Cultura

En el Museo Reina Sofía, hasta el 5 de febrero de 2012

Alighiero Boetti, estrategia de juego

Son muy conocidos sus mapamundis

José Belló Aliaga

08/10/2011

(Última actualización: 09/10/2011 14:00)

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Esta es la mayor retrospectiva en torno a Alighiero Boetti (Turín 1940-Roma 1994) que se ha organizado hasta el momento y la primera muestra que sobre él se realiza en España.

Organizada conjuntamente por el Museo Reina Sofía, la Tate Modern de Londres y el Museum of Modern Art de Nueva York, alrededor de ciento cincuenta obras componen la exposición, que abarca toda su trayectoria artística, desde 1966 hasta su temprana muerte acaecida en 1994.

Importantes colecciones internacionales

Las obras reunidas en la exposición proceden de importantes colecciones internacionales; el MoMA ha prestado cinco obras, hay cesiones de instituciones italianas de primera fila, como la Galleria Nazionale d’Arte Moderna e Contemporanea de Roma, y préstamos del Dallas Museum of Art o el Museum für Moderne Kunst de Frankfurt.

Hay varias piezas que se exhiben al público por primera vez, como por ejemplo Senza titolo (“Sin título”, 1969), un gran panel conformado a partir de etiquetas infantiles, y algunos tapices, cruciales para tener una visión completa del trabajo de Boetti.

Con esta antología se pretende destacar la capacidad de Alighiero Boetti para transformar materiales sencillos, seriados, industriales, en una obra de arte, así como la complejidad conceptual, visual y estética de sus trabajos. Tras un largo periodo de estudio y documentación, los comisarios —Lynne Cooke, Christian Rattemeyer y Mark Godfrey—, con el apoyo del Archivio Alighiero Boetti y la Fondazione Alighiero e Boetti, han realizado una cuidada selección de trabajos, prestando especial atención en mostrar al singular creador como una de las figuras más fascinantes e influyentes en el arte de la segunda mitad del siglo XX.

Arte povera

Alighiero Boetti es uno de los artistas más destacados de la corriente del arte povera, que surgió en su Turín natal y cuyo término fue acuñado por el crítico Germano Celant en 1967.

Sin embargo, dos años más tarde se desvinculó de ese movimiento con rotundidad, criticando duramente sus excesos. Aun siendo muy reacio a las clasificaciones, se convirtió en un referente original para toda una generación de artistas contemporáneos, italianos e internacionales.

Creador curioso e inclinado a la experimentación, Boetti trabajó con una amplia gama de herramientas, técnicas y materiales: papel, plexiglás, yeso, cristal, aglomerado, madera, tela… Para su sistema de pensamiento y trabajo no constituían únicamente un medio, sino un fin en sí mismos. De este modo explotaba y valoraba las características intrínsecas de cada material y cada uno de sus procesos.

La exposición

La exposición da cuenta de toda su trayectoria, desde sus primeras producciones, cercanas al arte povera, hasta el resultado de sus múltiples trabajos colaborativos. Arranca con una muestra de su obra temprana, donde se podrá ver Ping Pong (1966), compuesta de dos cajas que flanquean la puerta de acceso a la sala y se iluminan alternativamente; o Colonna (“Columna”, 1968), realizada con hierro y papel.

De su frenética actividad artística en los últimos años de la década de los sesenta también surgió una de sus obras más célebres, Manifesto (1967), serie de carteles impresos que consistían en una lista de dieciséis artistas relacionados con el arte povera. Junto a cada uno de los nombres aparecen unos símbolos que parecen codificar las relaciones entre los miembros del grupo, aunque no existe un código que permita descifrarlos.

Su obra

Más adelante se hallan expuestas Emme i elle elle e… Millenovecentosettanta (“Mil novecientos setenta”), de 1970, una de las varias piezas de madera lacada que Boetti realizó; incisiones y graffiti de la segunda mitad de los sesenta, como I VEDENTI (“Los Videntes”, 1967) o Scrittura graffita (“Escritura esgrafiada”, 1968), realizadas sobre cemento o yeso; y los lavori biro, hechos con bolígrafo con amigos y conocidos, con títulos como aelleigiaccaeieerreobioetitii (1973) o Mettere al mondo il mondo a Roma nella primavera dell'anno mille novecentosettantotto pensando a tutto tondo (“Traer al mundo el mundo en Roma en la primavera del año mil novecientos setenta y ocho pensando en todo”, 1978).

En una sala dedicada a la idea del tiempo en la obra del artista, se recogen trabajos tan representativos como el evocador L’Albero delle ore (“El Árbol de las horas”), realizado en 1979 sobre tejido, o el Calendario, un trabajo que se prolongó de 1974 a 1994 y se compone de 17 paneles de papel. También se ve otro de sus trabajos más representativos dentro de su producción povera, realizado en 1966: Lampada annuale (“Lámpara anual”), que consiste en una bombilla que, colocada en una caja de madera, se enciende únicamente durante once segundos al azar cada año.

Tapices y bordados

Las siguientes salas recogen una selección de sus tapices y bordados, entre los que destaca la seminal Territori occupati (“Territorios ocupados”, 1969), que muestra la topografía de Israel y el monte del Sinaí durante la Guerra de los Seis Días de 1967.

Este bordado es la primera incursión en una serie de trabajos en los que Boetti utiliza mapas que perfilan zonas en conflicto. Precisamente, puede verse también una selección de su serie Mappa, realizada entre 1971 y 1994, y sin duda su trabajo más icónico. Se trata de un conjunto de bordados realizados a mano en colaboración con artesanos de Afganistán y Pakistán, países, especialmente el primero, con los que Boetti mantuvo una estrecha relación y a los cuales viajó en repetidas ocasiones.

Mapamundis

Estos bordados de gran formato —alguno llega prácticamente a los tres metros por seis— reproducen mapamundis en los que la extensión de cada uno de los países está cubierta por su propia bandera. Boetti diría, a propósito de esta serie, que el mapa bordado le parecía “la más alta forma de belleza”.

Debido a su interés por el trabajo colaborativo y no protagónico, el artista aseveró que no había hecho ni elegido “nada” con respecto al resultado final, puesto que las banderas no las había diseñado él, y que lo que emergía del trabajo “es el concepto: el resto es una cuestión de elección”. Sin embargo, Mappa muestra como expresa Christian Rattemeyer, un extraordinario rango y diversidad en color, formato y, lo que es más importante, geografía política. Es un trabajo “profundamente marcado por el tiempo y la Historia”.

En esta misma línea se exhiben dos tapices titulados I mille fiumi più lunghi del mondo (“Los mil ríos más largos del mundo”), de grandes dimensiones, que datan de finales de los setenta y con ellos una serie de libros editados por Boetti que repasan y clasifican los ríos de la Tierra.

Obra epistolar

Las siguientes salas dan cuenta de los primeros trabajos realizados por el artista, en especial sus primeros dibujos, y otra de sus más emblemáticas contribuciones, su obra epistolar: Los Viaggi postali (“Viajes postales”), iniciados en 1969, son una serie de cartas que Boetti enviaba a amigos y conocidos utilizando direcciones inventadas, creando así una red conceptual alrededor del mundo que conectaba al artista y a sus allegados, indagando en las posibilidades del sistema postal como medio de creación.

Otra serie destacada de su producción es Tutto (“Todo”), dos tapices de gran formato que Boetti realizó en los últimos años de su vida (1989, 1992–93 y 1994).También hay que destacar los Aerei (“Aeroplanos”, realizados entre 1978 y 1989), grandes paneles hechos a bolígrafo o acuarela sobre papel donde pequeños aviones surcan el cielo azul, y I VEDENTI (“Los Videntes”, 1967 y 1972–73). Además de Ordine e disordine (“Orden y Desorden”). Las últimas salas recogen los juegos y trabajos manuales.

Catálogo

La muestra se completa con la producción de un catálogo, en inglés y en español, publicado por las tres instituciones implicadas en este proyecto. En él, se incluyen más de 140 imágenes y cuenta, entre otros, con ensayos de los comisarios: Lynne Cooke (Museo Reina Sofía), Mark Godfrey (Tate Modern, Londres) y Christian Rattemeyer (MOMA, Nueva York).