Región

En una nota de prensa

CC.OO. insta a Fomento a corregir con urgencia los destrozos de Cospedal en la vialidad invernal de las carreteras autonómicas de Guadalajara

La privatización del mantenimiento y de los talleres, las carencias de personal y la falta de un protocolo han causado numerosos problemas en los últimos inviernos; pese a que, afortunadamente, han sido suaves en cuanto a temporales de nieve

La Comarca

13/11/2015

(Última actualización: 14/11/2015 09:26)

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La vialidad invernal en las carreteras de titularidad autonómica de la provincia de Guadalajara quedó destrozada por el gobierno del PP, asegura CC.OO. en nota de prensa, por lo que urge al actual gobierno de CLM a tomar medidas lo más rápido posible para solucionar este grave problema, antes de que lleguen las nevadas y contando con la opinión y la profesionalidad de los trabajadores públicos.

“Las modificaciones en el servicio de conservación de carreteras que se impusieron en la pasada legislatura afectan muy directamente al servicio de vialidad invernal, que no puede estar más tiempo en la situación en que la dejó en anterior gobierno ya que supone un riesgo para los ciudadanos”, subraya Salvador Román, de la FSC-CCOO de Guadalajara.

El gobierno del PP comenzó privatizando la conservación de casi un tercio (400 kilómetros) de los 1.500 kilómetros de carreteras de la JCCM en la provincia de Guadalajara, concretamente las carreteras del Señorío de Molina, encomendando la vialidad invernal a vehículos quitanieves privados, aumentando el coste de un servicio que anteriormente se había hecho siempre con medios propios.

“No contento con ello, el gobierno del PP cerró los talleres mecánicos públicos que realizaban el mantenimiento y las reparaciones de los vehículos quitanieves; vehículos estos que realizan su trabajo en condiciones muy adversas y que suelen tener frecuentes averías y problemas. Este hecho afecta gravemente al servicio de vialidad invernal ya que las reparaciones que antes se hacían en pocas horas, ahora tardan días; y las que antes se hacían en pocos días, ahora requieren semanas. Y ante una nevada, es imprescindible una actuación rápida y eficaz para mantener las carreteras despejadas”.

“Afortunadamente, los últimos inviernos han sido suaves en cuanto a temporales de nieve, que no se han prolongado más de veinticuatro horas ni han sido generalizados. Aún así, al no disponerse de talleres propios, se ha llegado a tener en el dique seco a más de la mitad de los vehículos quitanieves, a menudo por averías muy simples. En ocasiones se enviaron a las carreteras camiones quitanieves averiados sólo para que se les viera, aunque los esparcidores de sal no funcionasen. Otras veces se regaron de sal las cunetas, porque los repartidores de sal averiados no eran capaces de regular hacía donde esparcían la sal...”

“Otro problema ha sido la falta de personal para mantener los vehículos quitanieves operativos durante veinticuatro horas al día, por lo que los conductores se vieron obligados a realizar jornadas maratonianas de trabajo para mantener las carreteras despejadas”.

“No menos importante es la falta de un protocolo de vialidad invernal que regule realmente el servicio y a los trabajadores que lo prestan. En estos inviernos pasados, el protocolo ha sido un documento para enseñar a la prensa, pero la realidad es que en más de una ocasión el servicio de emergencias 112 no ha sido capaz de localizar a ningún responsable del servicio de vialidad invernal”.

Por último, hay que recuperar los tratamientos preventivos, que también han estado abandonados estos años y cuyo objetivo principal es evitar las placas de hielo en las carreteras y con ello muchos accidentes. Durante estos inviernos anteriores, era habitual salir a realizar tratamientos una vez ya ocurrido el accidente. Con los tratamientos preventivos se evitarían accidentes como el sufrido por un autobús el 31 de diciembre de 2013 en kilómetro 17 de la carretera CM-2011 (Brihuega), en el que hubo varios heridos leves”.