Puertollano

Artículo de opinión

Convenio Colectivo de Repsol Petróleo: reflexión útil para desmemoriados

Fulgencio Ruíz Serrano

25/12/2011

(Última actualización: 25/12/2011 13:00)

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En Repsol Petróleo de Puertollano, se celebró un referemdun donde un sindicato que se hacia llamar de trabajadores de Repsol (STR), defendió con ardor no implantar el 6º hombre en el cuadrante de los trabajos a turnos, obteniendo su posición el apoyo mayoritario del personal afectado, antes hubo repetidos posicionamientos del mismo sindicato contra los convenios colectivos firmados por los sindicatos de clase y antes aun, descalificaciones, desacuerdo radical y hasta insultos contra la bestia negra del STR, el malvado Acuerdo Marco y su principal valedor CC.OO.

Todo lo anterior ¿ocurrió o fue imaginado? seguramente fue un sueño o mejor una pesadilla, pesadilla que hizo nacer y crecer al STR en REPSOL, ondeando dos banderas, con una decían que los sindicatos de clase: CC.OO. y UGT estaban vendidos a la empresa, que no eran reivindicativos, que traicionaban a los trabajadores, que sus sindicalistas eran unos aprovechados de los derechos sindicales y las liberaciones, la otra bandera vomitaba contra todos los acuerdos suscritos por los sindicatos de clase y especialmente el Acuerdo Marco, origen según el STR de todas las desdichas y padre de todos los males.

Ellos y solo ellos el STR, podían traer aire fresco ante tanta decadencia y podredumbre, se presentaban como la alternativa, la esperanza, se autoproclamaban como el cambio, eran el contrapunto a esos liberados acomodados de los sindicatos de clase, ellos decían ser el futuro: exigentes, reivindicativos y movilizadores, se acabó el conformismo de los sindicatos instalados, se acabó negociar y firmar acuerdos sin la participación popular,

Recordar su principal eslogan en las elecciones sindicales: “había que dar la vuelta a las cosas, que había que recuperar los derechos perdidos” ¿Qué era eso de consultar solo con los afiliados? ellos traían la democracia asamblearia, el plebiscito/referéndum ellos demostrarían al mundo como se doblegaba a la empresa y se lograba hasta lo imposible.

Con esa carta de presentación, falseando la historia, calumniando sin reparo y manipulando hasta el extremo, muchos trabajadores, especialmente los mas jóvenes y del colectivo a turnos, se engancharon al STR. Éstos tocaban una música agradable que regalaba oídos y prometían sin limite ni reparo, naturalmente los culpables de no conseguir aquella cesta de Papá Noel, eran siempre, como no, los sindicatos mayoritarios, mientras tanto, el STR desempeñaba una oposición de galería, llegando a convocar huelgas fantasmas que nunca llegaron a realizar.

La estrategia era simple y sencilla pero efectiva, trabajo y responsabilidad cero, lo de negociar, movilizar o firmar acuerdos para CC.OO. y UGT, los directivos del STR siempre al margen criticándolo todo y tranquilos a la vez, dado que los acuerdos se aplicaban a todos los trabajadores, incluidos sus afiliados y electores, así los derechos de sus partidarios estaban garantizados por los mismos acuerdos que el STR se encargaba de poner a caldo.

Su objetivo central y único, fue siempre que CC.OO. y UGT perdieran la mayoría absoluta, lo consiguieron por los pelos hace un año y desde entonces el STR ha estado desaparecido en combate y los trabajadores de Repsol Petróleo esperando que se negocie su Convenio Colectivo.

Cuando CC.OO. y UGT toman las riendas de la negociación, para activarla después de once meses de parálisis, con la nueva mayoría de STR mas USO y CIG, los directivos del STR se preocupan ante la posibilidad de que los sindicatos de clase cierren un acuerdo de eficacia limitada y por tanto de aplicación directa solo a sus afiliados y trabajadores que lo soliciten por escrito, comienzan a toda prisa una transformación digna de la metamorfosis de las mariposas, de huevos pasan a gusanos, de gusanos a capullos y de aquí a mariposas felices revoloteando y haciéndose de merecer para no quedarse fuera de los firmantes del Convenio Colectivo.

Ante su fracaso por liderar la negociación y sin lograr que funcione su cacareada mayoría con USO y CIG, el STR inicia su metamorfosis particular para lo cual solicita una reunión a los sindicatos de clase, se ofrece a estos como aliado y asume, sin el mas mínimo pudor, el Acuerdo Marco y el 6º hombre, saliendo a continuación quejándose de que su gran esfuerzo no se ve recompensado por una empresa ingrata que “no ha entendido nada y cree que su oferta es negociable”.

Continuando con su puesta en escena el STR llego hace solo unos días, a levantarse de la mesa negociadora aparentando un desacuerdo importante con lo negociado por los sindicatos de clase, de nuevo puro teatro, días después el STR, sin consultar con sus afiliados, se suma a lo negociado y firma el acta de preacuerdo pactado por la empresa con CC.OO. y UGT.

De nota, el nivel sindical de estos chicos del STR, es de nota y para enmarcar, su trayectoria un rosario de incoherencias y contradicciones donde lo único que esta claro es su incapacidad para resolver el Convenio Colectivo, su escandalosa falta de memoria y el descaro que demuestran al firmar y pedir apoyo ahora para lo mismo que antes descalificaron con saña.

El descaro alcanza su cenit, con la firma de lo dos principales fundadores del STR, uno de Puertollano y otro de Coruña, que se fueron de UGT acusándola de imponer el Acuerdo Marco en Repsol Petróleo, decían que por los efectos negativos que esto suponía para los trabajadores, ahora sin despeinarse ni ponerse colorados, aceptan y reconocen como valido y bueno el mismo Acuerdo Marco que entonces negaron y que les sirvió de trampolín para justificar la creación de un sindicato corporativo en la empresa.

La ultima ocurrencia de estos directivos del STR, es la decisión de llevar a consulta lo que han firmado, pero a su manera, es decir haciendo que sus afiliados voten por separado el preacuerdo del Convenio Colectivo y la propuesta de implantar el 6º hombre en el cuadrante a turnos, de confirmarse el invento, los lumbreras del STR obligaran a sus votantes a definirse sobre algo diferente a lo que ellos mismos han suscrito, así engañaran otra vez a sus propios seguidores y complicarían la salida del Convenio, aun no ha ocurrido y podría evitarse si por una vez sus seguidores los ponen en su sitio y se comportan como sindicalistas de verdad

Seguramente los sagaces dirigentes del STR pensaran que sus afiliados y votantes son como ellos de memoria frágil, ya veremos si el tiempo les confirma ese conocimiento profundo de sus partidarios o si por el contrario alguien levanta la voz para decirles lo que se merecen y por los “meritos acreditados” les declaran excedentes disponibles para que nunca mas representen a los trabajadores.

Puertollano Diciembre 2011

Fulgencio Ruiz Serrano