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Así lo ha afirmado Juan Carlos Carvajal, profesor de la Facultad de Teología San Dámaso, durante la Escuela Taller de Evangelización Misionera

La misión se hace en la vida cotidiana

- Durante su ponencia, sobre la “Pedagogía del primer anuncio (Kerigma)”, Carvajal también ha expresado que “los seglares son protagonistas de la misión, que se debe hacer en medio del mundo”

- Carvajal también ha destacado que el “primer anuncio es un reto tanto para la misión ad gentes como para la nueva evangelización, cumpliéndose el mandato misionero que la Iglesia ha recibido del Señor”

La Comarca

27/01/2013

(Última actualización: 28/01/2013 12:00)

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La Casa Sacerdotal de Toledo ha acogido este fin de semana una nueva sesión de la Escuela Taller de Evangelización Misionera que, organizada por la Delegación de Misiones de Toledo y la Fundación EUNTES – Toledo para el mundo, convoca cada mes a personas interesadas en la pastoral de misiones, con el objetivo de seguir dinamizando y trabajando en la animación misionera de la Archidiócesis de Toledo, porque allí donde está un cristiano está la misión.

Esta sesión ha versado sobre la “Pedagogía del primer anuncio (Kerigma)”, siendo impartida por el toledano Juan Carlos Carvajal Blanco (natural de Carriches), que es profesor de la Facultad de Teología de San Dámaso, siendo licenciado en Teología catequética por la Universidad de San Dámaso y doctor en Teología sistemática por la Universidad Pontificia de Salamanca.

Juan Carlos Carvajal ha enfatizado que “la misión se hace en la vida ordinaria”, considerando que el “dinamismo misionero se consuma en el primer anuncio”, afirmando, en ese sentido, que “la pedagogía del Kerigma es un dinamismo de fe”. Carvajal ha asegurado que “en el corazón de la misión evangelizadora de la Iglesia siempre ha estado el primer anuncio, el anuncio del nombre de Jesús, Hijo de Dios, y de la acción salvadora que Dios ha realizado por medio de su pascua; pero, si cabe, este primer anuncio se ha hecho ahora más necesario y apremiante en un tiempo en el que poblaciones enteras van dimitiendo e incluso parecen perder el sentido y el deseo de Dios”.

De igual manera ha insistido en que “cada cristiano tiene que asumir la responsabilidad apostólica que le ha conferido su bautismo y ejercerla en la vida cotidiana, allí donde comparte anhelos y fracasos, problemas y esperanza, sentidos y sinsentidos..., con los no creyentes; solo en esa medida , el anuncio encontrará hoy la ocasión apropiada para sembrar la Palabra de vida capaz de interpelar y, si Dios lo quiere y los interlocutores lo aceptan, de suscitar la fe”.

Desde la fe, y en el marco del Año de la Fe, Carvajal recuerda que “los cristianos estamos llamados a mostrar en nuestra familia y trabajo, en nuestra vida social y política, a nuestros amigos o simple conocidos... que, en Jesucristo, Dios se ha mostrado como amigo del hombre; que, lejos de ser su rival, Él es su salvador y su salvación, y que una vida confiada a su amor está plena de sentido”.

Carvajal ha afirmado que “los bautizados hemos de dar este testimonio, pero también hemos de saber encontrar las palabras apropiadas para desvelar su sentido, esto es, para pronunciar el nombre de Jesús de tal manera que se convierta en luz y en interpelación”, siendo “luz que ilumine el misterio que envuelve la vida humana y que remite al Misterio de Dios; e interpelación porque llama a la responsabilidad que todo hombre y mujer tiene ante sí mismo y le incita a tomar una decisión ante el Dios amigo que ha salido a su camino”.

Proceso pastoral del anuncio del Evangelio

Juan Carlos Carvajal, durante su exposición, ha reunido en torno a cuatro núcleos el proceso pastoral del anuncio del Evangelio, que tiene como objetivo despertar el interés por Jesucristo y ayudar a alumbrar la fe en él. Estos cuatro núcleos son: presencia, testimonio, diálogo y primer anuncio.

Ha querido destacar que con la presencia nos referimos a “la misión de compartir la condición ordinaria de la vida humana”, con el testimonio la “tarea de significar la novedad de vida que trae Jesucristo”, con el diálogo se sitúa en el “cuidado de acoger, discernir y alentar la búsqueda religioso cristiana” y finalmente con el primer anuncio insiste en “que es responsabilidad de todos los bautizados”.

Además, Carvajal ha señalado que este “anuncio de Jesucristo solo entregará el don nuevo que porta y encontrará acogida en la medida en que, por el diálogo, el creyente sepa encontrar los puntos de espera y los transforme en amarres para la acogida del Evangelio”, en la que “la convivencia cotidiana” sea una “ocasión y el estímulo para que los creyentes establezcan y desarrollen un diálogo leal y confiado con sus compañeros y amigos no creyentes”, porque un “diálogo cercano será el camino por el que su presencia se haga significativa y establezcan unos lazos fraternos con los alejados de la fe”, desde un testimonio de vida que “será la llave que permitirá reconocer como significativo el primer anuncio”.

Como conclusión, Carvajal ha destacado que este “primer anuncio es un reto tanto para la misión ad gentes como para la nueva evangelización, cumpliéndose el mandato misionero que la Iglesia ha recibido del Señor”.

El Delegado de Misiones, Jesús López Muñoz, ha querido agradecer, en nombre de los asistentes a esta sesión de la Escuela Taller de Evangelización Misionera, la participación de Juan Carlos Carvajal, porque supone, de igual modo, un reto para la pastoral de Misiones de la Archidiócesis de Toledo, y de todos los agentes de pastoral. Una sesión, como también ha destacado López Muñoz, que ha tenido una acertada pedagogía para despertar y apoyar la labor catequética de todos los asistentes, para lograr ser misioneros en la nueva evangelización que nace y se encuentra en el Evangelio y en Jesucristo.