Región

Este viernes, día 20 de mayo, los aficionados al bel canto podrán disfrutar de la proyección de Luisa Fernanda

'Vive la ópera en Sigüenza' le abre también su espacio a la Zarzuela

En el entreacto, los asistentes disfrutarán de un vino, por cortesía de la Asociación de Empresarios de Sigüenza (AES)

La Comarca

18/05/2016

(Última actualización: 18/05/2016 20:24)

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Este próximo viernes, en el auditorio de El Pósito (20 horas, gratuito), la iniciativa 'Vive la Opera en Sigüenza' va a proyectar Luisa Fernanda. Se trata de una zarzuela en tres actos, con libreto de Federico Romero y Guillermo Fernández Shaw y música de Federico Moreno Torroba, estrenada el 26 de marzo de 1932 en el Teatro Calderón de Madrid. Como en cada una de las sesiones, Zoila Paradela, gran aficionada a la lírica y promotora de la iniciativa, aportará datos tanto sobre la propia obra como sobre la proyección concreta. Además, en el entreacto, habrá un vino español por cortesía de la Asociación de Empresarios de Sigüenza (AES)

Los papeles principales están representados por Nancy Herrera (Luisa Fernanda), Mariola Cantarero (Duquesa Carolina), José Bros (Javier Moreno) y Plácido Domingo (Vidal Hernando), con el fondo musical del coro y orquesta del Teatro Real de Madrid, bajo la dirección de Jesús López Cobos. La grabación fue realizada en julio de 2006.

La acción del primer acto tiene lugar en la plazuela de San Javier, en un extremo de la cual se divisa la mansión de la duquesa Carolina. La monarquía de Isabel II se tambalea por las luchas políticas y el desprestigio de la reina. Las intrigas de republicanos y monárquicos agitan el clima político. A veces las opciones políticas son fruto de la frivolidad. Así, el hacendado Vidal Hernando, extremeño, se ha hecho liberal porque Javier, un coronel de húsares que es su rival amoroso, es monárquico. Ambos aman a Luisa Fernanda. Ésta aparece en la plazuela; Mariana, una vecina, trata de convencerla de que le conviene más Vidal Hernando, que es rico y la quiere. Pero ella está enamorada de Javier, aunque es un mujeriego. Llega éste a la plaza, pero antes de que Luisa Fernanda pueda hablarle, la duquesa Carolina lo atrae con sus palabras.

Llega Vidal Hernando, que renueva su oferta amorosa a Luisa Fernanda, sin éxito. Dos revolucionarios, Aníbal y don Luis Nogales, aprovechan el despecho del hacendado para apuntarlo al liberalismo republicano, es decir, como enemigo político de Javier.

La acción se traslada al paseo de la Florida, con la ermita de San Antonio al fondo, se celebra la romería del santo. Mariana y Rosita, vecinas de la plazuela, presiden una mesa caritativa de la romería. Se ven bailarines, vendedores ambulantes, y personas de todos los tipos, damas elegantes y caballeros bien vestidos. Javier, de paisano, aparece con la duquesa Carolina. Cuando queda sola la duquesa Carolina llega Vidal Hernando y ella trata de enrolarlo en el partido monárquico. Luego la duquesa se va y llegan Luisa Fernanda y su padre, a poco aparece Javier y le exige a Luisa que abandone el lugar. Vidal Hernando, cortés pero firmemente, se interpone, y Javier se va. Para aumentar la recaudación de la romería, la duquesa Carolina propone subastar un baile. Javier ofrece una onza de oro para bailar con ella, pero el rico extremeño lo humilla ofreciendo cincuenta. Podrá bailar con la dama, pero Javier le arroja un guante.

En el segundo acto, ha estallado la revolución contra Isabel II. Javier es apresado por las milicias liberales y cuando se disponen a causarle daño, Luisa Fernanda se interpone y le defiende. Finalmente el golpe fracasa y Javier se marcha con la duquesa Carolina, dejando a Luisa Fernanda que decide aceptar a Vida Hernando y casarse con él.

En el último acto, Luisa Fernanda ha sido llevada por el hacendado a su dehesa en Extremadura, en espera de la próxima boda. Pero ella continúa enamorada de Javier. Vidal organiza una fiesta para su prometida; en plena celebración llega Javier suplicando a Luisa Fernanda que lo perdone. Ella lo rechaza sin mucha convicción y Vidal, viendo que la muchacha siempre amará a Javier, permite a ambos que se vayan a vivir su felicidad para siempre.

La introducción a esta zarzuela es un breve comentario orquestal que enlaza con la primera escena cantada, pequeña pieza cómica de los personajes secundarios. Empieza el canto Rosita con la canción “Mi madre me criaba pa’chalequera” que, aunque no tiene un gran atractivo, posee una cuidada instrumentación. El diálogo con Mariana y la entrada de un vendedor y de la duquesa Carolina y otros incidentes menores conducen hasta el siguiente número, incluido en este principio: una vistosa habanera (“Marchaba a ser soldado”), cuya melodía figura entre las más populares de esta obra.

Entra a continuación Javier, cuya romanza (“De este apacible rincón de Madrid”) es un número atractivo con alusiones militares intercaladas. Un solo de oboe decora el retorno de la melodía. Con la entrada de Luisa Fernanda y de su cortejador, el rico hacendado, escuchamos el primer dúo de la obra entre ambos personajes: “En mi tierra extremeña”.

El número siguiente: “Caballero del alto plumero”, dúo entre la duquesa Carolina y Javier, es uno de los puntos culminantes de la partitura, y su popularidad ha sido y sigue siendo inmensa. En un rapto de feliz inspiración, Moreno Torroba incluyó a continuación la famosa “Mazurca de las sombrillas”, que cantan Carolina y Javier.

Interesante resulta el dúo entre Vidal y Carolina “Para comprar a un hombre”. En él puede apreciarse cierta influencia del Verismo operístico. Otro momento célebre es el cuarteto “Cuanto tiempo sin verte, Luisa Fernanda”. El número se prolonga con la escena en la que se realiza una subasta. Después de sucesivas ideas musicales, la pieza termina con unas frases orquestales de notable elegancia.

En el segundo acto destaca la romanza de Vidal “Por el amor de una mujer”. La acción continúa con otro número de conjunto que cierra el acto. Del tercer acto es destacable la romanza de Vidal “Ay mi morena, morena clara” y concluye con el dúo de instrumentación exquisita “Subir, subir”. La obra termina reproduciendo nuevamente el tema de “Ay mi morena”, concluido con una pequeña coda instrumental. La iniciativa cuenta con el apoyo y la colaboración del Ayuntamiento de Sigüenza.