Región

A través de un Protocolo Operativo de Colaboración

El Servicio de Emergencias del 1-1-2 y la Consejería de Agricultura se unen para la protección del lince ibérico en la región

La Comarca

16/08/2014

(Última actualización: 16/08/2014 22:46)

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El Servicio de Atención de Urgencias (SAU) 1-1-2, dependiente de la Consejería de Presidencia y Administraciones Públicas, y el Servicio de Espacios Naturales de la Consejería de Agricultura han puesto en marcha un protocolo operativo cuyo fin es actuar de manera conjunta, cuando los ciudadanos detecten algún ejemplar de lince ibérico herido o afectado por alguna circunstancia.

Para ello, el SAU 1-1-2, como centro coordinador de referencia en Castilla-La Mancha, recibirá las llamadas de aquellos ciudadanos que hayan detectado algún ejemplar de esta especie, recabando toda la información pertinente y dando traslado en ese momento al organismo competente de la Consejería de Agricultura, que deberá poner en marcha el mecanismo de actuación necesario en cada caso.

Este protocolo de actuación puesto en marcha entre ambos organismos de la Administración regional castellano-manchega se enmarca en el ámbito del Proyecto Life+Iberlince, que tiene como fin la conservación del lince ibérico, una de las especies de nuestra fauna autóctona en mayor riesgo de extinción.

De esta manera, este nuevo documento operativo tiene como fin recoger a través del Servicio 1-1-2 cualquier avistamiento de linces ocurridos en nuestra comunidad autónoma, en cualquier circunstancia, siendo especialmente importantes aquellas en las que el animal observado pueda encontrarse herido o atrapado por cepos o cualquier otro mecanismo de retención.

Así, la rápida respuesta del SAU 1-1-2 al conocer un incidente de este tipo y su traslado al organismo competente de la Consejería de Agricultura es esencial a la hora de salvar a los ejemplares de esta especie, que puedan encontrarse en peligro.

Por este motivo, es imprescindible la colaboración ciudadana, dado que conocer cualquier avistamiento de lince ibérico, aunque el animal no se encuentre en peligro o muerto, puede ayudar a los técnicos de Medio Ambiente a mejorar el conocimiento sobre el hábitat y la expansión de esta especie en Castilla-La Mancha.