Cultura

En el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía

Encuentros con los años 30

En conmemoración del 75º aniversario del Guernica

Del 2 de octubre al 7 de enero de 2013

José Belló Aliaga

01/10/2012

(Última actualización: 01/10/2012 14:00)

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Encuentros con los años 30 es una de las exposiciones más importantes de la temporada, con la que el Museo se suma a la conmemoración del 75º aniversario de la realización de la emblemática obra Guernica (1937) por parte de Pablo Picasso.

La muestra, en cuya organización han participado de manera conjunta los departamentos de Colecciones y Exposiciones del Museo, ocupa una superficie de más de 2.000 m2, distribuidos en dos espacios: uno, en la primera planta, en el que fundamentalmente se analizan los caminos que trazaron los artistas en las relaciones interpersonales e internacionales como motor de su creación, y otro, en la segunda planta, que alberga parte de la colección permanente, con la obra Guernica como punto central del recorrido.

La Comisaria General de la exposición es Jordana Mendelson

Más de 400 obras

La exposición, que ha contado con la colaboración de Acción Cultural Española (AC/E), se compone de más de cuatrocientas obras, procedentes de prestigiosas instituciones de todo el mundo: españolas (IVAM, Museo Nacional de Arte de Cataluña, Filmoteca Nacional y de Cataluña, Fundació Gala Salvador Dalí, Residencia de Estudiantes, fondos del Museo Reina Sofía…) y extranjeras (Centro Georges Pompidou, Museo Pushkin de Moscú, MoMA, Salomon R. Guggenheim de Nueva York, National Gallery de Washington, Museo de Filadelfia, Metropolitan Museum de Nueva York, The Wolfsonian-IFA, International Center of Photography de Nueva York, Nationalgalerie de Berlín…).

Están representados algunos de los más importantes artistas del siglo XX: Pablo Picasso, Joan Miró, Yves Tanguy, Moholy-Nagy, Man Ray, Max Beckmann, Robert Delaunay, André Masson, Piet Mondrian, Wassily Kandinsky, Luis Buñuel, Joaquín Torres-García, Mario Sironi, Alberto o Goya entre otros muchos.

Ocasión única

Por otra parte, es una ocasión única para ver varias piezas que por primera vez visitan España, como la obra de Antonio Berni: New Chicago Athletic Club (1937), o Combat des princes saturniens II, de Wolfgang Paalen.

La exposición, resultado de una investigación colectiva, pretende redefinir los parámetros conceptuales e históricos de un período fundamental del siglo XX, clave para entender los años en que vivimos; un período de conflicto, no suficientemente estudiado, un momento en el que el arte y el poder se enfrentan y se apoyan.

Aunque esta etapa se presenta bajo una apariencia de eclecticismo, sin embargo sirvió para que el arte cuestionara sus propios postulados. A todo esto se une que, para el Museo Reina Sofía, los años treinta constituyen un momento esencial, dado que son un eje fundamental de la Colección permanente, con Guernica como centro de gravedad.

A pesar de todo, ésta no es la primera exposición que tiene como objeto la década de los treinta, sí es la primera vez que se propone una mirada “en episodios”, dando prioridad a las conexiones entre artistas y a los momentos de eclecticismo estilístico.

Seis secciones

Encuentros con los años 30 se ha estructurado en seis secciones: Realismos; Arte abstracto; Exposiciones internacionales; Surrealismo; Fotografía, cine y carteles; España: Segunda República, Guerra Civil y exilio. En cada una de ellas se plasman las principales preocupaciones y problemáticas que marcaron la década desde el punto de vista político, estético y cultural y suponen un espacio de encuentro, un lugar, explica Mendelson, que hay que “interpretar abiertamente para descubrir las pautas que permiten comprender que las relaciones y las tensiones personales de los artistas constituían el entramado subyacente y primordial de la experimentación”.

Se pretende presentar este convulso y apasionante período, no sólo desde las narrativas propagandísticas, sino también desde la manera en la que los artistas tuvieron que trazar su propio camino en un ambiente de creciente tensión.

Los años 30

Esta década se caracteriza por el ascenso de gobiernos totalitarios que a menudo buscaron el apoyo de los artistas con el fin de conseguir la hegemonía cultural, que era previa al dominio político, al tiempo que muchos de ellos que trabajaban bajo los auspicios de las instituciones públicas se las arreglaban incluso para obstaculizar el desarrollo de las tareas que les habían encomendado. Otros, que defendían la singularidad de la voz del artista, pusieron su talento al servicio de organismos gubernamentales o emplearon la publicidad como herramienta para llegar a las masas; los artistas demostraron que tanto el conformismo como el inconformismo estético podían desafiar o desbaratar el orden establecido.

Acontecimientos

La década de los treinta viene marcada por la quiebra de Wall Street en 1929, la posterior depresión mundial, el enfrentamiento de los artistas a una nueva realidad económica y política y un desarrollo hasta entonces desconocido de las comunicaciones, impulsado por las innovaciones tecnológicas en el ámbito de la publicación y de los medios de comunicación.

La producción en cadena y la ampliación de las líneas de transporte contribuyen a que las pautas de consumo se trasladen hasta los sitios más lejanos. Y los artistas no son ajenos a todo esto y aprovechan los nuevos elementos para la difusión de sus obras, manifiestos y cartas personales. Por ende, las ideas políticas se transmiten con la misma celeridad; objetos y teorías traspasan fronteras.

Tres corrientes

Los circuitos que siguieron los creadores en los años treinta no fueron lineales; estaban tan versados en el arte abstracto como en el realismo y el surrealismo. Aunque estas tres corrientes dominaban las artes visuales, hubo momentos de fractura, episodios idiosincrásicos y microhistorias, lo que revela, a juicio de la comisaria, que existía una enorme riqueza y que es en estas historias eclécticas, locales, abiertas a numerosas interpretaciones de cada artista, donde “se manifiesta, de un modo exquisito, el desconcierto, la frustración y la intimidación que adivina cualquier persona que pretenda encasillar a los años treinta en una única definición”.

Por ello esta exposición quiere presentar una visión desmitificadora de la creatividad de los años treinta exhibiendo trabajos que ejemplifican la complejidad visual, la destreza técnica y la profanidad conceptual, lo que permite analizarlas como obras individuales, pero dentro de una historia interrelacionada.