Daimiel

Los bailes y cultura asturiana y levantina compartieron escenario con el grupo anfitrión Virgen de las Cruces

Gran éxito en la mayoría de edad del Festival de Folclore Ciudad de Daimiel

Tras el pasacalles y la recepción institucional dio comienzo una noche de danza que aunó el arte del norte, el sur y centro de la península sobre el las tablas del 18º Festival Nacional de Folclore Ciudad de Daimiel, que contó con un sentido homenaje

La Comarca

03/08/2014

(Última actualización: 04/08/2014 08:29)

Imprimir

A ritmo de gaitas y tambores hacían su aparición en la plaza los miembros del grupo asturiano, seguidos por las flautas de los valencianos y tras ellos las bandurrias y castañuelas de los daimieleños que anunciaban el comienzo del Festival Nacional de Folclore Ciudad de Daimiel. Un acto que cumplía su mayoría de edad y que reunió a cientos de vecinos que quedaron fascinados con el colorido, el baile y el saber hacer del grupo anfitrión y los invitados.

A las nueve y media comenzaba el pasacalles desde la Estación de Autobuses, la comitiva de danzantes y rondallas se encaminó hasta el Ayuntamiento donde serían recibidos por las autoridades, encabezadas por el alcalde Leopoldo Sierra quién alabó la labor del grupo folclórico Virgen de las Cruces, organizador del festival y uno de los encargados de que “nuestras costumbres, coros y danzas y cultura popular no caigan en el olvido”. Tras el recibimiento institucional se procedió al intercambio de regalos entre los diferentes grupos.

El Grupo de baile Noceau de Asturias, fue el encargado de abrir la velada al son de gaitas, tambores y panderos, trasladando a los daimieleños congregados en la plaza a los verdes prados asturianos. Y del norte al levante de la mano de la Escuela de Danzas Xátiva que inundó de colorido las tablas con sus vivos atuendos y sus elegantes bailes, una actuación que terminó arrancando los aplausos del público cuando en la última pieza parte de los bailarines bajaron al pie de pista mientras los otros lo hacían sobre el escenario. Pero sin duda el momento más emotivo de la noche llegó de la mano del grupo anfitrión, Virgen de las Cruces al poner en escena el Fandango de las Tablas.

El grupo Folklórico Virgen de las Cruces quiso aprovechar el decimoctavo festival para estrenar dicha pieza y dedicársela a su fallecido autor, Miguel Rodríguez Bobada, fundador la Asociación Cultural Tablas de Daimiel. Entre los bailarines que la interpretaron se encontraba una pareja muy especial, su hija Belén Rodríguez y su pareja de baile durante años en la asociación, José María Díaz Salazar.

Y entre fandangos, torrás y seguidillas mezcladas con los bailes típicos de Asturias y Valencia, se puso fin al Festival Nacional de Folclore Ciudad de Daimiel de este año transmiten lo más profundo de las raíces daimieleñas y de los grupos invitados.