Nacional

Comunicado de prensa de UNICEF

Sudán del Sur: casi dos tercios de la población se enfrenta al aumento del hambre

La ayuda y el acceso continuados son básicos para prevenir que el hambre llegue a niveles más altos que nunca

La Comarca

26/02/2018

(Última actualización: 27/02/2018 10:54)

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Más de 7 millones de personas de Sudán del Sur –casi dos tercios de la población- podrían sufrir una inseguridad alimentaria grave durante los próximos meses si no se garantiza un acceso y ayuda humanitarios ininterrumpidos, según han advertido tres agencias de Naciones Unidas.

Si se llega a esa situación, Sudán del Sur tendrá el mayor número de personas en situación de inseguridad alimentaria de toda su historia. El periodo de mayor riesgo será la temporada de carestía, que tiene lugar entre mayo y julio. Hay 155.000 personas, de las que 29.000 son niños, en un riesgo mayor. Ellos podrían sufrir los niveles más extremos de hambre.

En enero, 5,3 millones de personas (casi la mitad de la población) ya estaban luchando por encontrar comida suficiente cada día. Estaban en los niveles de “crisis” o “emergencia” de inseguridad alimentaria (fases 3 y 4), según el informe de Clasificación de Seguridad Alimentaria Integrada (IPC, por sus siglas en inglés) que se ha lanzado hoy.

Esto supone que hay un 40% más de personas en situación de inseguridad alimentaria grave que en enero de 2017.

El informe llega un año después de la declaración de hambruna en algunas partes de Sudán del Sur en febrero de 2017.

Un acceso mejor a las personas en riesgo y una respuesta humanitaria masiva lograron contener y prevenir la hambruna el año pasado. Pese a ello, la perspectiva de la inseguridad alimentaria nunca ha sido tan grave como ahora.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) advierten de que todos los avances realizados para evitar que la gente muriera de hambre podrían revertirse. Más personas que nunca podrían verse abocadas entre mayo y julio a una situación de hambre grave, similar a la de hambruna, a menos que se mantengan el acceso y la ayuda.

“La situación es extremadamente frágil, estamos cerca de ver otra hambruna. Las previsiones son crudas. Si las ignoramos, nos encontraremos con una tragedia creciente. Si los agricultores reciben apoyo para reanudar sus medios de subsistencia, veremos una rápida mejora de la situación de seguridad alimentaria en el país porque aumentará la producción local”, explica Serge Tissot, representante de la FAO en Sudán del Sur.

Una tragedia creciente que no debe ser ignorada

Los niveles globales de hambre han aumentado debido al conflicto prolongado, que ha llevado a la reducción de la producción alimentaria y a una interrupción constante de los medios de vida. Esto se ha agravado por el colapso económico, que impactó en los mercados y el comercio y los hizo incapaces de contrarrestar la reducción de producción alimentaria local.

Los periodos prolongados de sequía, las inundaciones y las continuas plagas, como la de gusanos, han tenido también un impacto negativo.

“La situación empeora con cada año de conflicto, a medida que más gente pierde lo poco que tenía. Estamos preocupados porque se espera que este año la temporada de escasez, cuando se agotan las cosechas, comience mucho antes de lo normal”, advierte Adnan Khan, representante y director de país del PMA. “Si no somos capaces de tener ayuda preparada previamente, en vez de tener que organizar una respuesta más costosa durante las lluvias, más familias tendrán que luchar por sobrevivir”.

En zonas como Unidad, Jonglei, Alto Nilo y Equatoria Central, que sufren brotes recurrentes de violencia y desplazamiento, la proporción de gente que sufre inseguridad alimentaria extrema está entre el 52% y el 62%, más de la mitad de toda la población de los estados junta. Se espera que este número sigua aumentando si la gente no tiene medios para recibir, producir o comprar su propia comida.

Mapa del hambre, previsiones para la primera mitad de 2018:

• Febrero-abril 2018: 6,3 millones de personas en las fases 3 (crisis), 4 (emergencia) y 5 (catástrofe) del IPC. Esto incluye a 50.000 personas en la fase 5 del IPC.

• Mayo-julio 2018: 7,1 millones de personas en las fases 3, 4 y 5 del IPC, incluidas 155.000 personas en la fase 5.

1,3 millones de niños menores de 5 años en riesgo de desnutrición aguda.

El conflicto y el empeoramiento del hambre han llevado a unas tasas de desnutrición elevadas. Sin ayuda, de ahora a mayo, más de 1,3 millones de niños menores de cinco años estarán en riesgo de desnutrición aguda.

Se espera que las tasas de desnutrición aumenten cuando en abril comience la temporada de lluvias. Una vez que esto ocurra, muchas comunidades quedarán aisladas y sin opciones de llegar a servicios médicos. Las lluvias dejarán inutilizables los caminos sin asfaltar, y será más y más difícil llevar suministros a los centros sanitarios.

“Estamos preparándonos para ver tasas de desnutrición grave entre los niños nunca antes vistas en este país”, asegura Mahimbo Mdoe, representante de UNICEF en Sudán del Sur. “Si no se da acceso y una respuesta urgente a quienes más la necesitan, muchos niños morirán. No podemos dejar que eso ocurra”.

Preocupan especialmente las zonas de Leer, Mayendit, Longochulk y Renk, donde los niños de menos de cinco años afrontan niveles extremadamente graves de desnutrición.

Respuesta hasta la fecha

El año pasado, la FAO, el PMA, UNICEF y sus aliados desplegaron su mayor campaña de ayuda, lo cual les permitió salvar vidas y contener la hambruna. En 2017, los aliados de las agencias dirigieron más de 135 misiones humanitarias rápidas para llegar a las zonas de más difícil acceso, donde pudieron distribuir ayuda humanitaria para más de 1,8 millones de personas.

La FAO proporcionó semillas, herramientas para cultivar y kits de pesca a más de 5 millones de personas en 2017, muchas de ellas en zonas de difícil acceso o afectadas por el conflicto. Además, vacunó a más de 6,1 millones de cabezas de ganado. Esto fue vital dado que la mayoría de la población depende del ganado para sobrevivir.

UNICEF y sus aliados atendieron a unos 208.000 niños con desnutrición severa aguda en 2017 y planean llegar a 215.000 este año. Junto con el PMA, UNICEF formó parte el año pasado de 51 misiones de respuesta rápida para llegar a comunidades que no reciben ayuda humanitaria de manera regular. Los Mecanismos de Respuesta Rápida seguirán siendo clave durante los próximos meses para llegar a comunidades afectadas por el conflicto.

Durante el momento cúspide de su respuesta de este año, el PMA pretende llegar a 4,4 millones de personas con asistencia nutricional y alimentaria vital. El PMA está preparando alimentos en zonas que podrían quedar aisladas durante la temporada de lluvias, para que la población no pase hambre. Los planes son tener preparados para su distribución 140.000 toneladas métricas de comida y suministros nutricionales –el 20% más que en 2017- en más de 50 lugares de todo el país.