Ciudad Real

En nota de prensa

CSI·F pide más control de hacienda sobre empresarios y profesionales para hacer más justa la recaudación del IRPF

Somos uno de los países que menos recauda con este impuesto

Los asalariados son los que declaran más ingresos

La Comarca

01/09/2015

(Última actualización: 02/09/2015 08:07)

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El sindicato CSI·F pide al Gobierno nacional que incremente los medios de la inspección de Hacienda, manifiestamente insuficientes, para equilibrar la actual e injusta recaudación a fin de que el IRPF deje de ser un impuesto dirigido a los empleados por cuenta ajena, cuyas nóminas están totalmente controladas, mientras que la renta media de los empresarios está muy próxima a la renta que obtienen los parados: 7.797 euros, según figura en el Impuesto sobre la renta y muy inferior a los 13.786 euros de media que reciben los pensionistas, según datos de la Agencia Tributaria.

Por otra parte, los profesionales liberales (abogados, médicos, economistas…) han declarado a Hacienda en 2014, unos ingresos medios de 22.850 euros, también inferior a las cifras medias de los asalariados.

Esta situación evidencia la existencia de un fraude fiscal imperante todavía en 2014, una inexplicable situación que supone una mayor declaración de rentas de los asalariados respecto a empresarios y profesiones liberales, según los últimos datos proporcionados por la Agencia Tributaria. Aunque los ingresos totales de IRPF han subido un 3,9%, debido a la mayor creación de empleo, al aumento de la masa de las pensiones y a un aumento de las ganancias patrimoniales, las cifras siguen siendo escandalosas.

Asalariados

Los asalariados declararon en 2014 unos ingresos medios de 24.557 euros (33.531 euros en el sector público por 22.392 euros en el sector privado), en tanto que los empresarios declararon una ínfima cantidad de 7.845 euros de media, con un aumento del 1,9% respecto al año anterior.

CSI·F se pregunta hacia dónde camina un país con esas cifras, una especie de mundo al revés, que hace muy difícil, si no imposible, una recuperación real, una redistribución necesaria de la riqueza para consolidar un Estado con unos sólidos fundamentos democráticos, social y de derecho, como reza en nuestra Constitución y que dejemos de ser uno de los últimos países de la Unión Europea en la obtención de ingresos por IRPF, un impuesto dirigido casi exclusivamente a los empleados por cuenta ajena, cuyas nóminas están totalmente controladas.