Puertollano

A través de la plataforma change.org

Recogen firmas para la creación de un cementerio musulmán en Puertollano

La Comarca

11/05/2015

(Última actualización: 12/05/2015 18:59)

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La Asociación Marroquí de Derechos de los Inmigrantes ha abierto una página de petición de firmas en una plataforma de Internet para solicitar al ayuntamiento de Puertollano la creación de “un cementerio musulmán ya!!”.

Puertollano tiene en torno a 353 residentes marroquíes, de los que 190 son hombres y 163 mujeres, según los datos del Observatorio de la Ciudad incluidos en su informe del padrón municipal del año 2013. Una cifra que, en términos demográficos, puede haber sufrido muy poca variación en la actualidad.

Las firmas recogidas en la web change.org llegarán después de varios meses donde recibirán, como viene siendo habitual, cumplida respuesta, indican a La Comarca fuentes municipales.

Información publicada en change.org

El islam es una religión trascendente. Al igual que ocurre en las demás religiones reveladas, como el judaísmo y el cristianismo, en el islam la muerte es un paso hacia la vida eterna, para lo que el creyente debe prepararse.

La base práctica es común para todos los musulmanes que quieren ser enterrados según su religión, aunque luego, en cada país, región o incluso en cada tradición se añaden unas cosas u otras. Por ejemplo, en algunos lugares el cortejo fúnebre va acompañado de plañideras mientras que en otros territorios esta práctica está muy mal vista. Depende de las tradiciones locales.

De una forma muy esquemática, consisten en asistir al moribundo, siempre que ello sea posible, ayudándole a que tenga una buena muerte. Una vez producido el deceso, lo ideal es enterrarlo en las primeras 24 horas.

Para ello se debe seguir el siguiente procedimiento: lavar el cuerpo completamente (según las tradiciones de cada lugar se perfumará con determinados productos naturales) y realizar la ablución mayor con él. A continuación se le envuelve en un sudario (tela blanca sin costuras, similar a la que se utiliza para hacer la peregrinación a la Meca) y, sin volver a tocar la carne del fallecido, se entierra directamente en tierra, sin ataúd y orientado hacia la Meca.

El procedimiento de lavado y purificación debe hacerlo una persona musulmana del mismo sexo que el fallecido, y del enterramiento propiamente dicho se encargan los hombres. Una vez enterrado en el cementerio hay una serie de días clave en los que se visita la tumba: el tercero, el noveno y a los 40 días. Esto es lo habitual y común en todos los países.

La situación es muy compleja ya que en cada comunidad autónoma encontramos situaciones dispares. La parte del ritual referente al lavado y amortajamiento del cuerpo es similar en todas las comunidades autónomas, las diferencias residen en la posibilidad de enterramiento o de repatriar el cuerpo en el caso de los inmigrantes.

El origen de la persona es un elemento muy importante ya que cuando el fallecido es hispano musulmán, su familia, lógicamente, desea que sea enterrado en España entre musulmanes e en su municipio; mientras que si es inmigrante las familias suelen optar por la repatriación de los cuerpos –salvo que el fallecido haya dispuesto otra cosa– o incapacidad de trasladar el cuerpo a su país de origen, y cuando el cuerpo llega al país de destino, se continúa el ritual allá. En el caso de los bebés o de las muertes prematuras, lo habitual es que sea enterrado en España.

En este momento el número de cementerios musulmanes es limitado y hay grandes diferencias entre comunidades autónomas. Andalucía es una de las regiones con mayor número de espacios confesionales de este tipo, en total diez entre públicos y privados. Además, en esta comunidad la legislación permite el enterramiento directamente en suelo, sin ataúd.

El artículo 2.5 de la Ley 26/1992 de 10 de noviembre del Estado español regula la situación de los cementerios musulmanes en España.