Cultura

Artículo publicado en El Emparrao

Campollano trufado, el queso que sabe a otoño

La Comarca

09/11/2017

(Última actualización: 10/11/2017 00:26)

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Hoy catamos un producto muy especial, pues funde dos de las mayores delicias que conocemos, el queso de oveja curado y la trufa. Cuando abrimos la cuña, la cocina se llena de hojas secas, de bosque húmedo, de tierra mojada. Se vuelan las hojas del calendario hasta llegar a noviembre, aunque estemos en marzo. Todo esto sin perder el carácter del queso de oveja, su aroma a leche limpia y frutos secos.

La complejidad de un queso que lleva trufa en su interior es encontrar el equilibrio entre proporción y maduración. Al ser productos de gran intensidad ambos, se corre el riesgo de desequilibrar la balanza hacia uno de los lados y que se sature nuestra percepción. En este caso, la armonía es excepcional, pues tanto el queso como la trufa se potencian, dando como resultado un exquisito bocado.

El queso tiene una curación de 180 días, según su página web. La sensación no es de mucha evolución, manteniendo aun muy vivos los recuerdos lácteos. Consideramos que esto es la clave de su equilibrio, pues aun mantiene cremosidad sin demasiada friabilidad. Si observáis la foto del artículo, hay unas manchitas distribuidas por la superficie de forma uniforme, estos son los trocitos de trufa negra, que está homogéneamente repartida, consiguiendo un reparto equilibrado de aroma y sabor.

La quesería artesanal Campollano destaca por la innovación en su gama de productos, como el queso con chili, muy interesante también. En lineas generales, toda su apuesta por nuevos productos está acompañada por una buena calidad de elaboración, hecho que les está diferenciando favorablemente, y motivo por el que no les perderemos la pista.