Daimiel

Una propuesta teatral que un total de 27 usuarios han puesto en escena sobre las tablas del Ayala en la mañana del jueves

El centro ocupacional Azuer sorprende con su “Clínica Los Dolores”

Lograron interactuar con un público dispuesto a dar rienda suelta al humor. Bajo la dirección de Aníbal Fernández, la obra escondía tras de sí “muchísimo trabajo detrás y el doble objetivo de la inclusión social y la autonomía personal de todos ellos”, como remarcó la directora del centro, Ángela Doménech.

La Comarca

17/12/2015

(Última actualización: 21/12/2015 11:16)

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Los usuarios del Centro Ocupacional Azuer cierran el año con su tradicional obra de teatro que este año se ha ambientado en una clínica de salud muy peculiar llamada: “Clínica Los Dolores, soluciones a montones”. Una obra dirigida por Aníbal Fernández, director de la escuela de Teatro Municipal y en la que un total de 27 usuarios han demostrado su saber hacer sobre las tablas del Ayala.

La representación “tiene muchísimo trabajo detrás y perseguimos conseguir el doble objetivo de la inclusión social y la autonomía personal de todos ellos”, explicó la directora del centro, Ángela Doménech. Más de 150 personas se dieron cita en la mañana del jueves, entre ellos público procedente de 4º de la ESO del colegio Divina Pastora. El alcalde, Leopoldo Sierra, asistió como es habitual a la convocatoria. Lo hizo acompañado de la concejal de Servicios Sociales, Alicia Loro. Ambos coincidieron en “agradecer y felicitar a los artistas, así como a los profesionales del centro por el trabajo que diariamente realizan.

“Todos ellos –en referencia a los técnicos- consiguen que este colectivo se integre en la sociedad daimieleña, ya que los solemos ver unidos por las calles y centros de ocio de la localidad, señal del buen hacer de los profesionales, en un centro que se ha convertido en referente a nivel regional”, remarcaba Sierra. Alcalde y concejal, junto a la directora de este recurso, aprovecharon para felicitar la Navidad a todos los usuarios y a sus familiares, muchos de ellos presentes entre el público.

Nervios entre bambalinas para dar vida a una propuesta escénica en la que se pudo ver a un doctor agotado que sólo quiere bailar, una enfermera muy profesional pero harta de su trabajo, y unos pacientes quejumbrosos que salen en peor estado del que llegaron a la consulta. Estos han sido los ingredientes de una obra que logró conectar desde el primer momento con el público a través del humor.