Región

Lo ha avanzado esta mañana María Luisa Soriano

La Junta investiga una posible irregularidad en el etiquetado de carne en una empresa toledana

· El Ministerio de Agricultura, adelantándose a las exigencias comunitarias, decidió realizar algunos controles en el mercado nacional tras los casos de carne de equino detectados en otros países europeos

La Comarca

25/02/2013

(Última actualización: 25/02/2013 13:00)

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La Consejería de Agricultura de Castilla-La Mancha y el Ministerio de Agricultura están colaborando para investigar un caso de posible irregularidad en el etiquetado de un lote de canelones para microondas de carne de vacuno de la marca “La Cocinera”, cuyo proveedor –según ha comunicado oficialmente la compañía- es la empresa cárnica SERVOCAR, con sede en Casarrubios del Monte (Toledo). En dicho producto se han detectado trazas de carne de caballo que no venían identificados en la etiqueta comercial.

Lo ha avanzado esta mañana la consejera de Agricultura del Gobierno regional, María Luisa Soriano, que ha explicado que el ministerio, que cuenta con el apoyo de la Junta, decidió realizar algunos controles en lotes de carne en el mercado nacional tras los casos de posible irregularidad detectados en otros países europeos, en los que se comprobó que había algunas partidas con carne de equino que no figuraba en la etiqueta comercial.

Dichos controles detectaron ADN equino en unos canelones para microondas de la marca “La Cocinera”, en cuya etiqueta sólo figuraba carne de vacuno, por lo que el ministerio ha instado a la marca –que está colaborando desde el primer momento- a retirar este producto de todos los lineales del mercado nacional, cosa que ya ha comunicado que ha realizado.

Un equipo técnico de la Consejería de Agricultura se ha desplazado esta mañana a la cárnica de Toledo, que es una de las proveedoras de dicha marca, para realizar las investigaciones pertinentes con el fin de averiguar si hay alguna irregularidad y, llegado el caso, proceder a adoptar medidas sancionadoras y cautelares oportunas.

Soriano ha reiterado que lo que se investiga es una posible irregularidad en el etiquetado, que debe recoger siempre la composición exacta del producto, ya que el consumo de carne equina está totalmente autorizado y se comercializa con normalidad.