Región

Un estudio sobre las ventas en momit® sitúa a castellanos manchego entre los más concienciados con el ahorro de energía y la implantación de la última tecnología para controlar los consumos

Castilla-La Mancha, entre las regiones más concienciadas con el ahorro de costes en calefacción

Las ciudades de Castilla-La Mancha en las que destaca la implantación de esta tecnología son Guadalajara y Cuenca

Los nuevos termostatos incorporan una función mediante la cual podemos decidir la cantidad exacta de gasto mensual y que nos advierte de los desvíos en el consumo

La Comarca

26/10/2015

(Última actualización: 29/10/2015 19:57)

Imprimir

Los castellanos manchegos se sitúan entre los ciudadanos más previsores en lo relativo al ahorro de energía y calefacción en invierno, acompañados de catalanes, madrileños y aragoneses. Así se desprende de un estudio elaborado por momit®, a través de las ventas realizadas por el dispositivo momit Smart Thermostat desde el año pasado. Los habitantes de las grandes ciudades son las que se decantan por la implantación de este tipo de tecnología para ahorrar costes en calefacción, a los que se incorporan con fuerza pequeñas localidades.

La calefacción supone el consumo mayoritario de energía en los hogares españoles, según los estudios del IDAE. En concreto, la mitad de lo que se gasta en energía en una vivienda va destinado a la calefacción. De la misma forma, estos estudios reflejan que el consumo de energía baja poco a poco a lo largo de los últimos años. La tendencia a la baja en el ahorro viene propiciada tanto por el descenso de costes como en el aumento de la conciencia medio ambiental.

Los productos de la empresa, momit Smart Thermostat y momit Home Thermostat permiten el control remoto de la calefacción a través de la App. Además, aprenden de los hábitos de consumo del usuario y tienen capacidad de activar las fuentes de calor en periodos del día en los que son realmente necesarios. La empresa, a través de la experiencia de los usuarios, calcula que produce un ahorro del 30% en la calefacción en los hogares que lo han instalado.

Desde este año, los termostatos inteligentes dan un paso más en servicio al usuario al permitir programar qué gasto de calefacción exacto queremos hacer en cada época del año. momit® es la primera empresa en incorporar en sus dispositivos la tecnología que permite al usuario gastar una cantidad fija al mes en calentar su vivienda o espacio de trabajo, advirtiendo cuando el gasto se dispara e indicando cómo sacar más provecho de la energía, todo esto gracias a la nueva función de momit App, My Budget.

El estudio de momit® señala Castilla-La Mancha como una de las regiones donde más se ha introducido este tipo de dispositivo. Concretamente, se detecta una mayor concienciación y una necesidad de soluciones tecnológicas en las grandes ciudades y los nuevos desarrollos urbanos. Como es lógico, también hay una incidencia superior en zonas de montaña o más frías.

Los principales compradores de los termostatos inteligentes son hombres de mediana edad y habitante de grandes ciudades, sobre todo, en nuevos desarrollos urbanos. Las ciudades de Castilla-La Mancha en las que destaca la implantación de esta tecnología son Guadalajara y Cuenca.

Los españoles encendieron la calefacción el pasado invierno una media de 4 horas diarias, invirtiendo en la confortabilidad de sus hogares una media de 150 euros mensuales, es decir, 5 euros al día. La comunidad autónoma donde se utilizó menos la calefacción, a pesar de las bajas temperaturas, es La Rioja, cuyos habitantes soportaron una temperatura media exterior en esta época de poco más de 3 grados y, sin embargo, utilizaron las calderas 3 horas y 12 minutos al día. Frente a estos ciudadanos, los más calurosos a pesar del frío, se sitúan los habitantes de Cataluña, que con una temperatura media de casi 10 grados, utilizaron la calefacción 3,77 horas al día.

momit® vela por el bienestar de los hogares, la economía y el medioambiente, que pretende, en definitiva, hacer la vida más fácil al usuario aplicando la tecnología y el uso de Internet a las cosas, generando al mismo tiempo un beneficio social, al disminuir con su uso la producción necesaria de energía, con el gasto en materia prima y las emisiones de CO2 que ello conlleva.