Cultura

Compartiendo diálogos conmigo mismo

Desolación de un inocente

Víctor Corcoba Herrero

28/11/2014

(Última actualización: 15/12/2014 22:24)

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¿Cuándo, amor, tendré el gozo de poseerte?

¿Por qué para amarte ha de pasar el tiempo?

¿Por qué tengo que soportar, desconsolado,

el trágico abandono de la espera más desesperada?

Amor mío, ¿por qué practicas la indiferencia?

Dejo mi alma en tus manos y te vas sin despedirme.

Los dolores de tu ausencia me pesan como losas,

en este morir de cada día, tejiendo poemas a la luna.

Se acabaron los sueños y las continuas promesas

que en otro tiempo nos hicimos verso a verso,

corazón a corazón, revistiéndonos de latidos,

desnudándonos ante Dios, abrigándonos de poesía.

Nos queda el eco de haber vivido y poco más.

¿Quién te domina para matarme de este modo?

Cada vez que he propiciado acercarme

te has burlado de mi inocencia como loba.

Jamás entenderé tu frialdad hacia mí,

al que tanto decías querer, y un día me degüellas.

Jesús lo sabe y sabe lo mucho que te he querido,

mientras tú sigues dejándome sin aire, ¡ahogándome!.

Víctor Corcoba Herrero

corcoba@telefonica.net

28 de noviembre de 2014