Puertollano

En una carta de adhesión a la propuesta del SPL de Puertollano

Los hosteleros de Ciudad Real ponen como ejemplo la ordenanza de Albacete para regular el botellón en Puertollano

Afirman que la solución puede pasar por hacer cumplir una ordenanza que lo limite en espacio y tiempo como ocurre en Albacete

La Comarca

13/04/2016

(Última actualización: 14/04/2016 09:15)

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La Asociación Provincial de empresarios de Hostelería de Ciudad Real ha remitido un escrito al SPL de Puertollano donde le trasladan todo su apoyo a la“valiente” reclamación de este sindicato de Policía Local “exigiendo la aprobación de una Ordenanza de Convivencia” que regule el fenómeno del botellón en Puertollano.

El colectivo de hosteleros afirma que “siempre ha defendido la prohibición expresa de estas prácticas y su autorización muy puntual, en lugares acotados y fechas determinadas” y pone como ejemplo la ordenanza existente en el ayuntamiento de Albacete “que prohíbe taxativamente el consumo de bebidas alcohólicas o no alcohólicas en la calle (excepto en terrazas legalmente autorizadas) y solo se permite la celebración del Botellón en los días de la Festividad Local en septiembre y en recinto acotado, convenientemente controlado”.

Según este colectivo, “la solución puede pasar por disponer de ordenanzas que lo limiten en espacio y tiempo” como es el caso de Albacete “aunque la experiencia nos dice que de poco sirve disponer de una ordenanza si no se aplica, como es el caso de Ciudad Real capital”.

Para los hosteleros “el fenómeno del botellón se ampara en la permisividad tanto de padres como de las instituciones responsables de velar por los intereses de la población” a las que acusan de haberse centrado “en políticas cortoplacistas e irresponsables que, no a muy largo plazo, comprometerán la salud de una generación completa”.

La asociación denuncia también el “evidente daño económico” sobre el sector hostelero “especialmente del ocio nocturno” que según anuncian “está condenado a la mortalidad empresarial”. A ese respecto advierte que los ayuntamientos no deben olvidar que “con los impuestos de todos, entre ellos los de los propios hosteleros, se están financiando actividades lesivas a los intereses empresariales” como vandalismo o limpieza, además de la “evidente degradación e imagen de las ciudades y las molestias vecinales causadas”.

Para finalizar critica “que no haya voluntad política de acabar con el Botellón” y sentencia que “deberá ocurrir una desgracia para que se tomen las medidas pertinentes, como siempre".