Puertollano

Artículo de la sección "Bares y Lugares" publicado en el extra de fiestas de septiembre de La Comarca

Puertollano: 40 años de Caseta Roja

Los jóvenes, muchos comunistas, simpatizantes o, al menos, progres, frecuentábamos la Caseta por sus precios justos, entre otras cosas

Mayte González-Mozos

09/09/2017

(Última actualización: 10/09/2017 09:15)

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La Caseta de los Comunistas -la Caseta Roja- se ubicaba detrás de la Virgen de Gracia, en la plaza de Alcolea y frente al Teatro Chino de Manolita Chen. Allí, y no sin dificultades, montaba la Caseta D. Pilar Sierra Tapiador -que sigue al pie del cañón cada feria, manteniendo vivo el PCE- junto a otros camaradas suyos como Luis Calero. Este año se cumplen cuarenta años desde que, gracias a la solidaridad de los vecinos de dicha plaza -estos facilitaron entre otras cosas el enganche del agua-, se solventaron algunos problemas del montaje de la Caseta en los primeros tiempos.

En el año 77 antes de recorrer la Feria en el Paseo, el que luego fue mi novio, me invitaba a unos botellines gordos sobre su barra de zinc y cercanos a las chapas rojas. Los jóvenes, muchos comunistas, simpatizantes o, al menos, progres, frecuentábamos la Caseta por sus precios justos, entre otras cosas. Allí, al olor de las sardinas recuerdo que se hablaba de temas hasta entonces vetados como la Libertad -porque ya sabíamos, en carnes propias, que la libertad no se regala, sino que se conquista-, y el entusiasmo y el deseo de trasformar nuestro país se escapaba por los ojos, como en los de Juan Estévez Delgado -un recuerdo también para su padre y otras buenas gentes-. A mí me emocionaban esas vivencias todavía ensombrecidas por las últimas bocanadas de una dictadura, de la que pienso que el país aún no se ha recuperado. Después -como escribió F. Espinosa Maestre- nos hicieron creer que olvido equivalía a reconciliación, y memoria a venganza.

Desde hace cuarenta años han montado la caseta feria tras feria; exceptuando el año 2003 -que no se puso- a consecuencia del trágico accidente de Repsol que todos llevamos en el corazón, y que se cobró la vida de nueve trabajadores. Sigo frecuentando religiosamente la Caseta de Los Comunistas en el Recinto Ferial, bar y lugar legendario. Sigue currando allí el octogenario Pilar Sierra Tapiador, su incansable hija Pilar Sierra Roma, sus nietos -que da gusto verlos tan saludables y Comunistas- Gonzalo y Jesús Manchón Sierra, y además invariablemente veo con las manos en la masa a Rosa Mozos, a la siempre resolutiva Emi, etc... Disfruto degustando cervezas, morcillas y pinchitos cuando estoy en Puertollano en ferias; ya no con mi novio de entonces, porque nos casamos y también nos divorciamos.

Cuarenta años bien valen un brindis este año en la histórica caseta. ¡Larga vida a La Caseta de los Comunistas, y salud!