Cultura

En CaixaForum de Madrid, paseo del Prado 36

Exposición: “Animales y faraones. El reino animal en el antiguo Egipto”

Hasta el 23 de agosto de 2015

José Belló Aliaga

06/04/2015

(Última actualización: 06/04/2015 20:35)

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La directora general adjunta de la Fundación Bancaria ”la Caixa”, Elisa Durán, la conservadora-jefa del Departamento de Antigüedades Egipcias del Museo del Louvre y comisaria, Hélène Guichard , Vicente Pomarède, director of Support à la Médiation du Museé du Louvre e Ignasi Miro, director del Área de Cultura de la Fundación Bancaria “la Caixa” han inaugurado la exposición “ Animales y faraones. El reino animal en el antiguo Egipto”, organizada por el Museo del Louvre-Lens y la Obra Social ”la Caixa” con la participación excepcional del Museo del Louvre, y con la colaboración de Catherine Bridonneau y Fanny Hamonic, del Departamento de Antigüedades Egipcias del Museo del Louvre.

La exposición es una muestra excepcional de carácter arqueológico sobre la importancia de la figura animal en el Egipto faraónico.

El arte del antiguo Egipto

Sin duda, el arte del antiguo Egipto ha ocupado un lugar destacado en las muestras organizadas por la Obra Social ”la Caixa” en los últimos 30 años. En 1986, la exposición Nofret la bella. La mujer en el antiguo Egipto, con fondos del Museo de El Cairo, generó una expectación sin precedentes en Madrid y en Barcelona, por su enfoque temático y por la belleza de las obras que presentaba.

Posteriormente, la Obra Social”la Caixa” ha impulsado distintos proyectos que han dado a conocer otros aspectos de esta antigua civilización: la relación con el África negra, en Nubia. Los reinos del Nilo en Sudán, la diversidad cultural en Otro Egipto. Colecciones coptas del Museo del Louvre o los rituales funerarios en la más reciente, Momias egipcias. El secreto de la vida eterna, a partir de las colecciones del Rijksmuseum Van Oudheden de Leiden.

La exposición

“Animales y faraones. El reino animal en el antiguo Egipto” se suma a esta larga lista de exposiciones organizadas por la Obra Social”la Caixa” en los últimos años. En esta ocasión, la muestra permite adentrarse en una civilización fascinante desde una óptica innovadora: su fauna. En el Egipto faraónico hay una omnipresencia de los animales que no encontramos en ninguna otra cultura de la Antigüedad.

Ningún otro pueblo ha observado, descrito, integrado y hecho suya la fauna de su país como esta civilización. Así, a través del prisma de la zoología se muestra el corazón del antiguo Egipto, su aspecto más cotidiano.

Animales y faraones, una nueva colaboración con el Museo del Louvre

La cooperación entre la Obra Social”la Caixa” y el Museo del Louvre es fruto de la voluntad de ambas instituciones de promover el conocimiento a partir de la organización de exposiciones de tipo arqueológico, que permitan aproximarse a otras civilizaciones, y también de muestras de arte antiguo y moderno.

Esta relación se ha intensificado con la firma de dos acuerdos de colaboración consecutivos (2008-2012 y 2012-2016) para la organización conjunta de diferentes proyectos expositivos en los centros culturales de la Obra Social ”la Caixa”, con el préstamo de obras por parte del Museo del Louvre y el comisariado a cargo de especialistas del museo parisino.

La exposición que ahora se presenta en CaixaForum Madrid es la primera de la nueva tanda de muestras conjuntas programadas y se convierte en la primera que se expone en ambos países. La muestra ha recalado en el Museo del Louvre-Lens entre diciembre del año pasado y este mes de marzo.

El bestiario, omnipresente en el Egipto de los faraones

«Los templos de los egipcios, sus propileos y sus atrios, están magníficamente construidos; sus patios están rodeados de columnas [...]; las naos brillan con el destello del oro, la plata y el electro y de las piedras preciosas procedentes de la India y de Etiopía; los santuarios, tapados con cortinajes bordados de oro, quedan en la penumbra. Pero si avanzáis hacia el fondo del recinto y buscáis la estatua a la que está consagrado el templo [...] ¿Qué veréis entonces? ¡Un gato, un cocodrilo, una serpiente autóctona o cualquier otro animal de este tipo! El Dios de los egipcios parece… ¡Es una fiera salvaje que se revuelca en un lecho de púrpura!»

Clemente de Alejandría (c. 150-215), El pedagogo, Libro III, capítulo II, citado por Champollion, 1823

No es necesario ser egiptólogo para advertir la amplia presencia de la figura animal en el arte egipcio, en múltiples formas y contextos. Esta profusión, junto con el culto a los animales sagrados que se dio en las épocas más tardías del Egipto faraónico, llevó a algunos filósofos e historiadores clásicos a considerar a los antiguos egipcios como simples zoólatras. Clemente de Alejandría, entre otros, llegó incluso a ridiculizarlos con elocuente condescendencia.

Egiptología científica

Esta reputación ha permanecido arraigada en el pensamiento occidental hasta la época moderna, hasta que la egiptología científica ha arrojado nueva luz sobre una religiosidad mucho más compleja de lo que parecía y ha interpretado con mayor precisión la relación entre los antiguos egipcios y el mundo animal. Los egipcios no adoraban a los animales: elegían cuidadosamente las formas animales para convertirlas, por comparación o asimilación, en manifestaciones de la esencia divina accesibles a los humanos.

En su representación hay un discurso religioso, simbólico o político basado en una observación minuciosa e incansable de la naturaleza.

En una civilización en la que los animales, tanto salvajes como domesticados, eran omnipresentes, los egipcios se apropiaron de ellos para crear de diversas maneras las imágenes simbólicas que vehiculan. En este sentido, la figura animal constituye un pilar del pensamiento religioso egipcio, así como una fuente infinita de inspiración que dio como resultado una producción artística de una riqueza y una variedad excepcionales.

430 obras, entre ellas un grupo estatuario de más de cinco toneladas de peso

En sus nueve ámbitos, la exposición “Animales y faraones. El reino animal en el antiguo Egipto” muestra estos vínculos extraordinarios que unieron a los hombres y la naturaleza, a los egipcios y los animales. A la vez compañeros, medios de transporte y representación de los dioses, los animales fueron una fuente heterogénea de inspiración. Su imagen aparece de forma constante, tanto en la vida cotidiana como en los ritos funerarios, religiosos y civiles.

En total, la muestra reúne 430 obras, la inmensa mayoría de las cuales proceden del Museo del Louvre. La lista se completa con algunos préstamos de otras instituciones, como son la Bibliothèque centrale des musées nationaux (París), el Museo Nacional de Ciencias Naturales-CSIC (Madrid), El Museu de Ciències Naturals de Barcelona, el Museu de Montserrat y el Museu Egipci de Barcelona.

El visitante encontrará esculturas, estatuas y figuras, estelas y relieves, cerámica, papiros, acuarelas y pinturas murales, cofres, amuletos y joyas, así como una gran diversidad de objetos cotidianos.

Algunas piezas de grandes dimensiones

La exposición incluye algunas piezas de grandes dimensiones, entre las que destaca poderosamente la obra que cierra la muestra, de más de cinco toneladas de peso de granito rosa. Se trata de un grupo estatuario que muestra a los babuinos que formaban la base del obelisco oriental del templo de Luxor.

Otras piezas de grandes dimensiones son las estatuas Esfinge real con el nombre de Acoris o León tumbado sobre un costado.

260 obras restauradas y 14 momias analizadas para la ocasión

Asimismo, destaca un grupo formado por 14 ejemplares de momias de diversos animales (gatos, perros, corderos, ibis, halcones, peces, cocodrilos y serpientes), así como ataúdes y sarcófagos. Aprovechando la última tecnología y la organización de esta exposición, se han realizado escáneres (tomografías computarizadas) a las momias, con el objetivo de recoger el máximo de información a partir de las imágenes obtenidas.

Se ha podido constatar que en el interior de la mayoría de las momias se hallan animales enteros, aunque en algunos casos, como algunas momias de ibis, solo se encierran unas plumas o huesos aislados. También se han detallado los principios de la momificación animal, distinguiendo entre tres técnicas diferentes de momificación.

Programa de actividades

Además del estudio de las momias, gracias al acuerdo entre el Museo del Louvre y la Obra Social ”la Caixa” para la realización de la exposición, se ha podido llevar a cabo la restauración de 260 piezas, efectuando trabajos diversos, desde la limpieza hasta intervenciones de restauración encaminadas a devolver a las obras su legibilidad y estabilidad.

Como es habitual en las exposiciones organizadas por la Obra Social ”la Caixa”, el proyecto incluye un completo programa de actividades, así como la edición de un catálogo que reúne las principales aportaciones científicas y artículos sobre cada uno de los aspectos que trata la muestra.