Almodóvar del Campo

Desde el pasado sábado, 10 de mayo

Almodóvar del Campo recupera para su patrimonio la imagen del Cristo crucificado confeccionado en Marfil en colonias filipinas

Salió de la localidad para engrosas los fondos del Museo Provincial en Ciudad Real capital

La Comarca

12/05/2013

(Última actualización: 12/05/2013 14:00)

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Desde este 10 de mayo, día de san Juan de Ávila, doctor de la Iglesia universal, Almodóvar del Campo tiene de nuevo la figura del Cristo de marfil que, a comienzos de la década de los años 80 del pasado siglo, salió de la localidad para engrosas los fondos del Museo Provincial en Ciudad Real capital.

La devolución al patrimonio municipal ha sido posible tras las gestiones comandadas por la concejala de Cultura, Marta Blanco y gracias a la sensibilidad mostrada por técnicos y responsables en la materia de la Administración autonómica.

A lo largo de este año jubilar, la pieza permanece expuesta en el marco de la exposición monográfica que el Centro Cultural ‘Casa de la Marquesa’ alberga en torno a la figura y obra de este ilustre patrón de Almodóvar del Campo.

“Ya dijimos que íbamos a hacer todo lo posible para que el patrimonio de Almodóvar del Campo volviera otra vez al municipio y por fin, después de casi 32 años porque salió de aquí en el año 1981 al cederse a la Junta de Comunidades, después de las gestiones que se han realizado ha vuelto para estar con nosotros”, ha comentado el alcalde.

José Lozano destaca que, más allá del económico, la pieza tiene “un valor incalculable”, especialmente “por lo que significa para todos nosotros, para todo el pueblo”, teniendo en cuenta su significado religioso pero también la importancia cultural.

De ahí que el regidor almodovareño haga hincapié en que los ciudadanos se acerquen a visitar este Cristo de marfil, unos para reencontrarse con ella y otros para admirarla por vez primera “y vean cómo se talló en un cuerno de marfil, ejecutando con maestría el cuerpo de Jesús crucificado con esa curvatura característica en arco”.

Lozano, al igual que Marta Blanco, ha tenido también palabras de agradecimiento por el interés mostrado desde el Gobierno de Castilla-La Mancha y el personal relacionado con la devolución de la talla. Y en concreto, a Eugenio Alfonso Caballero Klint, por entonces director del Museo Provincial donde recalaba la talla en 1981, Ester Arias, técnico del citado centro cultural que ha facilitado los trámites y Víctor Antona, jefe del servicio de Museos de Castilla-La Mancha.

Ejecutada magistralmente por autor indeterminado del siglo XVIII según los estudiosos y traída a Almodóvar del Campo desde Filipinas, al parecer por sacerdotes, una vez finalice el año jubilar el emplazamiento definitivo se espera que pueda ser la capilla de la Trinidad. Allí fue venerado este Cristo crucificado durante muchísimos años y sobre él juraban el cargo los munícipes de Almodóvar del Campo. Se cree que posiblemente fuera desamortizada junto a la referida capilla que, por cierto, con motivo de ser localidad de jubileo, el Ayuntamiento la ha cedido a la parroquia, de manera que se podría devolver también allí la imagen recuperando con ello la estampa de antaño.

La escultura apareció desmontada en el año 1981 en el interior de una caja en el edifico consistorial y, por acta de los gobernantes de la época, consta su cesión al Museo Provincial de Ciudad Real.

Acerca de la talla

La imagen, esculpida en marfil como queda dicho, representa a Jesucristo asido por tres clavos a una cruz de metacrilato, coronada con una cartela con la inscripción judía ‘INRI’, asimismo realizada en marfil.

Sus características responden al conocido arte ‘hispanofilipino’, del tipo de los denominados ‘expirantes’.

De hecho los primeros cristos crucificados documentados de este tipo llegaron a España a lo largo del siglo XVIII procedentes de Filipinas, entonces colonia de España.

La cabeza del Cristo ciñe una gruesa y trenzada corona de espina, en tanto que en su rostro destacan unos abultados párpados con la curvatura del rabillo del ojo hacia abajo, de clara raíz oriental. Su nariz es alargada, con aletas bien señaladas y boca entreabierta, que deja ver unos pequeños dientes. Rasgos todos ellos que confieren a la imagen una expresión serena.

El perfil general del cuerpo, definido por la estilización del torso y de las extremidades inferiores, se adapta a la curvatura del colmillo del elefante.

Adjuntos

Audio del alcalde, sobre el Cristo de marfil: