Provincia

Según el investigador Ernest Giralt

Los péptidos poseen posibilidades terapéuticas que abren nuevas vías de ataque contra la enfermedad

El jefe del programa de Química y Farmacología Molecular del Instituto de Investigación Biomédica (IRB) de Barcelona impartió una conferencia dentro del VII ciclo de seminarios que organizan la Gerencia de Atención integrada de Ciudad Real y la facultad de Medicina

La Comarca

10/11/2017

(Última actualización: 10/11/2017 21:56)

Imprimir

Uno de los tratamientos para la degeneración macular asociada a la edad son las inyecciones intraoculares de anticuerpos pero también existe la posibilidad de inocular péptidos por vía intravenosa que se activan cuando se aplica luz láser sobre la retina.

Este es uno de los ejemplos que el investigador Ernest Giralt puso hoy sobre la mesa en la conferencia sobre las posibilidades terapéuticas de los péptidos que impartió en el Hospital General Universitario de Ciudad Real dentro de los Seminarios de Investigación que organizan la Gerencia de Atención Integrada y la Facultad de Medicina.

Los péptidos son uniones de dos a cincuenta aminoácidos; por encima de este número se trata ya de proteínas. Giralt, jefe del programa de Química y Farmacología Molecular del Instituto de Investigación Biomédica (IRB) de Barcelona, explicó que en los últimos años se ha conseguido identificar péptidos que atraviesan la barrera hematoencefálica de un modo tan eficaz que podrían incluso utilizarse como lanzaderas para la vectorización de agentes terapéuticos al sistema nervioso central.

A este respecto, el también catedrático de Química de la Universidad de Barcelona señaló que los venenos, dada su capacidad para alcanzar el sistema nervioso central sin causar inflamación, son una fuente potencialmente útil para transportar fármacos a las regiones cerebrales y comentó que en el IRB han explorado recientemente el uso de péptidos cíclicos derivados de veneno de abeja como lanzaderas resistentes a las proteasas, las enzimas hidrolíticas encargadas de romper los enlaces peptídicos.

Uno de estos péptidos presentes en el veneno de las abejas es la apamina, que es capaz de superar la barrera hematoencefálica y acumularse en cantidades significativas en el cerebro y la médula espinal.

Las aplicaciones prácticas de estas investigaciones van desde la liberación controlada de fármacos a la regeneración celular, pasando por los péptidos capaces de unirse a los cúmulos de beta amiloide, las placas presentes en el cerebro de los enfermos de Alzheimer.

Ernest Giralt no cree que estas técnicas vayan a tener por el momento una aplicabilidad general, pero sí serán de aplicación en casos y enfermedades puntuales.