICA, referente en control

2017 ha sido el año en el que AICA se ha consolidado como organismo imprescindible y referente en el control de la Ley 12/2013, de 2 de agosto, de medidas para mejorar el funcionamiento de la cadena alimentaria.

Durante el pasado 2017, AICA ha realizado 1.882 inspecciones de oficio de las 3.669 llevadas a cabo desde el comienzo de su actividad inspectora en 2014. Esta cifra pone de relieve el esfuerzo de la Agencia de Información y Control Alimentarios por potenciar el control de las operaciones comerciales en la cadena alimentaria en beneficio de todos los operadores, ya que en un único año se han desarrollado la mitad de las inspecciones totales.

Los controles de los cuatro últimos años han dado como resultado 922 sanciones por un importe superior a los 9,2 millones de euros. Sólo el pasado año se impusieron 573, el 62% de la cifra total.

Por eslabón de la cadena, la industria alimentaria concentra 424 de las sanciones impuestas, una cifra similar a la suma de las de la distribución mayorista (232) y la distribución minorista (248). Por sectores, frutas y hortalizas con 287 sanciones, y lácteo con 265, son los más sancionados. Mientras que por tipo de infracción, el incumplimiento de los plazos de pago es en el 44% de los casos (409) el motivo más frecuente de sanción, seguido de la reincidencia al cometer más de una infracción (244) y la ausencia de contratos (167).

Además de las actuaciones de oficio, AICA interviene cuando recibe denuncias por posibles incumplimientos de la Ley de la Cadena. Los datos acumulados recogen 210 denuncias, de éstas 59 se recibieron en 2017, la mayoría en los sectores lácteo y de frutas y hortalizas.

Los inspectores de la Agencia de Información y Control Alimentarios realizan una constante labor de inspección en todos los sectores y a todos los agentes que intervienen en las relaciones comerciales de la cadena, se ocupan de la tramitación de expedientes, investigación de denuncias recibidas así como de alegaciones presentadas por las empresas objeto de vigilancia. Como consecuencia de esta actividad continua, los datos varían día a día y los expedientes se encuentran en diferentes momentos administrativos.

Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA)

La Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) es un organismo autónomo, adscrito al Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente. Fue creado mediante la Ley 12/2013, de 2 de agosto, de medidas para mejorar el funcionamiento de la cadena alimentaria con el objetivo de controlar el cumplimiento de la misma en lo que respecta a las relaciones comerciales entre los operadores de la cadena alimentaria.

La actividad de control que ejerce la Agencia se realiza cuando ésta recibe una denuncia por incumplimientos a la Ley de la Cadena Alimentaria, y mediante inspecciones de oficio cuando dispone de información o indicios de posibles infracciones a dicha Ley. AICA inicia e instruye el procedimiento sancionador correspondiente en caso de detectar algún incumplimiento.

Además, AICA tiene encomendada la gestión de los sistemas de información y control de los mercados en el sector oleícola y en el sector vitivinícola.

Desde 2016, AICA es competente en el control oficial de los operadores acogidos a las Denominaciones de Origen (DOP) e Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) de ámbito supraautonómico. Concretamente, la misión de AICA consiste en comprobar el cumplimiento de los requisitos establecidos en los pliegos de condiciones de las DOP Jamón de Huelva, Arroz de Calasparra y Cordero Segureño, y las IGP Los Beyos y Carne de Ávila.