Opinión

Artículo de Jesús Viñas

Los biocidas: un peligro para todos

Jesús Viñas

08/02/2018

(Última actualización: 08/02/2018 22:16)

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El 28 de noviembre de 2017, la Unión Europea decidió aprobar la renovación del uso de herbicidas (glifosato) durante un periodo de 5 años. La votación se saldó con 14 votos a favor, incluida (España), 8 se manifestaron en contra (Bélgica) y 5 se abstuvieron (Alemania).

Todos hemos oído hablar de pesticidas, herbicidas, fungicidas, plaguicidas, insecticidas, pero... ¿qué son? y ¿para que se usan?. Si consultamos el diccionario, podemos comprobar que se trata de “sustancias químicas que destruyen seres vivos, particularmente perjudiciales para el ser humano”.

Este conglomerado de compuestos químicos “beneficiosos” para el hombre, son creados, eminentemente, por multinacionales muy poderosas, como la mundialmente conocida, Monsanto – Bayer. La OMS ha manifestado su total desacuerdo con la medida de la Unión, porque tal y como indican, el glifosato "probablemente es cancerígeno para humanos", introduciéndolo en los productos y acciones de riesgo 2ª.

Actualmente, este tipo de herbicida, que es el más común, es utilizado para actividades agrarias y hortofrutícolas, ya que reduce en gran medida las labores mecánicas. Asimismo, su uso se concreta también en parques, jardines, cunetas y solares, con el fin de acabar con las malas hierbas.

Frente a este problema, ha aumentado la conciencia social, poniéndose en práctica algunas medidas, como el desbroce, ya sea mecanizado o de manera natural (ganado).

Para observar los perjuicios que ocasionan estas sustancias en el medio ambiente, hemos realizado una comparativa en un cultivo muy extendido en nuestro país, y por supuesto en nuestra región, de origen milenario, el olivo.

En ambas fotos, observamos un suelo afectado por el empleo del ya nombrado glifosato, pudiendo distinguir en las imágenes tomadas en nuestro entorno rural cómo se quedan los residuos impregnados en las piedras, adquiriendo ésta un tono ennegrecido, y el terreno yermo.

Podemos imaginar la repercusión que tiene el empleo de estas sustancias nocivas en el medio, como el envenenamiento de los acuíferos, de los cuales se extraerá agua para consumo humano o animal. Además, la ingesta de los pastos que crecen en estas tierras contaminadas afectan también a los seres vivos: insectos, aves, mamíferos, reptiles; provocándoles serios daños a su salud, incluso la muerte.

A continuación, vamos a analizar el empleo también masivo en el campo del oxicloruro de cobre que se presenta bajo diferentes marcas de comercialización, especializado en erradicar bacterias, y el “repilo” del olivo, esta última enfermedad es causada por el hongo Spilocea Oleaginosa, y que provoca en el olivar la caída de las hojas, y en los casos más extremos la del fruto.

En las imágenes observamos el olivo teñido de azul por dicho compuesto; podemos ver uno de los ramajes y las aceitunas del árbol completamente rociadas de “cobre”, habiéndose producido esta fumigación en plena campaña de recogida de la oliva. Este hecho está terminantemente prohibido, pues como indican las instrucciones de uso del producto, no se debe realizar al menos con un mes de antelación a la recolección del fruto.

Otros compuestos utilizados, indiscriminadamente, y sin cumplir los plazos de seguridad, en los olivares son: El dimetoato R 40 (insecticida), compuesto orgánico degradable que contiene enlaces fósforo-carbono, y es usado para acabar con el barrenillo, la mosca de la aceituna y, la primera y segunda generación de Prays. Como es evidente, esta sustancia química también es perjudicial para la flora y la fauna, incluyendo al ser humano.

Para ahondar en el tema, hemos entrevistado a un joven y pequeño agricultor de Almodóvar del Campo, Juan Bautista Sendarrubias Lillo, que es titular de explotaciones agrícolas de olivar. Compagina la actividad agraria con su puesto de trabajo de especialista para prevención y extinción de incendios forestales.

A dicha persona, se le sometió a una batería de preguntas, que de buen grado se ofreció a respondérnoslas:

¿Cuántos olivos tiene usted en propiedad?

En plena producción unos setecientos y, una centena de reciente plantación.

¿Nos podría describir los cuidados a los que somete al olivar?

Pues... comenzamos con la recolección de la aceituna. Posteriormente, la poda del árbol, abonado y eliminación de las malas hierbas y las varetas o chupones que afloran del tronco del olivo.

¿Cuál es el grado de mecanización en la plantación?

Para la recogida: Máquinas portadas por uno o varios operarios que mediante vibración hacen caer el fruto, y acompañadas con otros trabajadores que portan varas y mudan las mantas. En cuanto a la poda: Tijeras y hacha para “clareo”, es decir, eliminar las ramas y varetas sobrantes.

Y ahora bien, ¿qué métodos lleva a cabo para “limpiar” de malas hierbas sus olivares?

Bueno... utilizamos un herbicida muy conocido (glifosato), aunque siempre que lo he utilizado, hemos respetado los procedimientos legales establecidos. Sin embargo, lo estoy reemplazando por el desbroce mecánico (mediante unas cadenas arrastradas por tractor).

¿Qué productos emplea para exterminio de plagas?

Insecticidas: El más utilizado es el dimetoato R40 con las dosis y los plazos prefijados. Otros agricultores utilizan otro que yo nunca he usado, llamado Malatión, un compuesto organofosforado que provoca más daño que beneficio; fungicidas: El más utilizado es el cloruro de cobre, acompañado de abono foliar.

A la hora del abonado, ¿qué tipos usa, orgánico o químico?

Aparte del ya mencionado abono foliar, la mitad del tratamiento se viene realizando con orgánico (estiércol) y, la otra parte con nitratos amónicos, cálcicos y potasa.

¿Cree que la guerra biológica contra los patógenos puede ser efectiva?

He oído hablar algo sobre estas prácticas. Uno de los más conocidos que funcionan en el olivo es la llamada Chrysoperla carnea, que se alimenta de los huevos, larvas y crisálidas de insectos perniciosos para el árbol, sin procurarle ningún daño a éste.

Realizando una comparación entre el estado del campo actual con el de hace años, ¿cree que ha cambiado considerablemente?

Totalmente. Hace años, se podían ver por los olivares gran variedad de flora (amapolas, margaritas...) y de fauna (conejos, perdices, libres...), hecho que ahora apenas se produce.

¿Es el cultivo ecológico menos rentable que el realizado con productos químicos?

Económicamente sí, pues la producción es menor que en los que se aplican fitosanitarios. Por ello, estos biocidas son muy utilizados por los agricultores, porque ven sus beneficios con rapidez, y a muy largo plazo sus efectos negativos.

Esto es comparable con el caso del tabaco, que ha sido utilizado sin mesura, y posteriormente, se ha demostrado que tiene una serie de efectos muy perniciosos en nuestra salud. Estas empresas pagan unas tasas irrisorias en comparación con las ganancias que obtienen, y los daños que ocasionan.

Para concluir, si ponemos en una balanza los pros y los contras de utilizar estos biocidas, tenemos que pensar qué es lo más importante para nosotros y las generaciones venideras ¿La salud? O ¿lo es el dinero?

Jesús Viñas