Opinión

Nota de prensa

ANPE: de exigir jabugo a vender alfalfa

Alfonso Gil. Secretario Regional CC.OO. Enseñanza

22/10/2011

(Última actualización: 23/10/2011 12:00)

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A fecha de hoy, en Castilla-La Mancha hay 10.774 delegados y delegadas sindicales electos. De ellos, el sindicato corporativo ANPE cuenta con 70. CCOO tiene 4.829. (70 veces 70, cifra bíblica... multiplicada por diez.)

En el ámbito de la Enseñanza, pública y privada, y en todas las etapas educativas, hay en la región 786 delegadas y delegados sindicales. De ellos, son del ANPE 69 (esta cifra tan atractiva... quizá les guste menos). CCOO tiene exactamente 200.

Con todo, ANPE tiene razón al titularse “sindicato mayoritario en el ámbito de la Enseñanza Pública”, siempre y cuando la “Enseñanza Pública” a la que alude el ANPE se limite a considerar al personal funcionario no universitario, excluyendo al personal laboral y a la Universidad. Por no mencionar otros muchos colectivos también imprescindibles en la Escuela Pública, desde las limpiadoras a los conductores de los autobuses que cubren las rutas escolares, de cuyas condiciones laborales y salariales el ANPE no quiere saber nada en absoluto y entre los que este sindicato corporativo no cuenta con ningún representante.

Así pues, el ANPE, que tiene una representatividad sindical en el conjunto de la región del 0,65%, y del 8,78% en el ámbito de la Enseñanza (sin computar el personal de contratas), se permite dar lecciones de sindicalismo, de derecho sindical y hasta de honestidad y compromiso (a saber con quién o con qué. No con la Escuela Pública.)

Cuando CCOO, junto a CSIF y UGT (entre los tres tienen en la Enseñanza Pública muchos más delegados sindicales que ANPE, incluso contando al modo ramplón que ANPE cuenta), acordaron con el Gobierno de Castilla-La Mancha una Adenda al Acuerdo Marco de 13 de mayo de 2008, lo hicieron con absolutamente toda la legitimidad que otorga la mayoría y, sobre todo, atendiendo a la difícil situación económica que ya entonces empezábamos a padecer.

Y lo hicieron para reafirmar el cumplimiento del Acuerdo haciendo frente a la crisis en ciernes, aceptando aplazar, que no suspender, el cumplimiento de siete medidas -ninguna de ellas crucial-. Jamás aceptaron recortes como los que ahora se están produciendo.

En aquel entonces, el ‘apolítico’ ANPE, el ‘profesional’ ANPE, se desentendía de todo salvo de su ombligo y exigía jamón de Jabugo.

Hoy, a las órdenes de Marín y Cospedal, el ‘apolítico’ ANPE, el ‘profesional’ ANPE, el ANPE, pone a la Escuela Pública a los pies de los caballos, que se bastan con agua y alfalfa.